(J.Sabina)
Mil años tardó en morirse,
pero por fin la palmó.
Los muertos del cementerio
están de Fiesta Mayor.
Seguro que está en el Cielo
a la derecha de Dios.
Adivina, adivinanza,
escuchen con atención.
A su entierro de paisano
asistió Napoleón, Torquemada,
y el caballo del Cid Campeador;
Millán Astray, Viriato,
Tejero y Milans del Bosch,
el coño de la Bernarda,
y un dentista de León;
y Celia Gámez, Manolete,
San Isidro Labrador,
y el soldado desconocido
a quien nadir conoció;
Santa Teresa iba dando
su brazo incorrupto a Don
Pelayo que no podía
resistir el mal olor.
El marqués de Villaverde
iba muy elegantón,
con uniforme de gala
de la Santa Inquisición.
Don Juan March enciende puros
con billetes de millón,
y el niño Jesús de Praga
de primera comunión.
Mil quinientas doce monjas
pidiendo con devoción
al Papa santo de Roma
pronta canonización.
Y un pantano inagurado
de los del plan Badajoz.
Y el Ku-Klus-klan que no vino
pero mandó una adhesión.
y Rita la cantaora,
y don Cristóbal Colón,
y una teta disecada
de Agustina de Aragón.
La tuna compostelana
cerraba la procesión
cantando a diez voces clavelitos
de mi corazón.
San José María Pemán
unos versos recitó,
servía Perico Chicote
copas de vino español.
Para asistir al entierro
Carrero resucitó
y, otra vez, tras los responsos,
al cielo en coche ascendió.
Ese día en el infierno
hubo gran agitación,
muertos de asco y fusilados
bailaban de sol a sol.
Siete días con siete noches
duró la celebración,
en leguas a la redonda
el champán se terminó.
Combatientes de Brunete,
braceros de Castellón,
los del exilio de fuera
y los del exilio interior
celebraban la victoria
que la historia les robó.
Más que alegría, la suya
era desesperación.
Como ya habrá adivinado,
la señora y el señor,
los apellidos del muerto
a quien me refiero yo,
pues colorín colorado,
igualito que empezó,
adivina, adivinanza,
se termina mi canción,
se termina mi canción.
(C.Sánchez Ferlosio)
Quisiera hacer lo que ayer,
pero introduciendo un cambio.
- No metas cambio Silario
que esta el jefe por ahí
- ¿Porqué esta de jefe?
- Porque va a caballo
- ¿Porqué va a caballo?
- Porque no se baja
- ¿Porqué no se baja?
- Porque vale mucho
- ¿Y como lo sabe?
- Porque esta muy claro
- ¿Porqué esta tan claro?
- Porque esta de jefe
Eso mismo fue
lo que yo le pregunté
- ¿Porqué esta de jefe?
-Yo quiero bailar un son
y no me deja Lucia
- Yo que tú no bailaría
porque esta triste Ramón.
- ¿ Porqué esta tan triste?
- Porque esta malito
- ¿ Porqué esta malito?
- Porque esta muy flaco
- ¿ Porqué esta tan flaco?
- Porque tiene anemia
- ¿ Porqué tiene anemia?
- Porque come poco
- ¿ Porqué come poco?
- Porque esta muy triste
- Eso mismo fue
lo que yo le pregunté
¿ Porqué esta tan triste?
- Quisiera formar sociedad
con el vecino de abajo
- Ese no tiene trabajo
no te fíes Sebastian
- ¿ Porqué no trabaja?
- Porque no lo cogen
- ¿ Porqué no lo cogen?
- Porque esta fichado
- ¿ Porqué lo ficharon?
- Porque estuvo preso
- ¿Porqué lo metieron, titi?
- Porque roba mucho
- ¿ Porqué roba tanto?
- Porque no trabaja
- Eso mismo fue
lo que yo le pregunté
¿ Porqué no trabaja?
- Quiero conocer aquel
hablarle y decirle hola
- No le has visto la pistola
deja esa vaina Javier
- ¿ Porqué la pistola?
- Porque tiene miedo
- ¿ Porqué tiene miedo?
- Porque no se fía
- ¿ Porqué no se fía?
- Porque no se entera
- ¿ Porqué no se entera?
- Porque no le hablan
- ¿ Porqué no le hablan?
- Por llevar pistola
- Eso mismo fue
lo que yo le pregunté
¿ Porqué la pistola?
¿ Porqué no trabaja?
¿ Porqué esta tan triste?
¿ Porqué esta de jefe?
(J. Krahe /
Jorge Krahe )
Hace tiempo que me importa un comino
que el último jalón de mi camino
caiga lejos de Roma
hace tiempo que no juego al acertijo
tan esdrújulo de un padre y un hijo
y una blanca paloma.
Y lo cierto es que no me desespero
desde el día en que al célebre madero
lo comió la carcoma
pero si me preguntan y lo digo
a parte de algún que otro íntimo amigo
todos creen que es broma.
Y como con eso no se bromea
esperan que Dios me de con la tea
que churruscó a Sodoma
o que al menos diga yo reconfortante
que me he hecho mahometano o protestante
hablamos otro idioma
Pues nada más que eso me faltaba
que tuviera que asirme a la chilaba
del profeta Mahoma
ni a tripa de Lutero, ni aún de Buda
prefiero caminar con una duda
que con un mal axioma.
Porque dudo que al final de este asunto
la cosa no se acabe con un punto
sino con un punto y coma
y no espero un cielo o un infierno
lo más confío en que seré algo eterno
gracias al cromosoma.
Tranquilo puedo vivirme mi historia
sabiendo que a las puertas de la gloria
mi nariz no se asoma
la muerte no me llena de tristeza
las flores que saldrán por mi cabeza
algodaran(?) de aroma.
(J. Krahe)
Es un asunto muy delicado
el de la pena capital
porque además del condenado
juega el gusto de cada cual
empalamiento, lapidamiento, inyección,
crucifixión, desuello, descuartizamiento,
todas son dignas de admiración.
Pero dejadme, ¡ay!
que yo prefiera,
¡La hoguera!, ¡La hoguera!, ¡la hoguera!
la hoguera tiene... que sé yo,
Que solo lo tiene la hoguera.
Sé que han probado su eficacia
los cartuchos del pelotón
la guinda del tiro de gracia
es exclusiva del paredón
la guillotina, por supuesto posee
el chic de lo francés
la cabeza que cae en un cesto
ojos y lengua de través.
Pero dejadme, ¡ay!
que yo prefiera,
¡La hoguera!, ¡la hoguera!, ¡la hoguera!
la hoguera tiene... que sé yo,
que solo lo tiene la hoguera.
No tengo elogios suficientes
para la cámara de gas
que para grandes contingentes
ha demostrado ser un as
ni negaré que el balanceo de la horca
un hallazgo es
ni lo que se estira el reo
cuando lo lastran por los pies.
Pero dejadme, ¡ay!
que yo prefiera,
¡La hoguera!, ¡la hoguera!, ¡la hoguera!
la hoguera tiene... que sé yo,
que solo lo tiene la hoguera.
Sacudir con corriente alterna
reconozco que no esta mal
la silla eléctrica es moderna,
americana, funcional
y sé que iba de maravilla nuestro
castizo garrote vil
para ajustarle la golilla
al pescuezo mas incivil.
Pero dejadme, ¡ay!
que yo prefiera,
¡La hoguera!, ¡la hoguera!, ¡la hoguera!
la hoguera tiene... que sé yo,
que solo lo tiene la hoguera.
(G.
Brassens - J. Krahe)
Yo tuve un gran amor durante un chaparrón
y sentí aquella vez tan intensa pasión
que ahora el buen tiempo me da asco
cuando el cielo esta azul no lo puedo ni ver
que se nuble ya el sol, que se ponga a llover,
que caiga pronto otro chubasco.
Confirmando el refrán una noche de Abril
la tormenta estalló, mi vecina febril
asustada con tanto trueno
brincó en un santiamén del lecho en camisón
y se vino hacia mí pidiendo protección.
- Auxiliemé usted, sea bueno
abramé por piedad que estoy sola y no sé
si podré resistir, mi marido se fue
pues tiene entre otros muchos fallos
que en las noches así abandona el hogar
por la triste razón de que va a trabajar,
es vendedor de pararrayos -
Bendiciendo al genial Francklin por su invención
en mis brazos le di curso a su petición
y luego el amor hizo el resto
mira tú que instalar para rayos por ahí
y olvidarte poner en tu casa, caray
cometiste un error funesto.
Varias horas después, cuando al fin escampó
ella se hubo de ir, pero antes me citó
para la próxima tormenta
- mi esposo va a llegar y si en casa no estoy
se me va a resfriar, así que ya me voy,
a secarle la gabardina -
Desde entonces jamás he dejado el balcón
no hago más que poner la máxima atención
en Cirruscumulos y Estratos
la menor nube gris me colma de placer
Aunque ha decir verdad sé que no han de volver
tan torrenciales arrebatos
A base de vender palitos de metal
su marido reunió un pingué capital
y se hizo multimillonario y a vivir la llevó
a un imbécil país donde si se oye llover
será porque haga pis algún niño del vecindario.
Ojalá mi canción llegue al Sahara aquel
a decirle que yo le seré siempre fiel
que la llevo dentro del alma
que aunque sople el Simún
con seca realidad un día nos va a reunir una gran tempestad
tras la que no vendrá la calma.
(G.
Brassens - J. Krahe )
Y yo que fui a rondarle
la otra noche a Marieta
la bella, la traidora
había ido a escuchar a Alfredo Krahus
Y yo con mi canción
como un gilipollas, madre
Y yo con mi canción
como un gilipollas, madre
Y entré con el salero
al comedor de Marieta
la bella, la traidora
ya estaba acabando el flan
Y yo allí con la sal
como un gilipollas, madre
Y yo allí con la sal
como un gilipollas.
Y cuando por su santo
le compré una bicicleta
la bella, la traidora
ya se había agenciado un Rolls.
Pegado al manillar
hice el gilipollas, madre
pegado al manillar
hice el gilipollas.
Y le llevé una orquídia
a nuestra cita en la Glorieta
la bella se besaba con un chulo
y apoyada en un farol
Y yo allí con mi flor
como un gilipollas, madre
y yo allí con mi flor
como un gilipollas.
Y cuando ya por fin
fui a degollar a Marieta
la bella, la traidora
de un soponcio
se me había muerto ya.
Y yo con mi puñal
como un gilipollas, madre
y yo con mi puñal
como un gilipollas.
Y lúgubre corrí
al funeral de Marieta
A la bella, la traidora
le dio por resucitar.
Y yo con mi corona
hice el gilipollas, madre
y yo con mi corona
hice el gilipollas.
(por J. Sabina y A. Pérez)
(F. Almagro - M. Villacañas)
Tengo yo una ovejita Lucera
que de campanillas le he puesto un collar.
Tengo yo una ovejita Lucera
que de campanillas le he puesto un collar.
Yo la llamo ella viene a mi vera
corriendo ligera con este cantar.
Yo la llamo ella viene a mi vera
corriendo ligera con este cantar.
Me gusta cuando bala la ovejita: beee...
y cuando le responde el corderito: baaa...
Me sabe a musiquilla celestial ese dulce balar.
Me gustan en las fiestas del lugar
los cohetes que al subir hacen: xiuuu...
hacen pum y hacen pam
los demás a mi plin, a mi plin los demás.
Mi ovejita se ha roto una pata
que lata, que lata, que no puede andar.
Mi ovejita se ha roto una pata
que lata, que lata, que no puede andar.
Yo le digo pobrecita mía que esta todo
el día diciéndome: baaa...
(J. Krahe)
Igual que en televisión interrumpen la emisión
para anunciar un brebaje o un masaje,
interrumpo mi canción y coloco aquí un mensaje.
Nos ocupamos del mar
y tenemos dividida la tarea
ella cuida de las olas
yo vigilo la marea
Es cansado, por eso al llegar la noche
ella descansa a mi lado
mis ojos en su costado.
No habrá parecido mal ya que no fue comercial
y es cosa que se agradece me parece,
en este mundo infernal
lo quien no compra perece.
También cuidamos la tierra
y también con el trabajo dividido
yo troncos, frutos y flores
ella riega lo escondido
Es cansado, por eso al llegar la noche
ella descansa a mi lado
mis manos en su costado.
Raro es que la verdad mediante publicidad
alguna vez se habrá paso
por si acaso ahora es la oportunidad
cuando el publico hace caso.
Todas las cosas tratamos
cada uno según es nuestro talante
yo lo que tiene importancia
ella todo lo importante
Es cansado, por eso al llegar la noche
ella descansa a mi lado
y mi voz en su costado.
(J.Sabina )
Creen, porque la gente no habla ya de mí,
que estoy más acabado que Antonio Machín.
Dense prisa si me quieren enterrar,
pues tengo la costumbre de resucitar,
y salgo del nicho cantando,
y salgo vivo y coleando,
pero pasando.
Pasando de críticos,
pasando de místicos,
pasándolo bien.
Pasando de bodas,
pasando de modas,
pasándolo bien.
Pasando de hippies,
pasando de trippies,
pasándolo bien.
Hay también quien se dedica a disparar
balas que me rozan pero no me dan.
Al paso que vamos me figuro que
cumpliré más años que Matusalén.
Muriendo y resucitando,
sigo vivo y coleando,
pero pasando.
Pasando de mitos,
pasando de gritos,
pasándolo bien.
Pasando de puros,
pasando de duros,
pasándolo bien.
Pasando de cultos,
pasando de insultos,
pasándolo bien.
Pasando de insectos,
pasando de ineptos,
pasándolo bien.
Pasando de novias,
pasando de fobias,
pasándolo bien.
Pasando de atletas,
pasando de anfetas,
pasándolo bien.
Pasando de gafes,
pasando de cafres,
pasándolo bien.
Pasando de Pili,
pasando de mili,
pasándolo bien.
Pasando de mapas,
pasando del Papa,
pasándolo bien.
Pasando, pasando,
pasándolo bien.
(J.Sabina / A.Sánchez)
Allá donde se cruzan los caminos,
donde el mar no se puede concebir,
donde regresa siempre el fugitivo,
pongamos que hablo de Madrid.
Donde el deseo viaja en ascensores,
un agujero queda para mí,
que me dejo la vida en sus rincones,
pongamos que hablo de Madrid.
Las niñas ya no quieren ser princesas,
y a los niños les da por perseguir
el mar dentro de un vaso de ginebra,
pongamos que hablo de Madrid.
Los pájaros visitan al psiquiatra,
las estrellas se olvidan de salir,
la muerte viaja en ambulancias blancas,
pongamos que hablo de Madrid.
El sol es una estufa de butano,
la vida un metro a punto de partir,
hay una jeringuilla en el lavabo,
pongamos que hablo de Madrid.
Cuando la muerte venga a visitarme,
que me lleven al sur donde nací,
aquí no queda sitio para nadie,
pongamos que hablo de Madrid
Esta canción se llama Pongamos que hablo de Madrid y es una historia de amor y de odio a una ciudad invivible pero insustituible. Es una letra que yo hice sobre una melodía de Antonio Sánchez.
Joaquín Sabina (1981)
(J. Krahe )
No se tus escalas por lo tanto eres muy dueña
de ir por ahí diciendo que la tengo muy pequeña
no esta su tamaño en honor a la verdad
fuera de la ley de la relatividad
Y aunque en rigor no es mejor
por ser mayor o menor
ciertamente es un burdo rumor.
Pero como veo que por ser tu tan cotilla
va de boca en boca y es la comidilla
en vez de esconderla como haría el avestruz
tomo mis medidas, hágase la luz.
Y aunque en rigor no es mejor
por ser mayor o menor
una encuesta he hecho a mi alrededor.
Trece interesadas respondieron a esta encuesta
de las cuales una, no sabe no contesta
y en las otras doce división como veréis
se me puso en contra la mitad, es decir seis.
Y aunque en rigor no es mejor
por ser mayor o menor
otras seis francamente a favor.
Y si hubo reproches fueron en resumen
por su rendimiento, no por su tamaño
y las alabanzas que también hubo un montón
hay que atribuirlas a una cuarta dimensión.
Y aunque en rigor no es mejor
por ser mayor o menor
a que a veces soy muy cumplidor.
Mi mujer incluso, dijo - aunque prefiero
la del jardinero, como tu ya sabes,
por si te interesa pon que estáis a la par
solo que la suya es mucho menos familiar
Y aunque en rigor no es mejor
por ser mayor o menor
nunca olvida traerme una flor.
Es mísero, sórdido u aún diría tétrico
someterlo todo al sistema métrico
no estés con la regla más de lo que es natural
te aseguro chica que eso puede ser fatal.
Y aunque en rigor no es mejor
por ser mayor o menor
yo que tú, consultaba al doctor López Ibón.
(Raffler - Montesinos - J. Krahe)
Comprendiendo mis padres que yo era
desde niño un arcangel tutelar
quisieron que estudiase la carrera
y fuera sacerdote y no seglar.
Pues el hombre sujeto a tentaciones
que impone con su encanto la mujer
si se deja tentar hay ocasiones
en que a pesar de todo hay que ceder.
Ya San Froilán lo dijo en su versículo tercero
refiriéndose al pudor
que la pasión es para el hombre un vínculo
que muchas veces es conservador
de gérmenes insanos y alarmantes
que acaban poco a poco por minar
la salud y otras cosas importantes
y necesariamente hay que cortar.
Por eso yo, obediente, sumiso,
abrazo la palma
y quiero ser padre de almas
huir de mundanos livianos placeres,
que quiero ser padre... ¡pero sin mujeres!
Desde niño sentía los clamores
de todo lo divino y lo infinito
y me daban espasmos y sudores
si alguno me nombraba la chilito
y si al ir por la calle de paseo
fija en suelo con pudor la vista
apreciaba el marcado contoneo
de aquellas geometrias sin aristas
y apretando las manos fuertemente
y sintiéndome mi mismo menos cabo
me parecía ver palpablemente
a Satanás pegarme con el rabo.
Más comprendiendo al fin que es completa
la vida de éxtasis tan plácida y sencilla
me decidí a cortarme la coleta
y hacerme la consuna coronilla.
Por eso yo, obediente, sumiso,
abrazo la palma
y quiero ser padre de almas
huir de mundanos livianos placeres,
que quiero ser padre... ¡pero sin mujeres!
(J. Krahe - A. Pérez)
Por su gran prosperidad
decidió la autoridad
de Villatripas de arriba
¡que viva el alcalde, viva!
erigir un monumento
un auténtico portento
que a los de abajo asombrara
una escultura bien cara
como dijo el pregonero
que costará su dinero
pues de mármol al abasto
de nuestro rico catastro
la montará un escultor
en plena plaza mayor
y terminaba el pregón
será una gran elección.
Se gastó mucha saliva
en Villatripas de arriba
la gente andaba tan flauca
con la cosa de la estatua
y había gran emoción
cuando la inauguración.
La alcaldesa con premura
corrió el velo a la escultura
y apareció entre la villa
la supuesta maravilla
saliendo de entre las aguas
sin ni siquiera unas enaguas
toda, toda, desnudista,
una Venus afrodita.
La elección no estuvo mal,
satisfizo al personal.
Tenía el pueblo de al lado
el animo muy picado
y allá habló el señor alcalde
elegiremos de balde
en Villatripas de abajo
se sufre con desparpajo
por parte del vecindario
la falta de monetario
- Vecinos de este lugar:
¡hay que vencer o ganar!
¿estaís dispuestos a todo
por sacudiros el lodo
de esa Venus afro... ¡leches! -
- Alcalde, lo que nos heches -
respondió la población
con una gran ovación.
Cogieron a la Jacinta
la moza de mejor pinta
y en la misma plazoleta
la pusieron en porretas
y la echaron al pilón
sin mayor vacilación.
Luego fue una comitiva
a Villatripas de arriba
a decirles que bajaran,
miraran y compararan
comparando las dos Venus
cual es más y cual es menos
excepto algún poetastro
que alabó a la de alabastro
y el pelma de don Simón
que de un vuelo fue al pilón
se oyó gritar al compás:
- ¡La Jacinta mucho más! -
Y con grandiosa vehemencia
añadió la concurrencia
sobre todo los barones
que en lo tocante a erección,
la Jacinta en el pilón
matarile, lire, lon.
Letra y música: J.Sabina
Lo nuestro duró
lo que duran dos peces de hielo
en un
güisqui on the rocks,
en vez de fingir,
o, estrellarme una copa de celos,
le dio por reír.
De pronto me vi,
como un perro de nadie,
ladrando, a las puertas del cielo.
Me dejó un neceser con agravios,
la miel en los labios
y escarcha en el pelo.
Tenían razón
mis amantes
en eso de que, antes,
el malo era yo,
con una excepción:
esta vez,
yo quería quererla querer
y ella no.
Así que se fue,
me dejó el corazón
en los huesos
y yo de rodillas.
Desde el taxi,
y, haciendo un exceso,
me tiró dos besos...
uno por mejilla.
Y regresé
a la maldición
del cajón sin su ropa,
a la perdición
de los bares de copas,
a las cenicientas
de saldo y esquina,
y, por esas ventas
del fino Laina,
pagando las cuentas
de gente sin alma
que pierde la calma
con la cocaína,
volviéndome loco,
derrochando
la bolsa y la vida
la fuí, poco a poco,
dando por perdida.
Y eso que yo,
paro no agobiar con
flores a María,
para no asediarla
con mi antología
de sábanas frías
y alcobas vacías,
para no comprarla
con bisutería,
ni ser el fantoche
que va, en romería,
con la cofradía
del Santo Reproche,
tanto la quería,
que, tardé, en aprender
a olvidarla, diecinueve días
y quinientas noches.
Dijo hola y adiós,
y, el portazo, sonó
como un signo de interrogación,
sospecho que, así,
se vengaba, a través del olvido,
Cupido de mi.
No pido perdón,
¿para qué? si me va a perdonar
porque ya no le importa...
siempre tuvo la frente muy alta,
la lengua muy larga
y la falda muy corta.
Me abandonó,
como se abandonan
los zapatos viejos,
destrozó el cristal
de mis gafas de lejos,
sacó del espejo
su vivo retrato,
y, fui, tan torero,
por los callejones
del juego y el vino,
que, ayer, el portero,
me echó del casino
de Torrelodones.
Qué pena tan grande,
negaría el Santo Sacramento,
en el mismo momento
que ella me lo mande.
Y eso que yo,
paro no agobiar con
flores a María,
para no asediarla
con mi antología
de sábanas frías
y alcobas vacías,
para no comprarla
con bisutería,
ni ser el fantoche
que va, en romería,
con la cofradía
del Santo Reproche,
tanto la quería,
que, tardé, en aprender
a olvidarla, diecinueve días
y quinientas noches.
Y regresé...etc.
Madrid, 2 de agosto de 1998
A la muchacha de ojos tristes, por si le roba una sonrisa. (J.Sabina)
Letra: J.Sabina
Música: J.Sabina / A.Oliver
A mis cuarenta y diez,
cuarenta y nueve dicen que aparento,
más antes que después,
he de enfrentarme al delicado momento
de empezar a pensar
en recogerme, de sentar la cabeza,
de resignarme a dictar testamento
(perdón por la tristeza).
Para que mis allegados, condenados
a un ingrato futuro,
no sufran lo que he sufrido, he decidido
no dejarles ni un duro,
sólo derechos de amor,
un siete en el corazón y un mar de dudas,
a condición de que no
los malvendan, en el rastro, mis viudas.
Y, cuando, a mi Rocio,
le escueza el alma y pase la varicela,
y, un rojo escalofrío,
marque la edad del pavo de mi Carmela,
tendrán un mal ejemplo, un hulla hop
y un D'Artacán que les ladre,
por cada beso que les regateó
el fanfarrón de su padre.
Pero sin prisas, que, a las misas
de réquiem, nunca fui aficionado,
que, el traje de madera, que estrenaré,
no está siquiera plantado,
que, el cura, que ha de darme la extremaunción,
no es todavía monaguillo,
que, para ser comercial, a esta canción
le falta un buen estribillo.
Desde que salgo con la pálida dama
ando más muerto que vivo,
pero dormir el sueño eterno en su cama
me parece excesivo,
y, eso que nunca he renunciado a buscar,
en unos labios abiertos,
dicen que hay besos de esos que, te los dan,
y resucitan a un muerto.
Y, si a mi tumba, os acercáis de visita,
el día de mi cumpleaños,
y no os atiendo, esperádme, en la salita,
hasta que vuelva del baño.
¿A quién le puede importar,
después de muerto, que uno tenga sus vicios...?
el día del juicio final
puede que Dios sea mi abogado de oficio.
Pero sin prisas, que, a las misas
de réquiem, nunca fui aficionado,
que, el traje de madera, que estrenaré,
no está siquiera plantado,
que, el cura, que ha de darme la extremaunción,
no es todavía monaguillo,
que, para ser comercial, a esta canción
le falta un buen estribillo.
La Habana, Junio de 1998
Para Isabel, con devoción. (J.Sabina)
Letra: J.Sabina
Música: P.Varona / P.Bastante
Ahora que nos besamos tan despacio,
ahora que aprendo bailes de salón,
ahora que una pensión es un palacio,
donde nunca falta espacio
para más de un corazón...
Ahora que las floristas me saludan,
ahora que me doctoro en lencería,
ahora que te desnudo y me desnudas,
y, en la estación de las dudas,
muere un tren de cercanías...
Ahora que nos quedamos en la cama,
lunes, martes y fiestas de guardar,
ahora que no me acuerdo del pijama,
ni recorto el crucigrama,
ni me mato si te vas.
Ahora que tengo un alma
que no tenía.
Ahora que suenan palmas
por alegrías.
Ahora que nada es sagrado
ni, sobre mojado,
llueve todavía.
Ahora que hacemos olas
por incordiar.
Ahora que está tan sola
la soledad.
Ahora que, todos los cuentos,
parecen el cuento
de nunca empezar.
Ahora que ponnos otra y qué se debe,
ahora que el mundo está recién pintado,
ahora que las tormentas son tan breves
y los duelos no se atreven
a dolernos demasiado...
Ahora que está tan lejos el olvido,
ahora que me perfumo cada día,
ahora que, sin saber, hemos sabido
querernos, como es debido,
sin querernos todavía...
Ahora que se atropellan las semanas,
fugaces, como estrellas de Bagdad,
ahora que, casi siempre, tengo ganas
de trepar a tu ventana
y quitarme el antifaz.
Ahora que los sentidos
sienten sin miedo.
Ahora que me despido
pero me quedo.
Ahora que tocan los ojos,
que miran las bocas,
que gritan los dedos.
Ahora que no hay vacunas
ni letanías.
Ahora que está en la luna
la policía.
Ahora que explotan los coches,
que sueño de noche,
que duermo de día.
Ahora que no te escribo
cuando me voy.
Ahora que estoy más vivo
de lo que estoy.
Ahora que nada es urgente,
que todo es presente,
que hay pan para hoy.
Ahora que no te pido
lo que me das.
Ahora que no me mido
con los demás.
Ahora que, todos los cuentos,
parecen el cuento
de nunca empezar.
Buenos Aires, mayo de 1998
Para Maite y Sergio, por tantas risas. (J.Sabina)
Letra y música: J.Sabina
Tenía los pies diminutos,
y, unos, ojos, color verde marihuana,
a los catorce fue reina del instituto,
el curso que repetí,
las del octavo derecha dijeron:
otra que sale rana,
cuando, en Crónicas Marceianas, la vieron
haciendo streap-tease.
En sus quimeras de porcelanosa
conquistaba a Al Pacino,
los de el Rayo... no éramos gran cosa
para su merced,
si, la chiquita de Mariquita Pérez,
tuviera un buen padrino,
los productores, que saben de mujeres,
le darían un papel.
Pezón de fresa, lengua de caramelo,
corazón de bromuro,
supervedette, puta de lujo, modelo,
estrella de culebrón,
había futuro, en las pupilas hambrientas
de los hombres maduros,
enamorarse, un poco más de la cuenta,
era una mala inversión.
Debutó de fulana de tal
en un vil melodrama,
con sus veinte minutos de fama
retiró a su mamá,
el guión le exigía, cada vez, más
escenas de cama,
todavía, por Vallecas, la llaman:
Barbi Superestar.
La noche antes de la noche de bodas
arrojó la toalla,
el novio, con un frac pasado de moda,
enviudó ante el altar,
mientras, Barbi, levitaba, en la Harley
de un chulo de playa,
que, entre el Tarot, Corto Maltés y Bob Marley,
le propuso abortar.
Al infierno se va por atajos,
jeringas, recetas.
Ayer, hecho un pingajo,
me dijo, en el tigre de un bar:
¿Dónde está la canción, que, me hiciste,
cuando eras poeta?
Terminaba tan triste
que nunca la pude empezar.
Por esos labios, que sabian a puchero
de pensiones inmundas,
habría matado yo, que, cuando muero,
ya nunca es por amor.
Se masticaba, en los billares, que, el Rayo,
había bajado a segunda,
por la M-30, derrapaba el caballo
de la desilusión.
Debutó de fulana de tal
en un vil melodrama,
con sus veinte minutos de fama
retiró a su mamá,
el guión le exigía, cada vez, más
escenas de cama,
por Vallecas, ya nadie la llama:
Barbi Superestar.
Letra: J.Sabina / A.Oliver
Música: J.Sabina
Este bálsamo no cura cicatrices,
esta rumbita no sabe enamorar,
este rosario de cuentas infelices
calla más de lo que dice
pero dice la verdad.
Este almacén de sábanas que no arden,
este teléfono sin contestador,
la llamaré mañana, hoy se me hizo tarde,
esta forma tan cobarde
de no decirnos que no.
Este contigo, este sin ti tan amargo,
este reloj de arena del arenal,
esta huelga de besos, este letargo,
estos pantalones largos
para el viejo Peter Pan.
Esta cómoda sin braguitas de Zara,
el tour del Soho desde un rojo autobús,
estos ojos que no miden ni comparan
ni se olvidan de tu cara
ni se acuerdan de tu cruz.
No abuses de mi inspiración,
no acuses a mi corazón
tan maltrecho y ajado
que está cerrado por derribo.
Por las arrugas de mi voz
se filtra la desolación
de saber que estos son
los últimos versos que te escribo,
para decir condios a los dos nos sobran los motivos.
Esta paya tan lejos de su gitano,
este penal del Puerto sin vis a vis,
esta guerra civil, este mano a mano,
estos moros y cristianos,
este muro de Berlín.
Este virus que no muere ni nos mata,
esta amnesia en el cielo del paladar,
la limusina del polvo por Manhattan,
el invierno en Mar del Plata,
los versos del Capitán.
Este hacerse mayor sin delicadeza,
esta espalda mojada de moscatel,
este valle de fábricas de tristeza,
esta espuma de certeza,
esta colmena sin miel.
Este borrón de sangre y de tinta china,
este baño sin rimmel ni nembutal,
estos huesos que vuelven de la oficina,
dentro de una gabardina
con manchas de soledad.
No abuses de mi inspiración,
no acuses a mi corazón
tan maltrecho y ajado
que está cerrado por derribo.
Por las arrugas de mi voz
se filtra la desolación
de saber que estos son
los últimos versos que te escribo,
para decir condios a los dos nos sobran los motivos.
El Cortijo, enero de 1999
Para la Zubi, con desesperanza. (J.Sabina)
Letra: J.Sabina / A.Oliver
Música: J.Sabina / S.Véliz
Borja, como te ajogues te mato.
termínate primero el melón,
y luego las tres horas de la digestión,
hay que ver qué mal rato,
pero el niño no me quiere comer,
Borja, corazón,
te lo he dicho cienes y cienes
de veces, dobla esa toalla,
¡Qué hartura de playa!
pero mi marío quiere Benidorm,
sa jodío, si tonto no es.
Como el pobre mío
se queda en Madrid,
pa cargar las pilas
su cena en Manila,
su copa en Pachá,
Como te digo una co te digo la o
¿Y tú cómo vas?
tienes mala cara,
no me digas más,
si yo te contara...
falleció mi suegro,
me operé del quiste,
¿tú me ves más triste?
Y me doy con un canto en los dientes
porque a la presente,
y, cruzando los dedos,
lo puedo contar,
aunque, gracias a Dios,
yo no soy creyente,
con lo que una ha visto,
y que Dios me perdone,
no hay que ser muy lista.
Pa mí... Jesucristo
el primer comunista.
Como te digo una co te digo la o
¿Y las religiones?
Ponme una de cada,
que están rebajadas
en el Corte Inglés.
¿Y cual es la mejor?
Mire usted, la mía,
porque es de cajón
que algo tiene que haber.
Llámalo equis,
me parece bien.
Llámalo energía,
mejor todavía
¿Y los curas?
esos ni en pintura
¿Y el tarot, y la astrología?
me los hice ayer en la peluquería
¿Y el dinero?
el único Dios verdadero
¿Y Lutero y Buda y Mahoma?
con su pan se lo coman
¿Y qué opinas del Papa de Roma?
ese... un particular.
¿Pero a ti qué te voy a contar?
Fíjate que yo,
sin ser socialista
de las de carné
y hasta aquí del GAL
y de la corrupción,
que sí, que existió,
una mala gripe
que había que pasar,
pero te decía, como mi Felipe
pa mí que no hay dos,
y si no, tú misma,
porque el del bigote
no tiene carisma,
Como te digo una co te digo la o
y habrá quien lo vote,
que hay gente pa tó,
¡España va bien!
será para él,
si, total, le tocó en una rifa.
¿Y qué vas a hacer?
¿Votar al Califa?
Desengáñate,
srá muy honrao,
no digo que no,
y trabajador
y pico de oro,
pero desfasao...
Como te digo una co te digo la o
Pero a lo que iba,
el año pasao
pillamos un charter
de martes a martes.
Fue por esa agencia
si mujer, viajes el Halcón,
bien como experiencia,
¿que si nos gustó
La Habana? hija mía
¿no nos va a gustar?,
a una la reciben
con ese Caribe,
y ese malecón.
¿Y la gente?
legal, supermaja,
no sé, diferente
y eso que el dichoso bloqueo
los dejó, no digo que feos
porque feos no son,
y hasta el más negrito
tiene educación,
pero, pobrecitos,
flaquitos, flaquitos,
y sin libertad.
Que tengan la culpa Clinton o Fidel,
a mí, mire usted,
lo mismo me da.
Pa abreviar el cuento...
que no disfruté,
que no vuelvo más.
Porque, en España, aunque le pongas pegas,
sabemos vivir.
Sólo en Antón Martín
hay más bares que en toda Noruega.
Por cierto, el marisco
ni comparación.
Te cuento la cena:
los dos matrimonios,
Francisco, mi Antonio,
la Almudena y yo.
Hija, a la Almudena
la ví de estropeá,
de mi para tí
que está mal follá.
porque, la verdad,
guapa nunca ha sido,
pero, ese vestido
como de almacenes Arias,
iba de ordinaria,
pero a lo que vamos
¿que dónde cenamos?
en casa Tomás,
eh, de bote en bote,
pagamos a escote,
un kilo de gambas
con su Paternina,
su buena propina,
pacharán y puro
¿cuánto nos cobraron?
no llegó a dos mil duros,
tú dirás si es caro
y ¿frescas? de puerto de mar.
Y ¿limpio? con decir Tomás,
oye, que era lunes y había que esperar.
¡Joder con la crisis!
¿dónde está la crisis?
Y es que hay que saber saberse administrar.
Como te digo una co te digo la o
¡Qué cansada estoy!
Hoy, mi siestecita,
nadie me la quita,
y, si no pego el ojo,
o pongo en remojo
unas lentejitas,
o me quedo frita
lee que te lee.
¿Qué no te lo crees?
como te lo digo,
antes, yo leía, de higos
a brevas, de Corín Tellado
nunca había pasado,
y, resulta que un día,
todavía no me explico
yo a santo de qué,
mi cuñada Irene
viene y me regala
lo de Antonio Gala,
hija mía, me pongo a leer
y, oye, qué poesias,
si sabe de una
cosas que ni una
sabe que sabia.
Y con ese estilo
y con esa lengua
y con esa pluma.
Como te digo una co te digo la o
Una al vino vino
y al pan con tumaca,
y, sin ser polaca,
cuando quiero un socio
para los negocios
dame un catalán,
gente más decente
no voy a encontrar
El mejor cliente
de la gestoría:
Jordi Martorell,
no veas qué masía tiene en Calafell.
Y es que hay que viajar
antes de opinar
¿o todos los vascos
van con metralleta?
pues no, mire usted.
¿y están todos locos por ser de la ETA?
mire usted, tampoco.
habrá unos que sí
habrá otros que no,
si ha estado allí
habrá comprobao
que el problema vasco
es muy delicao.
Yo nací en Motril
y no le hago ascos
a un buen bacalao
a la Urdangarín.
¡Viva San Fermín!
¿qué no te has fijao?
mírame a los ojos
¿tiene un revolcón?
¿o es tonta la infanta?
¿te pido otra fanta?
lo pones al lado del Marichalar
y no veas lo que canta,
hija, no hay color.
Lo mismo que el Rey,
(y te tengo dicho que le tengo ley),
pero, la verdad,
no es un Castelar,
ni lo tiene que ser,
oye es un Borbón,
¿Pa que quiere más?
Y el pedazo reina
que lleva detrás,
que no se despeina
y hay que ver lo que manda esa buena mujer en la Corte.
Que es mucha familia
y, oye, la hemofilia
los ha respetao.
¿Y el príncipe azul?
Figúrate tú,
de los nervios todas
y él no quiere boda,
tan rubio, tan fino, tan tieso,
tan alto, tan cachas,
qué agobio,
hija, ¿Y la Sartorio?
a mi me da pena,
descompuesta, sin novio y tan buena muchacha.
¿Que no era princesa?
pero era persona,
Jesús, lo que pesa la corona esa,
más que el corazón.
¿Y la razón de estao?
Nos ha fastidiao
¡Que desinrazón!
A mí, que, al Borbón
lo pierdan las faldas,
mire usted,
chapeau,
sin hijas bastardas
no habría monarquías,
lo dice hasta Ansón,
de qué come Ussía
ángel de la guarda,
cuánta hipcresía
Porque tiene gracia
¿esto es democracia?
¡Uy, las dos y veinte!
qué charla te he dao,
hoy sí me he pasao,
mañana hablas tú,
como siempre te callas...
Ven acá pacá, Borja, la toalla,
¿qué te has hecho en la frente?
¿Tú has visto qué cruz?
Bueno, Ana María
bésame a Vicente.
Carretera y manta,
lo que es otro día
nos traemos del súper las fantas.
(Como te digo una co te digo la o)
Para que la baile mi Ro. (J.Sabina)
Letra: J.Sabina / A.Oliver
Música: J.Sabina
Academia de corte y confección,
sabañones, aceite de ricino,
gasógeno, zapatos topolino,
el género dentro por la calor.
Para primores galerías Piquer,
para la inclusa niños con anginas,
para la tisis caldo de gallina,
para las extranjeras Luis Miguel.
Para el socio del limpia un carajillo,
para el estraperlista dos barreras,
para el Corpus retales amarillos
que aclaren el morao de las banderas.
Tercer año triunfal, con brillantina,
los señoritos cierran Alazán,
y, en un barquito, Miguel de Molina,
se embarca, caminito de ultramar.
Habían pasado ya los nacionales,
habían rapado a la señá Cibeles,
cautivo y desarmado
el vaho de los cristales.
A la hora de la zambra, en Los Grabieles,
por Ventas madrugaba el pelotón,
al día siguiente hablaban los papeles
de Celia, de Pemán y del bayón.
Enseñando las garras de astracán,
reclinaba en la barra de Chicote,
la bien pagá derrite, con su escote,
la crema de la intelectualidad.
Permanén, con rodete Eva Perón,
Parfait
amour, rebeca azul marino,
-Maestro, le presento a Lupe Sino,
lo dejo en buenas manos, matador-
Y, luego, el reservao en Gitanillos,
y, después, la paella de Riscal,
y, la tarde del manso de Saltillo,
un anillo y unas medias de cristal.
-Niño, sube a la suite dos anisettes,
que, hoy, vamos a perder los alamares-
de purísima y oro, Manolete,
cuadra al toro, en la plaza de Linares.
Habían pasado ya los nacionales,
habían rapado a la señá Cibeles,
volvían a sus cuidados
las personas formales.
A la hora de la conga, en los burdeles,
por san Blas descansaba el pelotón,
al día siguiente hablaban los papeles
de Gilda y del Atleti de Aviación.
El Cortijo, enero de 1999
A Juan Gelman, por seguir de pie. (J.Sabina)
Letra y música: J.Sabina
Veinte años cosidos a retazos
de urgencias, disimulos y rutinas,
veinte años cumplidos, en mis brazos,
con la carne del alma de gallina.
Veinte años de príncipes azules
que se marchaban antes de llegar,
veinte tangos de Manzi en los baúles,
veinte siglos sin cartas de papá.
De González Catán, en colectivo,
a la cancha de Boca, por Laguna,
va soñando -Hoy ganamos el partido-
la niña de los ojos de la luna.
Los muchachos de la doce más violentos,
cuando la junan, en la Bombonera,
le piden, a la Virgen de los Vientos,
que, le levante, a Paula, la pollera.
Veinte años de mitos mal curados
dibujando dieguitos y mafaldas,
veinte vidas hubiera yo tardado
en contar los lunares de su espalda.
Le debo una canción y algunos besos
que valen más que el oro del Perú,
sus huesos son sobrinos de mis huesos,
sus lágrimas los clavos de mi cruz.
De González Catán, en colectivo,
a la cancha de Boca, por Laguna,
va soñando -Hoy ganamos el partido-
la jermu que me engaña con la luna.
Alguna vez harán un monumento
los de la barra brava a mi bostera,
y, una ermita, a la Virgen de los Vientos,
que, le levanta, a Paula la pollera.
De González Catán a Tirso de Molina, qué trajin,
de España a la Argentina, qué meneo
qué vaivén, qué ajetreo
qué mareo, qué ruina
¿y por culpa de quién?
del amor de una mina,
¿y total para qué?
si, al final, se rajó con un pibe,
que le prohibe a mi ex
ir a verme al Gran Rex,
cuando estoy de visita,
no sea que Paulita se ponga a llorar,
al oír su milonga,
no sea que a Paulita le dé por bailar,
al compás de la conga
y vuelva enfermita a González Catán
y no se reponga
y se ponga más loca de lo habitual,
bendita pollera,
menuda bandera para una canción
¡y que delantera!
aquel año Boca salió campeón,
de la Bombonera,
ninguna bostera se puede quejar
aunque le sobre razón, si
pinta rameras con el corazón
y con las caderas,
le toca a Palermo tocar el balón,
la doce se altera,
le toca al gallego tocar este son...
para una bostera
el año que Boca salió campeón,
en la Bombonera.
Buenos Aires, febrero de 1998
Letra: J.Sabina
Música: J.Sabina, P.Varona y A.Ga. de Diego
Cuando se despertó,
no recordaba nada
de la noche anterior,
demasiadas cervezas,
dijo, al ver mi cabeza,
al lado de la suya, en la almohada...
y la besé otra vez,
pero ya no era ayer,
sino mañana.
Y un insolente sol,
como un ladrón, entró
por la ventana.
El día que llegó
tenía ojeras malvas
y barro en el tacón,
desnudos, pero extraños,
nos vio, roto el engaño
de la noche, la cruda luz del alba.
Era la hora de huir
y se fue, sin decir:
llámame un día.
Desde el balcón, la vi
perderse, en el trajín
de la Gran Vía.
Y la vida siguió,
como siguen las cosas que no
tienen mucho sentido,
una vez me contó,
un amigo común, que la vio
donde habita el olvido.
La pupila archivó
un semáforo rojo,
una mochila, un peugeot
y aquellos ojos
miopes
y la sangre al galope
por mis venas
y una nube de arena
dentro del corazón
y esta racha de amor
sin apetito.
Los besos que perdí,
por no saber decir:
te necesito.
Y la vida siguió,
como siguen las cosas que no
tienen mucho sentido,
una vez me contó,
un amigo común, que la vio
donde habita el olvido.
Para Zulema Katz y Paco Urondo, que habitan en la memoria. (J.Sabina)
Letra: J.Sabina
Música: J.Sabina, A.Stivel, E.Berro
Me adelantó un talón de setecientas,
más gastos, sin contar otras quinientas
en fichas del casino,
mi último tren llegaba con retraso,
así que decidí aceptar el caso
de la rubia platino.
Yo era un huele-braguetas sin licencia,
quemado en la secreta por tenencia,
extorsión y líos de faldas,
estaba, como buen ex-policía,
a sueldo de un pez gordo, que sabia
cubrirse las espaldas.
Ninguna zorra vale ese dinero,
pensé, mientras dejaba mi sombrero
nuevo en el guardarropa,
cantaba regular, pero movía
el culo, con un swing, que derretía
el hielo de las copas.
Cuando salió, por fin, del reservado,
sentí que las campanas del pasado
repicaban a duelo,
la última vez que oí esa melodía
me recetaron tres años y un día,
más IVA, en la Modelo.
Para jugar al Black Jack y ser un duro,
andar escaso de efectivo
es igual que pretender envidar,
con un farol, al futuro,
no por casualidad
me temen en los casinos,
me daban diez de los grandes por el caso
de la rubia platino.
Los besos que te dan las chicas malas
salen más caros cuando los regalan
y huelen a fracaso,
pero el croupier me echaba cartas buenas
y la rubia platino era morena
y el caso era un gran caso.
En un bistró, del puerto de Marsella
nos fuimos demorando, entre botella
y botella de Oporto:
-Los que pusieron precio a tu cabeza-
le dije exagerando su belleza,
- se habían quedado cortos-
Puede que me estuviera enamorando,
porque, antes del café, cambié de bando,
de hotel y de sombrero.
Mi viejo puso un cuarto, con dos camas,
fingiendo que la dama era una dama
y su hijo un caballero.
Ni siquiera, señores del jurado,
padezco, como alega mi abogado,
locura transitoria.
Disparé al corazón que yo quería,
con premeditación, alevosía
y más pena que gloria.
Para jugar al Black Jack y ser un duro,
andar escaso de efectivo
es igual que pretender envidar,
con un farol, al futuro,
no por casualidad
me temen en los casinos,
diez de los grandes por seguirle, los pasos,
a la rubia platino.
Para volver a ser alguien, en el ambiente,
necesitaba un par de buenos clientes,
algo para mis vicios y un despacho decente,
no dan para comer las putas del barrio chino,
todos los lunes no me encargan el caso
de la rubia platino.
Para no ser un cadáver, en el tranvía,
aparte de tener gramática parda
hay que saber, que las faldas, son una lotería;
con luz de gas brilló mi lámpara de Aladino...
me daban diez de los grandes
por el caso de la rubia platino.
Madrid, 4 de Enero de 1999.
Letra y música: J.Sabina
Que el maquillaje no apague tu risa,
que el equipaje no lastre tus alas,
que el calendario no venga con prisas,
que el diccionario detenga las balas,
Que las persianas corrijan la aurora,
que gane el quiero la guerra del puedo,
que los que esperan no cuenten las horas,
que los que matan se mueran de miedo.
Que el fin del mundo te pille bailando,
que el escenario me tiña las canas,
que nunca sepas ni cómo, ni cuándo,
ni ciento volando, ni ayer ni mañana
Que el corazón no se pase de moda,
que los otoños te doren la piel,
que cada noche sea noche de bodas,
que no se ponga la luna de miel.
Que todas las noches sean noches de boda,
que todas las lunas sean lunas de miel.
Que las verdades no tengan complejos,
que las mentiras parezcan mentira,
que no te den la razón los espejos,
que te aproveche mirar lo que miras.
Que no se ocupe de tí el desamparo,
que cada cena sea tu última cena,
que ser valiente no salga tan caro,
que ser cobarde no valga la pena.
Que no te compren por menos de nada,
que no te vendan amor sin espinas,
que no te duerman con cuentos de hadas,
que no te cierren el bar de la esquina.
Que el corazón no se pase de moda,
que los otoños te doren la piel,
que cada noche sea noche de bodas,
que no se ponga la luna de miel.
Que todas las noches sean noches de boda,
que todas las lunas sean lunas de miel.
Madrid, 26 de julio de 1998
Letra: J.Sabina / A.Oliver
Música: J.Sabina
Mi primera mujer era una arpia,
pero, muchacho,
el punto del gazpacho.
joder si lo tenía,
se llamaba... digamos que Sofía.
Un mal día
me puso las maletas
a los pies de la estatua, de un poeta,
que esta, inmortalizado,
en su glorieta.
Después de, no se asombren,
registrar, a su nombre,
mi chalet adosado,
mi visa, mi pasado,
su prisa y su futuro,
dejándome tirado
y sin un duro.
La gota que colmó,
damas y caballeros,
el vaso de su amor,
fue de colesterol.
Harto, tras dos infartos,
de acercarme al tercero...
al sístole y al diástole
de mi corazón
le puse un marcapasos,
que andaba con retraso,
haciendo interferencias
en la frecuencia
del televisor.
Desde que la perdí
hasta hoy, pobre de mí,
cada vez más borracho,
ruedo de mostrador
en mostrador:
jefe: ¿tienen gazpacho?
Pero... qué hermosa era
cuando iba de mi brazo por la acera,
¿ustedes me han mirado?,
pedirle a ese bombón que me quisiera
¿no les parece que era
pedirle demasiado?
Mi segunda mujer
era una bruja
y yo, tan mamarracho, que besaba
el suelo que pisaba.
Se llamaba... digamos que Maruja.
Aquel día
volví pronto del tajo,
y, en mi cama,
debajo
de un idiota,
una dama,
en pelotas,
se lo hacía.
Y yo que nunca había
estado en una orgía,
quitándome las botas,
me dije: ésta es la mía,
y tanto que lo era,
la del tacón de aguja
era Maruja.
Entre ese idiota y yo,
cual Júpiter tronante,
tú eliges dije yo,
¿que qué me contestó?
sin dudarlo un instante,
me voy con el idiota.
Y ustedes, que creían,
que el idiota era yo,
pues no,
la muy pendón
se iba y se venía,
poniéndose las botas,
con el menos idiota
de los dos.
Y ¿saben qué les digo?
aquel idiota y yo
nos hicimos amigos,
el día que Maruja nos dejó...
por otro idiota.
Pero... qué hermosas eran
mi segunda mujer y la primera.
¿Ustedes me han mirado?
pedirles, además, que me quisieran,
¿no les parece que era
pedirles demasiado?
Mi tercera mujer era, señores
de todos los amores
que he perdido
el que más me ha dolido.
¿adivinan? Se llamaba Dolores.
Pero, el día
de mi cumple, mi amorcito
me dijo: Aunque eres malo,
Joaquinito,
te traigo, de regalo,
un regalito
Con su santa inconsciencia
se declaró en estado,
y yo, que había jurado
morir sin descendencia,
como murió mi padre,
a la futura madre,
consternado:
¡Hay dolores que matan!
le grité dolorido
¿Y no se te ha ocurrido
pensar que tu marido
hubiera preferido
otra corbata?
Fue niña, niña pija,
¡ni siquiera varón!.
Por fin, con veinte años,
se la llevó un extraño,
y no perdí una hija,
gané un cuarto de baño.
¡Con perdón!
Sofía me aliñaba,
Maruja me adornó,
ya solo me faltaba
tomar clases de parto sin dolor
y con Dolores.
Pero... qué hermosas eran las tres,
y, sobre todo, la tercera
¿Ustedes me han mirado?
pedirles, además, que me quisieran
¿No les parece que era
pedirles demasiado?
Para Barbarita y Alejandro Oliver con un beso por mejilla. (J.Sabina)
Letra: J.Sabina
Música: P.Milanés
Si, a media noche, por la carretera
que te conté,
detrás de una gasolinera
donde llené,
te hacen un guiño unas bombillas
azules, rojas y amarillas,
pórtate bien
y frena.
Y, si la Magdalena
pide un trago,
tú la invitas a cien
que yo los pago.
Acércate a su puerta y llama
si te mueres de sed,
si ya no juegas a las damas
ni con tu mujer.
Sólo te pido que me escribas,
contándome si sigue viva
la virgen del pecado,
la novia de la flor de la saliva,
el sexo con amor de los casados.
Dueña de un corazón,
tan cinco estrellas,
que, hasta el hijo de un Dios,
una vez que la vio,
se fue con ella.
Y nunca le cobró
la Magdalena.
Si estás más solo que la luna,
déjate convencer,
brindando a mi salud, con una
que yo me sé.
Y, cuando suban las bebidas,
el doble de lo que te pida
dale por sus favores,
que, en casa de María de Magdala,
las malas compañías son las mejores.
Si llevas grasa en la guantera
u un alma que perder,
aparca, junto a sus caderas
de leche y miel.
Entre dos curvas redentoras
la más prohibida de las frutas
te espera hasta la aurora,
la más señora de todas las putas,
la más puta de todas las señoras.
Con ese corazón,
tan cinco estrellas,
que, hasta el hijo de un Dios,
una vez que la vio,
se fue con ella,
Y nunca le cobró
la Magdalena.
La Biblia y El Calefón
Letra: Joaquín Sabina
Música: A. Stivel
Si te sale un grano en la nariz
Si te pide coima el porvenir
Si el que te jedi la primera vez falló
Si no sales en la foto
Si tu jermu se rajo
Busca en tu control remoto
La Biblia y El Calefón
La Biblia y El Calefón
Si te mete cuernos la ciudad
Si agoniza el rey del carnaval
Si te privatizan parte del corazón
Vacunate contra el miedo
Vamos a hacerte el humor
Con Charly diego y Olmedo
La Biblia y El Calefón
La Biblia y El Calefón
Si no juegas nunca de local
Si te ries para no llorar
Si el laburo ingrato te afanó la ilusión
No necesitas permiso
Vamos a hacerte el humor
Con el flaco y el petizo
La Biblia y El Calefón
La Biblia y El Calefón
Si no cantas ni en la ducha
Si se oxida el bandoneon
Si la vida sabe a trucha
La Biblia y El Calefón
La Biblia y El Calefón...
(Se Repite La Biblia y El Calefón hasta el final)
Letra: Joaquín Sabina
Música: A. Stivel
Esta sala de espera sin esperanza,
Estas pilas de un timbre que se secó
Este mala ventura, esta Contradanza
Este trailer de mudanza
Con los muebles del amor
Esta campana herida en el campanario,
Esta mitad partida por la mitad,
Estos besos de Judas, este calvario,
Este look de presidiario,
Esta cura de humildad.
Este cambio de acera de tus caderas,
Este payaso que ya no hace reir
Este arrabal sin grillos en primavera,
Ni espaldas con cremalleras,
Ni anillos de presumir.
Este dulce de leche contaminado
Este perro andaluz sin domesticar
Este orgullo de principe destronado
Esta esquina del pecado
Esta ruina de Don Juan
No abuses de mi inspiración,
No acuses a mi corazón
Tan maltrecho y ajado
Que está cerrado por derribo.
Por las arrugas de mi voz
Se filtra la desolación
De saber que estos son
Los últimos versos que te escribo,
Para decir condios a los dos
Nos sobran los motivos.
Esta necesidad de necesitarte
Este llamarte sin quererte llamar
Este olvidarme del deber de olvidarte
Este lunes, este martes
Y el miercoles que vendrá.
Esta lágrima de hombre de las cavernas,
Esta horma del zapato de Barba Azúl,
Qué poco rato dura la vida eterna
Por el túnel de tus piernas,
Entre Córdoba y Maipú.
Esta guitarra huérfana y delirante
Con su
terco knock knocking´in heaven´s door,
Estos dedos que dejan caer un guante
Delicado y transhumante
A los pies de un trobador
Este Land Rover aparcado en tu puerta
La rueca de Penélope en Luna Park
Este sueño que sueña que se despierta
Esta caracola muerta
Sin la gramola del mar
No abuses de mi inspiración,
No acuses a mi corazón
Tan maltrecho y ajado
Que está cerrado por derribo.
Por las arrugas de mi voz
Se filtra la desolación
De saber que estos son
Los últimos versos que te escribo,
No abuses de mi inspiración,
No acuses a mi corazón
Tan maltrecho y ajado
Que está cerrado por derribo.
Por las arrugas de mi voz
Se filtra la desolación
De saber que estos son
Los últimos versos que te escribo,
Para decir condios a los dos
Nos sobran los motivos.
(J.Sabina)
Bruja, si aterrizas
con tu escoba una día en mi balcón
ve con cuidado
yo disparo siempre al corazón
En tus redes
no me atraparás como a un ratón
Bruja, aunque vengas
disfrazada de Marilyn Monroe
Piénsatelo bien antes de poner tu pie en mi balcón
no sea que tu escoba
me barra la alcoba y me haga de bastón
¿Qué van a decir todos los que a ti Bruja te llaman?
si saben que besas, lloras,
te enamoras y me haces la cama.
No había debajo
del disfraz que te ponías tú
más que una niña
a la espera de algún principe azul
ibas para reina
pero un hechicero te dejo
así convertida en una pobre bruja del montón.
Piénsatelo bien antes de poner tu pie en mi balcón
no sea que tu escoba
me barra la alcoba y me haga de bastón
¿ Qué van a decir todos los que a ti Bruja te llaman?
si saben que besas, lloras,
te enamoras y me haces la cama.
(J.Sabina)
Como quien viaja a lomos de una yegua sombría,
por la ciudad camino, no preguntéis adónde.
Busco acaso un encuentro que me ilumine el día,
y no hallo más que puertas que niegan lo que esconden.
Las chimeneas vierten su vómito de humo
a un cielo cada vez más lejano y más alto.
Por las paredes ocres se desparrama el zumo
de una fruta de sangre crecida en el asfalto.
Ya el campo estará verde, debe ser Primavera,
cruza por mi mirada un tren interminable,
el barrio donde habito no es ninguna pradera,
desolado paisaje de antenas y de cables.
Vivo en el númeor siete, calle Melancolía.
Quiero mudarme hace años al barrio de la alegría.
Pero siempre que lo intento ha salido ya el tranvía
y en la escalera me siento a silbar mi melodía.
Como quien viaja a bordo de un barco enloquecido,
que viene de la noche y va a ninguna parte,
así mis pies descienden la cuesta del olvido,
fatigados de tanto andar sin encontrarte.
Luego, de vuelta a casa, enciendo un cigarrillo,
ordeno mis papeles, resuelvo un crucigrama;
me enfado con las sombras que pueblan los pasillos
y me abrazo a la ausencia que dejas en mi cama.
Trepo por tu recuerdo como una enredadera
que no encuentra ventanas donde agarrarse, soy
esa absurda epidemia que sufren las aceras,
si quieres encontrarme, ya sabes dónde estoy.
Vivo en el númeor siete, calle Melancolía.
Quiero mudarme hace años al barrio de la alegría.
Pero siempre que lo intento ha salido ya el tranvía
y en la escalera me siento a silbar mi melodía
(J.Sabina / P.Ramos)
Cuando no queda nada ya mejor que la lluvia
y entrar en cualquier bar y pedir un Martini
y volver a largarse sin haberlo pagado
y odiar a las parejas que salen de los cines.
Las siete de la tarde, quisiera estar borracho,
hace ya dos semanas que Lucia no me escribe,
no para de llover, camarero otra copa
con alcohol se hace menos mono son a la mili
el capitán nos habla del amor a la patria,
el sargento del orden y de la disciplina
los soldados dormitan, cuentan los días que faltan
o se llenan la panza de vino en la cantina.
Sus madres les envían paquetes con chorizo,
salchichones, embutidos...
Sus novias largas cartas, corazones pintados,
dibujados, dibujados...
la ciudad cuando salen les es hostil y extraña
y las chachas no quieren ya nada con soldados.
Queda el pobre consuelo de andar de cuando en cuando
a aumentar la clientela de una casa de putas
y pasar media hora de amor apresurado
a esa gorda que hace rebaja a los reclutas
y el lunes otra vez, como no mi teniente
tiene mucha razón, si claro, desde luego,
cuerpo a tierra, saluden, media vuelta, de frente,
firmes, alto, descansen, carguen, apunten, fuego.
(C.Sánchez Ferlosio)
Quisiera hacer lo que ayer,
pero introduciendo un cambio.
- No metas cambio Silario
que esta el jefe por ahí
- ¿Porqué esta de jefe?
- Porque va a caballo
- ¿Porqué va a caballo?
- Porque no se baja
- ¿Porqué no se baja?
- Porque vale mucho
- ¿Y como lo sabe?
- Porque esta muy claro
- ¿Porqué esta tan claro?
- Porque esta de jefe
Eso mismo fue
lo que yo le pregunté
- ¿Porqué esta de jefe?
-Yo quiero bailar un son
y no me deja Lucia
- Yo que tú no bailaría
porque esta triste Ramón.
- ¿ Porqué esta tan triste?
- Porque esta malito
- ¿ Porqué esta malito?
- Porque esta muy flaco
- ¿ Porqué esta tan flaco?
- Porque tiene anemia
- ¿ Porqué tiene anemia?
- Porque come poco
- ¿ Porqué come poco?
- Porque esta muy triste
- Eso mismo fue
lo que yo le pregunté
¿ Porqué esta tan triste?
- Quisiera formar sociedad
con el vecino de abajo
- Ese no tiene trabajo
no te fíes Sebastian
- ¿ Porqué no trabaja?
- Porque no lo cogen
- ¿ Porqué no lo cogen?
- Porque esta fichado
- ¿ Porqué lo ficharon?
- Porque estuvo preso
- ¿Porqué lo metieron, titi?
- Porque roba mucho
- ¿ Porqué roba tanto?
- Porque no trabaja
- Eso mismo fue
lo que yo le pregunté
¿ Porqué no trabaja?
- Quiero conocer aquel
hablarle y decirle hola
- No le has visto la pistola
deja esa vaina Javier
- ¿ Porqué la pistola?
- Porque tiene miedo
- ¿ Porqué tiene miedo?
- Porque no se fía
- ¿ Porqué no se fía?
- Porque no se entera
- ¿ Porqué no se entera?
- Porque no le hablan
- ¿ Porqué no le hablan?
- Por llevar pistola
- Eso mismo fue
lo que yo le pregunté
¿ Porqué la pistola?
¿ Porqué no trabaja?
¿ Porqué esta tan triste?
¿ Porqué esta de jefe?
(J.Sabina)
Un día
los enanos se rebelarán
contra Gulliver.
Todos los hombres de corazón diminuto
armados con palos y con hoces
asaltarán al único gigante
con sus pequeños rencores, con su bilis,
con su rabia de enanos afeitados y miopes.
Pobre de tí, Gulliver, pobre de tí,
el día que todos los enanos
unan sus herramientas y su odio,
sus costumbres, sus vicios, sus carteras,
sus horarios. No podrán, no podrán,
no podrán perdonarte que seas alto.
Para ellos la generosidad no es más que un lujo que no pueden pagarse,
viven alimentados por la envidia que los habita en forma de costumbre.
Míralos revolverse recelosos tras sus gafas de concha.
Te acusarán, te acusarán, te acusarán:
de ser el tuerto en el país de los ciegos,
de ser quien habla en el país de los mudos,
de ser el loco en el país de los cuerdos,
de andar en el país de los cansados,
de ser sabio en el país de los necios,
de ser malo en el país de los buenos,
de divertirte en el país de los serios,
de estar libre en el país de los presos,
de estar vivo en el país de los enanos,
de ser la voz que clama en el desierto,
de ser la voz que clama en el desierto
Es un antipanfleto. Se dirige contra los que creen que la igualdad consiste en cortarles la cabeza a los más altos.
(J.Sabina)
(J.Sabina / H.Camacho / J.A.Romero)
Aprender a reírse torvamente,
a mirar de reojo en los bautizos,
a negar el asiento a las señoras,
a orinar dibujando circulitos.
Aprender a fruncir el entrecejo,
a enfadar a las monjas y a los niños,
a poner zancadillas al guardia urbano,
a escupir sin piedad por un colmillo.
Preferir la navaja a la pistola,
el vino peleón al Jerez fino,
el infame pañuelo a la corbata,
una venus de Murcia a la de Milo.
Aprender a cortarse la cabeza,
a vestir negro luto de domingos,
a decir palabrotas en los trenes,
a jugar al parchís con los bandidos.
Apurar los licores del fracaso,
trasladarse a vivir al barrio chino,
propagar mil rumores alarmantes,
aprender a ser malo y fugitivo.
(J.Sabina)
Las doce marcaba
el reloj de la sala
prendido de sueño la luz apagué
cuando oí una fuerte voz que me llamaba
y aparecióseme Lucifer
-No tiembles de miedo
me advirtió que es falso
lo que te han contado los curas de mi
-conozco tus trucos le dije al diablo
búscate otro fausto y déjame dormir
-el cielo que sueñas contesto enfadado
es un club privado de gente formal,
yo vengo a llevarte de viaje conmigo
al país del que nadie a vuelto jamas.
Hizo un gesto con su mano
y en el espacio me encontré,
volando con alas de espuma
mirando la tierra a mis pies
Enjambres de estrellas cruzamos veloces
mientras en mi oído sonaba su voz:
-Hace muchos siglos me dijo
en el cielo hubo una sangrienta revolución,
un grupo de ángeles nos levantamos
contra el poder absoluto de Dios,
como todo vencido conocí el exilio
la calumnia el odio y la humillación,
pero te aseguro que de haber ganado
ni muerte ni infierno
ni cinco ni dos,
ni tuyo ni mio
ni odio ni trabajo,
habrían existido,
ni diablo ni Dios
- Déjame vivir contigo,
demonio amigo supliqué
no me hagas volver a la vida
perdida ya mi antigua fe
Escuchose entonces un bárbaro trueno
y en mi cama sudando debí despertar,
mi amigo el diablo se esfumó gritando
-Cuenta lo que sabes a la humanidad
Desde entonces robo, bebo, mato, arrastro
una miserable vida criminal,
pues se que a la muerte me estará esperando
en el dulce infierno mi amigo Satán.
Sí, esto que les cuento es una historia cierta,
ustedes si quieren me creen o no,
pero no le cierre la puerta al diablo
si llama una noche a su habitación
(J.Sabina )
Creen, porque la gente no habla ya de mí,
que estoy más acabado que Antonio Machín.
Dense prisa si me quieren enterrar,
pues tengo la costumbre de resucitar,
y salgo del nicho cantando,
y salgo vivo y coleando,
pero pasando.
Pasando de críticos,
pasando de místicos,
pasándolo bien.
Pasando de bodas,
pasando de modas,
pasándolo bien.
Pasando de hippies,
pasando de trippies,
pasándolo bien.
Hay también quien se dedica a disparar
balas que me rozan pero no me dan.
Al paso que vamos me figuro que
cumpliré más años que Matusalén.
Muriendo y resucitando,
sigo vivo y coleando,
pero pasando.
Pasando de mitos,
pasando de gritos,
pasándolo bien.
Pasando de puros,
pasando de duros,
pasándolo bien.
Pasando de cultos,
pasando de insultos,
pasándolo bien.
Pasando de insectos,
pasando de ineptos,
pasándolo bien.
Pasando de novias,
pasando de fobias,
pasándolo bien.
Pasando de atletas,
pasando de anfetas,
pasándolo bien.
Pasando de gafes,
pasando de cafres,
pasándolo bien.
Pasando de Pili,
pasando de mili,
pasándolo bien.
Pasando de mapas,
pasando del Papa,
pasándolo bien.
Pasando, pasando,
pasándolo bien.
(J.Sabina / A.Sánchez)
Allá donde se cruzan los caminos,
donde el mar no se puede concebir,
donde regresa siempre el fugitivo,
pongamos que hablo de Madrid.
Donde el deseo viaja en ascensores,
un agujero queda para mí,
que me dejo la vida en sus rincones,
pongamos que hablo de Madrid.
Las niñas ya no quieren ser princesas,
y a los niños les da por perseguir
el mar dentro de un vaso de ginebra,
pongamos que hablo de Madrid.
Los pájaros visitan al psiquiatra,
las estrellas se olvidan de salir,
la muerte viaja en ambulancias blancas,
pongamos que hablo de Madrid.
El sol es una estufa de butano,
la vida un metro a punto de partir,
hay una jeringuilla en el lavabo,
pongamos que hablo de Madrid.
Cuando la muerte venga a visitarme,
que me lleven al sur donde nací,
aquí no queda sitio para nadie,
pongamos que hablo de Madrid
(J.Sabina / J.R. Ripoll) Una canción para el Jaro
Macarra de ceñido pantalón
Pandillero tatuado y suburbial,
Hijo de la derrota y el alcohol,
Sobrino del dolor,
Primo hermano de la necesidad.
Tuviste por escuela una prisión,
Por maestra una mesa de billar,
Te lo montas de guapo y de matón.
De golfo y de ladrón
Y de darle al canuto cantidad.
Aún no tienes años pa votar
Y ya pasas del rollo de vivir.
Chorizo y delincuente habitual
Contra la propiedad
De los que no te dejan elegir.
Si al fondo del oscuro callejón
Un Bugatti te come la moral.
A punta de navaja y empujón
El coche vacilón
Va cambiando de dueño y de lugar.
Que no se mueva nadie -has ordenao-
Y van ya quince atracos en un mes.
Tu vieja apura el vino que has mercao
Y nunca ha preguntao:
¿De dónde sale todo este parné?
La pasma va pisándote el talón,
Hay bronca por donde quiera que vas,
Las chavalas del barrio sueñan con
Robarte el corazón
Si el sábado las llevas a bailar.
Una noche que andabas desarmao
La muerte en una esquina te esperó,
Te pegaron seis tiros descaraos
Y luego desangrao
Te ingresaron en el piramidón.
Pero antes de palmarla se te oyó
Decir: Que demasiao,
De esta me sacan en televisión.
(J.Sabina)
Aquel año mayo duró doce meses
tú y yo acabábamos de nacer
y un señor muy serio moría del disgusto
en la primera página del ABC
los claveles mordían a los magistrados
París era un barrio con acordeón
Marx prohibió a sus hijos que llegaran tarde
a la dulce hoguera de la insurrección
la poesía salió a la calle
reconocimos nuestros rostros
supimos que todo es posible
en 1968
Jean Paul Sartre y Dylan cantaban a dúo
jugaban al corro Lenin y Rambo
los relojes marcaban 40 de fiebre
se hablaba de sexo en la empresa Renault
dos y dos ya nunca más sumaron 4
sufrió mal de amores hasta Degault
en medio de Praga crecían amapolas
como un reto rojo al gris hormigón
la poesía salió a la calle
reconocimos nuestros rostros
supimos que todo es posible
en 1968
Pero no pudimos reinventar la historia
mascaba la muerte chicle en el Vietnam
pisaban los tanques las flores de Praga
En México lindo tiraban a dar
mientras Che cavaba su tumba en Bolivia
cantaba Masiel en Eurovisión
y mi padre llegaba puntual al trabajo
con el cuello blanco y el traje marrón
si ahora encuentro aquel amigo
leo en el fondo de sus ojos
que ya se secaron las flores
de 1968.
Los cuadros hicieron huelga en los museos
París era rojo, San Francisco azul
un vagabundo fue elegido alcalde
y la Sorbona estaba en Catmandú
sobreviva imbécil! es el rock o la muerte
beba coca-cola, cante esta canción
que la primavera va ha durar muy poco
que mañana es lunes y anoche llovió.
si ahora encuentro aquel amigo
leo en el fondo de sus ojos
que ya se secaron las flores
de 1968.
(J.Sabina)
Me levanto, bostezo, vivo, almuerzo,
me lavo, silbo , invento, disimulo,
salgo a la calle, fumo, estoy contento,
busco piso, hago gárgaras, calculo,
me emborracho, trasnocho, llego tarde,
duermo de lado, hablo conmigo, lloro,
leo un libro, envejezco, voy al baile,
sudo tinta, suspiro, me enamoro,
llueve, me abrazan, no doy pie con bola,
anochece, me compro una camisa,
este verso no pega ni con cola,
de consejos me rasco, tengo prisa.
Tengo granos, discuto, me equivoco,
busco a tientas, no encuentro, me fatigo,
me olvido de quien soy, me vuelvo loco,
hace frío, amanece, sumo y sigo,
escupo, voy al cine, me cabreo,
escribo, me suicido, resucito,
afirmo, niego, grito, dudo, creo,
odio, amo, acaricio, necesito,
te recuerdo, te busco, te maldigo,
digo tu nombre a voces, no te veo,
te amo, ya no se lo que me digo
te deseo, te deseo, te deseo,
te deseo..
(J.Sabina)
El labrador de mi pueblo
lleva una azada en la mano
que grandes tiene las manos
el labrador de mi pueblo
cavando de sol a sol
con lluvia, nieve o calor.
El parado de mi pueblo
llena de angustia sus manos
que tristes tiene las manos
el parado de mi pueblo
dando vueltas a la noria
sin jornal y sin historia.
El alcalde de mi pueblo
lleva un bastón en las manos
que finas tiene las manos
el alcalde de mi pueblo
con su orgulloso bastón
preside la procesión.
El obrero de mi pueblo
no está en mi pueblo
ha emigrado,
sus manos amasan pan
para otros pueblos lejanos,
que lejos están las manos
del obrero de mi pueblo.
El soldado de mi pueblo
antes ha sido albañil
ahora ya no tiene pala
lleva en la mano un fusil
que frías tiene las manos
alrededor del fusil.
El cacique de mi pueblo
no vive tampoco allí
con el sudor de mi pueblo
se compró un piso en Madrid
con lo que su mano tira
cuántos podrían vivir.
Soldado, si alguna vez,
el labrador de mi pueblo
se levanta, y el obrero
se levanta, y el parado
¿qué vas ha haces tu soldado
que antes has sido albañil?
¿qué vas ha hacer con tus manos
y tu fusil.
(J.Sabina / )
Nos enseñaron a tener paciencia
nos enseñaron a no andar descalzos
nos enseñaron a morir de viejos
nos enseñaron a vivir a plazos
nos enseñaron a guardar silencio
nos enseñaron a temer la noche
nos enseñaron que el placer es malo
nos enseñaron a crecer a golpes
nos prohibieron las cosas más hermosas
ir al campo a robar brevas
bañarnos en el verano con las mozas en la alberca
y crecimos enfermizos faltos de aire y de besos
llena la piel de preguntas que contestaba el silencio
pero apareció la vida cuando moríamos de sed
era una fuente su cuerpo que invitaba a los sedientos
a beber, a beber.
probamos la dulzura de la carne
supimos que aún estábamos a tiempo
nos hartamos de besos, de manzanas,
declaramos la guerra al sufrimiento
nos quitamos la vieja piel a tiras
renegamos de todo lo sabido
prometimos pecar a manos llenas
nos hicimos más tiernos y más niños
ahora, cada día tiene su fruto
cada noche su secreto
y el tiempo es una mentira
que han inventado los viejos
al arrancarnos las vendas
que nos negaban el cuerpo
descubrimos el presente
que es lo único que tenemos
y cantaremos la vida y no abriremos la puerta
a la muerte mientras dentro del cuerpo quede una gota
de deseo, de deseo.
(J.Sabina)
Las cosas que me dices cuando callas,
los pájaros que anidan en tus manos,
el hueco de tu cuerpo entre las sábanas,
el tiempo que pasamos insultándonos,
el miedo a la vejez, los almanaques,
los taxis que corrían despavoridos,
la dignidad perdida en cualquier parte,
el violinista loco, los abrigos,
las lunas que he besado yo en tus ojos,
el denso olor a semen desbordado,
la historia que se mofa de nosotros,
las bragas que olvidaste en el armario,
el espacio que ocupas en mi alma,
la muñeca salvada del incendio,
la locura acechando agazapada,
la batalla diaria entre dos cuerpos,
mi habitación con su cartel de toros,
el llanto en las esquinas del olvido,
la ceniza que queda, los despojos,
el hijo que jamás hemos tenido,
el tiempo del dolor, los agujeros,
el gato que maullaba en el tejado,
el pasado ladrando como un perro,
el exilio, la dicha, los retratos,
la lluvia, el desamparo, los discursos,
los papeles que nunca nos unieron,
la redención que busco entre tus muslos,
tu nombre en la cubierta del cuaderno,
tu modo de abrigarme el corazón,
la celda que ocupaste en una cárcel,
mi barca a la deriva , mi canción,
el bramido del viento entre los árboles,
el silencio que esgrimes como un muro,
tantas cosas hermosas que se han muerto,
el tiránico imperio del absurdo,
los oscuros desvanes del deseo,
el padre que murió cuando eras niña,
el beso que se pudre en nuestros labios,
la cal de las paredes, la desidia,
la playa que habitaban los gusanos,
el naufragio de tantas certidumbres,
el derrumbe de dioses y de mitos,
la oscuridad en torno como un túnel,
la cama navegando en el vacío,
el desmoronamiento de la casa,
el sexo rescatándonos del tedio,
el grito quebrado, la madrugada,
el amor como un rito en torno al fuego,
el insomnio, la dicha, las colillas,
el arduo aprendizaje del respeto,
las heridas que ya ni Dios nos quita,
la mierda que arrastramos sin remedio,
todo lo que nos dieron y quitaron,
los años transcurridos tan deprisa,
el pan que compartimos, las caricias,
el peso que llevamos en las manos.
(J.Sabina)
Mi vecino de arriba
es un fulano de tal.
Es un señor muy calvo,
muy serio y muy formal
que va a misa el domingo
y fiestas de guardar
que es una unidad de destino
en lo universal,
que busca en esta vida
respetabilidad,
que predica a sus hijos
responsabilidad.
y llama libertinaje
a la libertad.
Ha conseguido todo
menos felicidad.
Mi vecino de arriba
hizo la guerra y no
va a consentir que opine
a quien no la ganó.
Mi vecino es un recto
caballero español,
que siempre habla ex cátedra
y siempre sin razón.
Mi vecino de arriba
es el lobo feroz,
que va el domingo al fútbol
y ve televisión,
que engorda veinte kilos
si le llaman señor,
que pinta en las paredes:
rojos al paredón.
Al vecino de arriba
le revienta que yo
deje crecer mi barba
y cante mi canción.
Mi vecino de arriba
es más hombre que yo,
dice que soy un golfo
y que soy maricón.
Mi vecino de arriba
se lo pasa fatal
y que yo me divierta
no puede soportar,
cuando me mira siente
ganas de vomitar;
si yo fuera su hijo
me pondría a cavar.
Mi vecino de arriba
en la barra del bar,
cuando se habla de sexo
dice que es Superman,
es una pena que su mujer
no opine igual.
De sexo, las mujeres
no debían de opinar.
Mi vecino de arriba
un día me pescó
magreando a su hija
dentro del ascensor.
Del trabajo volvía
cuando reconoció
la voz que me decía:
quítate el pantalón.
Aún estoy corriendo,
no quiero ni pensar
lo que habría sucedido
si me llega a alcanzar.
Como hay niños delante
no les puedo contar
lo que con su cuchillo
me quería cortar.
Me he cambiado de casa,
de nacionalidad,
pero, a pesar de todo,
todo ha seguido igual;
los vecinos de arriba
inundan la ciudad,
si tu vives abajo,
no te dejan en paz
(J.Sabina)
Recuperar de nuevo
los nombres de las cosas
llamarle pan al pan
vino llamar al vino
sobaco al sobaco
miserable al destino
y al que mata llamarle
de una vez asesino
nos lo robaron todo
las palabras, el sexo
los nombres entrañables
del amor y los cuerpos
la gloria de estar vivos
la crítica, la historia,
pero no consiguieron,
robarnos la memoria
Ellos tienen también
cuerpo bajo la ropa
piernas, uñas, sudor,
vientre, mocos, colmillos,
manos que no acarician,
dedos que no se tocan
Sólo saben firmar
y apretar el gatillo,
nosotros que queríamos
vivir sencillamente
hermanos de la lluvia,
del mar, de los amigos,
pronunciar las palabras que
vencen a la muerte
buscar bajo tu falda,
alimento y abrigo.
Nosotros que queríamos
nombrar las amapolas,
decir viento amanece,
rabia, fuego, decir
que si tu quieres costa
mi lengua es una ola
nosotros que queríamos
simplemente vivir
nos vimos arrojados
a este combate oscuro
sin armas que oponer
al acoso enemigo
más que el dulce lenguaje
de los cuerpos desnudos
y saber que muy pronto
va a desbordarse el trigo
y saber que muy pronto
va a desbordarse el trigo.
(Anónimo / J.Sabina)
Pastor que estas en el campo
de amores tan descuidado
escuchad una gentil dama
que por ti se a desvelado
conmigo no habeis hablado , respondió el villano vil
tengo el ganado en la sierra, con mi ganadico me voy a ir
Pastor que estas alejado
a dormir en la retama
si te casaras conmigo
tendrías placentera cama
vete a otra puerta y llama respondio el villano vil
tengo el ganado en la sierra, con mi ganadico voy a dormir
Más es que la de la nieve
de mi cuerpo la blancura
rostro de leche y coral
delgadica en la cintura
mucho bueno poco dura respondio el villano vil
tengo el ganado en la sierra, con mi ganadico voy a dormir
el cuello tengo de garza,
labios dulces como la miel,
las teticas saguditas
que el brial quieren romper
no me puedes retener por mas que tengas ahi,
tengo el ganado en la sierra, con mi ganadico me quiero ir
Amala ya el vil pastor,
que dama gentil no amé
y no requiebre de amores
y el se vaya aunque lo llame
El buey suelto bien se lame respondio el villano vil
y por mas que me dijeres, con mi ganadico voy a dormir
y por mas que me dijeres, con mi ganadico voy a dormir
(J.Sabina / I.Garrido )
Esta es la historia de un hombre cualquiera
que una tarde marchita de domingo
pegado al transistor, sufre y espera
a que den el resultado del partido.
Suena un tango que aflora
entre las equis, los unos y los doses traicioneros
del equipo local
que con mas clase sin embargo ha perdido
demoliendo tanta terca ilusión
dinamitando tantas torres de naipes, tantos sueños
del quinielista pobre que tendrá
que volver a la fabrica de nuevo
el lunes a las ocho
como cada semana renunciando
de momento, a la entrada del piso y a la boda
por culpa de un balón y de un portero,
de un penalti cabrón y de un defensa
por culpa de un maldito delantero
desengaños, que asaltan las murallas del invierno
cuando se va la tarde del domingo y no le queda al hombre
más consuelo que esperar el vaivén de la fortuna
rescatar del baúl el traje nuevo
ir con la novia al cine donde explora
con inútil pasión sus blandos senos
y mientras Marlon Brando en la pantalla baila un tango en París
vuelve el recuerdo del arbitro traidor
¿cómo es posible que un penalti desaga tantos sueños?
Y a las ocho,
se acostarán por fin en aquel viejo cuartucho de pensión
la misma cama de la manta amarilla
el mismo miedo a manchar el colchón
donde abandonan arrugados los últimos esfuerzos
de la tarde marchita de domingo
que abre la oscura puerta del silencio
como una mano blanda y taciturna
cuando los verdes dedos del invierno
hayan ido cerrándose cansados
sucios, ajados, turbios, polvorientos
hasta llenar de frío las papeleras
donde agoniza el corazón
del tiempo.
(J.Sabina)
Aquella noche no llovió,
ni apareciste disculpándote,
diciendo, mientras te sentabas,
perdóname si llego tarde.
No me abrumaste con preguntas,
ni yo traté de impresionarte
contando tontas aventuras,
falsas historias de viaje.
Ni deambulamos por el barrio
buscando algún tugurio abierto,
ni te besé cuando la luna
me sugirió que era el momento.
Tampoco fuimos a bailar,
ni tembló un pájaro en tu pecho
cuando mi boca fue pasando
de las palabras a los hechos.
Y no acabamos en la cama,
que es donde acaban estas cosas,
ardiendo juntos en la hoguera
de piel, sudor, saliva y sombra.
Así que no andes lamentando
lo que pudo pasar y no pasó.
Aquella noche que fallaste,
tampoco fui a la cita yo
(J.Sabina)
Cada mañana bostezas, amenazas al despertador
y te levantas gruñendo cuando todavía duerme el sol,
mínima tregua en el bar, café con dos de azúcar y croissant,
el metro huele a podrido, carne de cañón y soledad.
Tirso de Molina, Sol, Gran Vía, Tribunal,
¿Dónde queda tu oficina para irte a buscar?
Cuando la ciudad pinte sus labios de neón
subirás en mi caballo de cartón.
Me podrán robar tus días... tus noches no.
Que buena estás corazón, cuando pasas grita el albañil
el obseso del vagón se toca mientras piensa en tí,
la voz de tu jefe brama estas no son horas de llegar
mientras tus manos archivan tu mente empieza a navegar.
Tirso de Molina, Sol, Gran Vía, Tribunal,
¿Dónde queda tu oficina para irte a buscar?
Cuando la ciudad pinte sus labios de neón
subirás en mi caballo de cartón.
Me podrán robar tus días... tus noches no.
Ambiguas horas que mezclan al borracho y al madrugador,
danza de trajes sin cuerpo al obsceno ritmo del vagón,
hace siglos que pensaron: las cosas mañana irán mejor
es pronto para el deseo y muy tarde para el amor.
Tirso de Molina, Sol, Gran Vía, Tribunal,
¿Dónde queda tu oficina para irte a buscar?
Cuando la ciudad pinte sus labios de neón
subirás en mi caballo de cartón.
Me podrán robar tus días... tus noches no.
Cuando la grabé la estación de metro se llamaba José Antonio. Cuando salió a la calle ya se llamaba Gran Vía. Por unos meses mi canción se adelantó a su tiempo sin saberlo.
(J.Sabina)
(J.Sabina)
Como fumo demasiado
mi voz se empieza a quebrar,
sueno tan desafinado:
si-do-re-mi-fa-sol-la,
Vivo del cáncer a un paso
sin hacerles caso a
los que me dicen eh, Sabina
ten cuidado con la nicotina.
No me des vitaminas, no,
dame fuego
y rock and roll.
Como bebo demasiado
y no me se controlar
del trabajo me han echado
por falta de seriedad.
Que me pongan otro vaso
no pienso hacer caso a
los que me dicen eh, Sabina
ten cuidado con el Paternina.
No más vino de quina, no,
dame tinto
y rock and roll.
Como salgo demasiado
con chicas a vacilar
me he quedado tan delgado
como un papel de fumar.
Gozando las noches paso
sin hacerles caso a
los que me dicen eh, Sabina
ten cuidado con la Josefina.
Leche con aspirinas, no,
dame sexo y
rock and roll.
Todos me dicen eh, Sabina
ten cuidado con la nicotina,
eh, eh, eh, Sabina,
ten cuidado con el paternida.
eh, eh, eh, Sabina,
ten cuidado con la Josefina.
Naranjas de la china, no,
dame sexo y
rock and roll.
(M.Tena)
Malas noticias en la radio
ya viene dicen los diarios,
con solo apretar un botón
el kiosco va a hacer explosión.
Cuidado ya está aquí la Tercera Guerra Mundial.
Muy pronto va a estallar la Tercera Guerra Mundial.
Los azules culpan a los negros,
los verdes a los amarillos.
Los rojos gritan: ¡me defiendo!
los verdes dicen: yo no he sido.
Y mientras tanto tú, cambiando de champú.
Cuando va a estallar la Tercera Guerra Mundial.
Cuidado ya está aquí la Tercera Guerra Mundial.
Muy pronto va a estallar la Tercera Guerra Mundial.
Los políticos estrechan sus manos,
los generales brindan con champan,
y tu llorando porque tu amor te ha dejado,
o haciendo régimen para adelgazar.
¿Que ganas con ahorrar?
si vamos a volar.
Por los aires en la Tercera Guerra Mundial.
muy pronto va a estallar la Tercera Guerra Mundial.
Cuidado ya está aquí la Tercera Guerra Mundial.
Muy pronto va a estallar la Tercera Guerra Mundial.
(J.Sabina -Basada en una idea de J.L.García Martín-)
Después de toda una vida de oficina y disimulo
Después de toda una vida sin poder mover el culo
Después de toda una vida viendo a la gente decente
Burlarse de los que buscan amor a contra corriente.
Después de toda una vida in un triste devaneo
Coleccionando miradas en el desván del deseo...
De pronto un día
Pasaste de pensar que pensarían
Si lo supieran
Tu mujer, tus hijos, tu portera.
Y te fuiste a la calle
Con tacones y bolso y Felipe el Hermoso por el talle.
Desde que te pintas la boca
En vez de Don Juan te llamamos Juana la loca.
Después de toda una vida sublimando los instintos
Tomando gato por liebre; negando que eres distinto
Después de toda una vida poniendo diques al mar,
Trabajador intachable, esposo y padre ejemplar.
Después de toda una vida sin poder sacar las plumas
Soñando cuerpos desnudos entre sábanas de espuma...
De pronto un día
Pasaste de pensar que pensarían
Si lo supieran
Tu mujer, tus hijos, tu portera
Que en el cine Carretas
Una mano de hombre cada noche busca en tu bragueta.
Desde que te pintas la boca
En vez de Don Juan te llamamos Juana la loca.
(J.Sabina / H.Camacho)
La noche que yo amo es turbia como tus ojos
larga como el silencio, amarga como el mar.
La noche que yo amo crece entre los despojos
que al puerto del fracaso arroja la ciudad.
La noche que yo amo tiene dos mil esquinas,
con mujeres que dicen: ¿me das fuego chaval?
y padres de familia que abren sus gabardinas
la noche que yo amo no amanece jamás...
Negra noche, no me trates así,
negra noche, espero tanto de tí.
Noche maquillada, como una maniquí,
noche perfumada con pachulí,con pachulí
La noche que yo amo es un sótano oscuro
donde van los marinos que quieren naufragar.
Hay siempre algún borracho sujetando algún muro,
llamas de madrugada y te dejan entrar.
Los profetas urbanos salen de sus guaridas
cuando la noche calza sus botas de metal.
Y bailan agarrados el loco y el suicida.
La noche que yo amo no amanece jamás...
Negra noche, no me trates así,
negra noche, espero tanto de tí.
Noche maquillada, como una maniquí,
noche perfumada con pachulí,con pachulí
(J.Sabina)
Vengan pequeños y grandes y no olvidarán jamás
el fabuloso programa que les voy a presentar.
Mientras el siglo cansado va acercándose a su fin
anímense, no lo duden, que se van a divertir.
Ocupen su localidad y presten todos atención
a punto está de levantarse el telón.
Aprenderán aquí todos los misterios del amor
con el señor Casanova y su eyaculación precoz.
Perversas vírgenes rubias se masturban para usted
mientras sus gordas madrastras les preparan de beber.
También contamos con la inestimable participación
del enano de la Orquesta Mondragón.
Hermosos jóvenes nazis bailarán un rock and roll
con un famoso travesti capitán de la legión.
Más tarde alguna muñeca toda vestida de azul
se quita su camisita y su breve canesú.
También contamos con la inestimable participación
de Ivonne de Carlo y Jack el destripador.
El joven marqués de Sade actuará a continuación
sodomizando a una monja del sagrado corazón.
El conde Drácula chupa sangre de un espectador
cuando se escuchan disparos y muere el apuntador.
Ocupen su localidad y presten todos atención
a punto está de levantarse el telón.
(J.Sabina)
Dentro de algún tiempo estarás acabada
Metida en tu casa, haciendo la colada,
Nadie te dirá muñeca ven conmigo
Dónde iras cuando no tengas un amigo,
Tarde ya comprenderás por qué te digo:
Pisa el acelerador... gasta las ruedas
Pisa el acelerador... hasta que puedas
Pisa el acelerador... siéntete viva
Pisa el acelerador... no estés cautiva
Mientras tenga gasolina tu motor
Pisa el acelerador...
Desconfía de quien te diga ten cuidado
Sólo busca que no escapes de su lado,
Antes de que te aniquilen sus reproches
Déjalo que duerma y a la media noche
Sal por la ventana, pon en marcha el coche y
Pisa el acelerador... es estupendo
Pisa el acelerador... salir corriendo
Pisa el acelerador... sal disparada
Pisa el acelerador... de madrugada
Pasa de mirar por el retrovisor
Y pisa el acelerador.
Cuando la ceremonia de vivir se te empiece a repetir,
Si en la película de ser mujer estás harta de tu papel,
Pisa el acelerador... márchate lejos
Pisa el acelerador... es mi consejo
Pisa el acelerador... huye del nido
Pisa el acelerador... qué divertido
Rompe el código de la circulación
Y pisa el acelerador.
De dónde vienes eso qué más da, sólo importa a donde vas,
¿Qué haces ahí, tirada en el arcén?, venga, atrévete a correr
Pisa el acelerador... písalo nena
Pisa el acelerador... vale la pena
Pisa el acelerador...con desenfreno
Pisa el acelerador... es muy ameno
Pisa el acelerador... písalo fuerte
Pisa el acelerador... que tengas suerte
Pisa el acelerador... no te despidas
Pisa el acelerador... vive tu vida
Pisa el acelerador... con entusiasmo
Pisa el acelerador... hasta el orgasmo
Pisa el acelerador... no te resistas
Pisa el acelerador... a la autopista
Pisa el acelerador... ven!, que te espera
Pisa el acelerador... la carretera
Pisa el acelerador... ponte las pilas
Pisa el acelerador... da la barrila
Pisa el acelerador... con osadía
Pisa el acelerador... hoy es tu día.
(J.Sabina )
Regreso al tiempo en que te conocí,
cuando el mundo acababa en tu jardín,
yo era el cowboy más duro de la Unión
y tú la bailarina del saloon.
Todas te aventajaban en virtud
pero ninguna daba lo que tú.
Luego volaste, alguien me contó
que has hecho del amor tu profesión.
Desde que aquel invierno terminó,
Yo sigo igual, ya sabes, en Madrid.
Las cosas no dan mucho más de sí.
Un día te llamo y vamos a cenar.
Espero me harás un precio especial.
El resto de la banda se perdió.
El maldito reloj los engulló;
hacen quinielas, hijos, van al bar.
Tu oficio no es peor que los demás.
Desde que aquel invierno terminó,
desde que aquel amigo se esfumó,
desde que comenzaste a resbalar
por el túnel
que lleva donde crece
la más oscura flor de la ciudad.
DEJAME UN E-MAIL
(J.Sabina )
Tu nombre estaba en todas las agendas de la gente in.
El teléfono en tu casa no paraba de hacer ring, ring, ring.
No había cóctel, party, cena, estreno, en que faltaras tú;
por las noches en Bocaccio, y al Gijón para el vermut.
Lástima que ahora, cuenado llaman a tu puerta, ves
al casero que te pide por octava vez el alquiler.
El mercader de sueños ya murió.
El príncipe azul era un impostor.
El último amante se largó,
y el siguiente no, nena, no,
no voy a ser yo.
Ahora que todo se derrumba, ahora que se acerca el fin,
déjate de valium, no imites a Marilyn.
Puede que haya algo aún que tu puedas hacer.
Esto es un supermercado ¿qué tienes para vender?
Tendrás que decir sí a ofertas que dijiste no.
Son tiempos de rebajas, siempre habrá algún comprador.
El mercader de sueños ya murió.
El príncipe azul era un impostor.
El último amante se largó,
y el siguiente no, nena, no,
no voy a ser yo.
Déjate de rollos, anda, reina, muévete,
sal corriendo si no quieres perder también ese tren.
El mercader de sueños ya murió.
El príncipe azul era un impostor.
El último amante se largó,
y el siguiente no, nena, no,
no voy a ser yo.
(J.Sabina, J.Krahe)
Que no te mire dice el psicoanalista
sólo gozan contigo los masoquistas.
Mi fiel amante y pobre televisor
aunque nadie te cante te canto yo.
Iñigo sin bigote Patín con gripe
para cambios profundos los de Felipe
Lola en bata de cola y un servidor
a punto de escupirle al televisor.
Telespañolito, que ves la tele, te guarde Dios
uno de los dos canales ha de helarte el corazón.
Pasé de logaritmos y de Cervantes
y me vine a Madrid para ser cantante
pero como cantaba con intención
tres rombos le colgaban a mi canción.
Lamento que el programa que más me guste
sea ese que se llama Carta de Ajuste,
aunque algunos se empeñen en afirmar
que Despedida y Cierre conecta más.
Arrecian desde Roma las reprimendas
en dirección a nuestras partes pudentas
se olvidan de que el sexo no hace ilusión
más que si va seguido de excomunión.
Me siento como un mudo cantando a sordos
ya lo dice Petete del libro gordo
del aborto y la Lode mejor no hablar
si con la Iglesia no te quieres topar.
El gobierno Si Yo fuera Presidente
no dudaría tanto en hincarle el diente
al ruido de sables que hay cada vez
que se cruzan los cables del coronel.
Que dejen de tomarnos por subnormales
que dejen de tocarnos lo genitales,
que nos cuenten las cosas tal como son
que suba el Pirulí la imaginación.
(J.Sabina)
Se fue, vi su pañuelo,
flotando por la ventanilla del bus
bajo un cielo
más negro que el betún
Madrid gris, y palomas desierto
me vio cruzar con mi pesado baúl
como un muerto atado a un ataúd.
Chaval hey, le dije al espejo
¿ que hace vencido un campeón como tu ?
no estas viejo mientras tengas el blues
perdí mi casa y dinero
como una sombra fui de aquí para allá
extranjero en mi propia ciudad
Ven ven ven, grité conmigo
viejo blues de la soledad
Ven ven ven, tu nunca me vas a fallar
ven ven ven, afuera esta lloviendo y no tengo a quien abrazar
Ven ven ven, grité conmigo ven viejo blues amigo de la soledad
Ven ven ven, grité conmigo ven viejo blues amigo de la soledad
ven ven ven, afuera esta lloviendo y no tengo a quien abrazar
Ven ven ven, grité conmigo ven viejo blues amigo de la soledad.
(J.Sabina / A.Sanchez / F.Varona)
Tolito tiene un dado y una paloma,
una tos y una copa llena de vino,
y unas ropas con polvo de los caminos,
caminos que jamás llevaban a Roma.
Mago de las barajas y la sonrisa,
malabarista errante de las plazuelas,
corazón que le sale por la camisa,
botas de andar sin prisa ni mediasuela.
Empieza la función, pongan atención,
el circo cabe en un asiento del vagón.
Empieza la función, pongan atención,
billete de segunda, próxima estación.
A no ser por el alma y por la melena,
de sus vecinos no se distinguiría.
Su oficio es retorcerle el cuello a la pena
y abrir una ventana a la fantasía.
Para dormir a pierna suelta le basta
con tener para vino, pan y tabaco.
Igual te rifa un peine que echa las cartas
y saca el rey de bastos de tu sobaco.
Si quieres verlo, ven, busca en el andén,
Tolito siempre está bajando de algún tren.
Si quieres verlo, ven, busca en el andén,
Tolito siempre está subiendo al primer tren.
Cada vez que se enceuntran dos caminantes,
se cuentan sus andanzas y sus querellas,
le cuelgan a la noche un interrogante
y llegan hasta el fondo de las botellas.
Luego, entre cuatro muros y dos escuetos
colchones, rescatados de la miseria,
se intercambian los trucos y los secretos
del arte de ir rodando de feria en feria.
Ponnos dos copas más antes de cerrar,
morirse debe ser dejar de caminar.
Ponnos dos copas más antes de cerrar,
hoy bebo a tu salud, mañana Dios dirá.
(J.Sabina / F.Varona)
Sé de nuestro amigo
lo que andan diciendo
todos los diarios.
Está usted perdiendo
su tiempo conmigo,
señor comisario.
Era un individuo
de esos que se callan
por no hacer ruido,
perdedor asiduo
de tantas batallas
que gana el olvido.
Yo no les pregunto
nunca a mis clientes
datos personales,
me pagan y punto...
¡Pasa tanta gente
por estos hostales!...
Nunca dio el menor
motivo de alarma,
señor comisario,
nadie imaginó
que escondiera un arma
dentro del armario.
Ciudadano cero,
¿qué razón oscura te hizo salir del agujero?,
siempre sin paraguas, siempre a merced del aguacero.
Todo había acabado cuando llegaron los maderos.
Aquella mañana
decidió que había
llegado el momento.
Abrió la ventana
rumiando que hacía
falta un escarmiento.
Cargó la escopeta,
se puso chaqueta,
pensando en las fotos.
Hizo una ensalada
de sangre, aliñada
con cristales rotos.
Dejó un gato cojo
y un Volkswagen tuerto
de un tiro en un faro;
no tuvo mal ojo,
diecisiete muertos
en treinta disparos.
Cuando lo metían
en una lechera,
por fin detenido,
ahora -decía-
sbrá España entera
mis dos apellidos.
Ciudadano cero,
¿qué razón oscura te hizo salir del agujero?,
siempre sin paraguas, siempre a merced del aguacero.
Todo había acabado cuando llegaron los maderos.
(J.Sabina)
Cuando era más joven viajé en sucios trenes que iban hacia el norte
Y dormí con chicas que lo hacían con hombres por primera vez,
Compraba salchichas y olvidaba luego pagar el importe.
Cuando era más joven me he visto esposado delante del juez.
Cuando era más joven cambiaba de nombre en cada aduana,
Cambiaba de casa, cambiaba de oficio, cambiaba de amor,
Mañana era nunca y nunca llegaba pasado mañana,
Cuando era más joven buscaba el placer engañando al dolor.
Dormía de un tirón cada vez que encontraba una cama,
Había días que tocaba comer, había noches que no,
Fumaba de gorra y sacaba la lengua a las damas
Que andaban del brazo de un tipo que nunca era yo.
Pasaron los años, terminé la mili, me metí en un piso,
Hice algunos discos, senté la cabeza, me instalé en Madrid,
Tuve dos mujeres, pero quise más a la que más me quiso,
Una vez le dije: ¿Te vienes conmigo? Y contestó que sí.
Hoy como caliente, pago mis impuestos, tengo pasaporte,
Pero algunas veces pierdo el apetito y no puedo dormir
Y sueño que viajo en uno de esos trenes que iban hacia el norte.
Cuando era más joven la vida era dura, distinta y feliz.
Dormía de un tirón cada vez que encontraba una cama,
Había días que tocaba comer, había noches que no,
Fumaba de gorra y sacaba la lengua a las damas
Que andaban del brazo de un tipo que nunca era yo.
(J.Sabina)
El joven aprendiz de pintor que ayer mismo
Juraba que mis cuadros eran su catecismo
Hoy, como ve que el público empieza a hacerme caso,
Ya no dice que pinto tan bien como Picaso.
En cambio la vecina que jamás saludaba
Cada vez que el azar o el ascensor nos juntaba
Vino ayer a decirme que mi última novela
La excita más que todo Camilo José Cela.
¿Y qué decir del manager audaz y decidido
que no me recibió, que siempre estaba reunido?
Hoy, moviendo la cola, se acercó como un perro
A pedir que le diéramos vela en este entierro
Y yo le dije: no,
No, no, no, no, no, no
Ya está marchita
La margarita
Que en el pasado he deshojado yo.
El torpe maletilla que hasta ayer afirmaba,
Que con las banderillas nadie me aventajaba,
Ahora que corto orejas y aplauden los del siete
Ya no dice que cinto tan bien como Antoñete.
La propia Caballé que me negó sus favores,
La dive que pasaba tanto de cantautores
Llamó para decirme: Estoy en deuda contigo,
Mola más tu Madrid que el aranjuez de Rodrigo.
¿Y qué decir del crítico que indignado me acusa
de jugar demasiado a la ruleta rusa?
Si no hubiera arriesgado tal vez me acusaría
De quedarme colgado en calle Melancolía
Y eso sí que no,
No, no, no, no, no, no,
Ya está marchita
La margarita
Que en el pasado he desojado yo.
(J.Sabina / H.Camacho)
Sólo cumplo años los años bisiestos que acaban en dos
Gasto más que gano, vivo con lo puesto menos un botón,
No tengo costumbre de guardar la ropa si voy a nadar,
Nunca le hago ascos a la última copa ni al próximo bar,
Vendí por amores y no por dinero mi alma a Belcebú
Y de las dos majas de Goya prefiero la misma que tú.
¿Qué voy a hacerle yo,
si me gusta el güisqui sin soda,
el sexo sin boda,
las penas con pan?
¿Qué voy a hacerle yo,
si el amor me gusta sin celos,
la muerte sin duelo,
Eva con Adán?
Opino con sade que al deseo los frenos le sientan fatal,
Nunca entiendo el móvil del crimen, a menos que sea pasional;
Si estrené algún himen, si rompí algún plato en mi mocedad,
Hoy, ta retirado, sólo robo y mato por necesidad.
Siempre que la muerte viene tras mi pista me escapo por pies,
Hay que estar al loro si eres trapecista y saltas sin red.
¿Qué voy a hacerle yo,
si me gusta el güisqui sin soda,
el sexo sin boda,
las penas con pan?
¿Qué voy a hacerle yo,
si el amor me gusta sin celos,
la muerte sin duelo,
Eva con Adán?
(J.Sabina)
Setenta veces siete lo intenté, si me largo
para siempre es porque no puedo más,
no tengo nada que perder
sólo el miedo a la soledad.
Me temo que esta vez es el fin,
adiós amor, adiós mujeres.
Debe ser un caso de in-
compatibilidad de caracteres.
Cada vez que digo que sí
ella en cambio opina que no,
siempre que prefiero dormir
ella insiste en hacer el amor,
si la engaño con una rócker,
ella me la da con un mod,
cada vez que yo ligo un póker
ella lleva una escalera de color.
Cuando le propongo salir me contesta
ni pensarlo, hogar, dulce hogar.
Canto algo de Bob
Dylan y protesta (maldición, su rollo es el vals).
Si me excita el sesenta y nueve
me grita: quiero un cuarenta y dos.
Siempre que en mi piso de Tabernillas llueve
en su buhardilla brilla el sol.
...Adiós amor, adiós mujeres.
Debe ser un caso de in-
compatibilidad de caracteres.
Cuando me mudé al Albaicyn
ella en su Lavapiés se quedó,
si coreo el Hala Madrid
me responde Atleti campeón.
(Visca el Barça!)
Cuando doy un paso adelante
ella da dos pasos atrás,
si ando loco por una amante
me echa un poco de bromuro en el coñac.
Siempre que la voy a besar
me lo impide un repentino ataque de tos,
trato de dejar
de fumar, y por mi santo me regala un cartón.
Cuando de repente la olvido
jura que se muere por mí.
Siempre que por fin me suicido
acto seguido le entran ganas de vivir.
Incompatibilidad de caracteres.
(J.Sabina)
Botas altas, cazadoras de cuero,
con chapas de Sex Pistols y los Who,
silbando salen de sus agujeros
los pavos de la banda del Kung Fu.
Desde el suburbio cuando el sol de va,
a lomos del hastío y la ansiedad,
vienen buscando bronca a la ciudad.
Dile a tus hijas, hombre de la calle,
que escondan su virtud y su reloj,
cierra tu Sima-Mil con siete llaves,
da la alarma si tarda el ascensor.
Duerme vestido, no apagues la luz,
guarda el radio-cassette en un baúl,
que anda suelta la banda del Kung Fu.
Las motocicletas
que mangaron anteayer
los conducen hasta Lavapiés.
Seis tubos de anfetas,
dos farmacias, un tirón,
si se tercia, alguna violación.
Al ritmo de guitarras asesinas
se juegan el destino a cara o cruz.
En El Caso ha leído una vecina
que ha caído la banda del Kung Fu.
Podrán dormir tranquilos otra vez,
ahorrar unas pesetas cada mes,
trabajo de rutina para el juez.
Del pub a la trena,
no conocen otro hotel
que la quinta de Carabanchel.
Se cortan las venas,
se tragan vidrios con tal
de que los lleven al hospital.
¿Qué importa si revientan algún día?
Mientras estén las cosas como están
sus colegas de Aluche o Entrevías
la ley de la navaja heredarán.
Desde el suburbio, cuando el sol se va,
a lomos del hastío y la ansiedad
vendrán buscando bronca a la ciudad.
(J.Sabina / J.A.Muriel)
Entre la cirrosis
y la sobredosis
andas siempre, muñeca.
Con tu sucia camisa
y, en lugar de sonrisa,
una especie de mueca.
¿Cómo no imaginarte,
cómo no recordarte
hace apenas dos años?
Cuando eras la princesa
de la boca de fresa,
cuando tenías aún esa forma
de hacerme daño.
Ahora es demasiado tarde, princesa.
Búscate otro perro que te ladre, princesa.
Maldito sea el gurú
que levantó entre tú
y yo un silencio oscuro,
del que ya sólo sales
para decirme, vale,
déjame veinte duros.
Ya no te tengo miedo
nena, pero no puedo
seguirte en tu viaje.
Cúantas veces hubiera dado la vida entera
porque tú me pidieras
llevarte el equipaje.
Ahora es demasiado tarde, princesa...
Tú que sembraste en todas
las islas de la moda
las flores de tu gracia,
¿cómo no ibas a verte
envuelta en una muerte
con asalto a farmacia?
¿Con qué ley condenarte
si somos juez y parte
todos de tus andanzas?
Sigue con tus movidas,
pero no pidas
que me pase la vida
pagándote fianzas.
Ahora es demasiado tarde, princesa
Búscate otro perro que te ladre, princesa
Después de escrita, tardé mucho en cantarla y grabarla porque pensé que se me había ido la mano en el tono agresivo contra la chica. Fue el público quien la impuso. Hoy es insustituible en mis conciertos.
(J.Sabina)
(J.Sabina)
La cuatro y media quédate a dormir
Está lloviendo donde vas a ir.
Si ya no queda un sitio abierto en esta ciudad
Anda sécate el pelo que te vas a enfriar.
Ya se que no me amas, ni yo a ti
Para que me lo vas a repetir
Las palabras no son mas que
un obscura antifaz.
una manera de disimular tu ansiedad
Deja el abrigo y ven
Hay sitio para los dos,
Y nada va a pasar
Que no queramos tu y yo.
Deja el abrigo y ven
Hay sitio para los dos,
Y nada va a pasar
Que no queramos tu y yo.
Las cuatro y media no me asusta,
Contigo la estrategia habitual,
Que importa que nos acabemos de conocer,
Así podrá el azar jugar también su papel.
Por que mi té termina el café,
No hay ninguna muesca en la pared
Si quieres irte ahora bajo a abrirte el portal.
Perdí ya tantas noche que más da una más
Deja el abrigo y ven
Hay sitio para los dos,
Y nada va a pasar
Que no queramos tu y yo.
(J.Sabina / J.Martinez)
Huyendo del frío busqué en las rebajas de enero
Y hallé una morena bajita que no estaba mal,
Cansada de tanto esperar el amor verdadero
Le dio por poner un anuncio en la prensa local.
Absténganse brutos y obsesos en busca de orgasmo,
no soy dado a tales excesos, así que escribí,
Te puedo dar todo -añadía- excepto entusiasmo,
nos vimos tres veces, la cuarta se vino a dormir.
Apenas llegó
Se instaló para siempre en mi vida.
No hay nada mejor
Que encontrar un amor a medida.
Como otras parejas tuvimos historias de celos,
Historias de gritos y besos, de azúcar y sal,
Un piso en Atocha no queda tan cerca del cielo
Y yo, la verdad, nunca he sido un amante ideal.
Y contra pronóstico han ido pasando los años,
Tenemos estufa, dos gatos y tele en color,
Si dos no se engañan, mal pueden tener desengaños...
¿emociones fuertes? Buscadlas en otra canción.
Apenas llegó
Se instaló para siempre en mi vida,
No hay nada mejor
Que encontrar un amor a medida.
(J.Sabina)
Vengan pequeños y grandes y no olvidarán jamás
el fabuloso programa que les voy a presentar.
Mientras el siglo cansado va acercándose a su fin
anímense, no lo duden, que se van a divertir.
Ocupen su localidad y presten todos atención
a punto está de levantarse el telón.
Aprenderán aquí todos los misterios del amor
con el señor Casanova y su eyaculación precoz.
Perversas vírgenes rubias se masturban para usted
mientras sus gordas madrastras les preparan de beber.
También contamos con la inestimable participación
del enano de la Orquesta Mondragón.
Hermosos jóvenes nazis bailarán un rock and roll
con un famoso travesti capitán de la legión.
Más tarde alguna muñeca toda vestida de azul
se quita su camisita y su breve canesú.
También contamos con la inestimable participación
de Ivonne de Carlo y Jack el destripador.
El joven marqués de Sade actuará a continuación
sodomizando a una monja del sagrado corazón.
El conde Drácula chupa sangre de un espectador
cuando se escuchan disparos y muere el apuntador.
Ocupen su localidad y presten todos atención
a punto está de levantarse el telón.
(J.Sabina / J.Gurruchaga)
No soy un tipo complicado
De delicado paladar,
Cualquier mujer es mi mujer,
Cualquier cuarto de hotel mi hogar.
Puedo dormir en cualquier lado,
A veces solo a veces no,
A veces pongo, reservado
El derecho de admisión.
Y digo adiós, adiós, adiós,
Cierro la maleta y pido
Un taxi para la estación.
Cuando unos labios amenazan
Con devorarme el corazón,
Enciendo la señal de alarma
Y escapo en otra dirección.
Pasé dos noches en Sodoma,
Vivi en Gomorra de pensión,
Cuando escapé del paraíso
Satanás me recogió.
Y digo adiós, adiós, adiós
Cierro la maleta y pido
Un taxi para la estación.
Y digo adiós, adiós, adiós
Cierro la maleta y pido
Un taxi para la estación.
Si nos cruzamos por la vida
No me preguntes dónde voy,
Mira mis ojos y adivina
Lo que busco y lo que soy.
No importa que cierres la puerta
Me gusta entrar por el balcón
Al día siguiente dejo el hueco
De mi huida en tu colchón.
Y digo adiós, adiós, adiós
Cierro la maleta y pido
Un taxi para la estación.
Y digo adiós, adiós, adiós
Cierro la maleta y pido
Un taxi para la estación.
Y digo adiós, adiós, adiós
Cierro la maleta y pido
Un taxi para la estación.
(J.Sabina)
Cada mañana bostezas, amenazas al despertador
y te levantas gruñendo cuando todavía duerme el sol,
mínima tregua en el bar, café con dos de azúcar y croissant,
el metro huele a podrido, carne de cañón y soledad.
Tirso de Molina, Sol, Gran Vía, Tribunal,
¿Dónde queda tu oficina para irte a buscar?
Cuando la ciudad pinte sus labios de neón
subirás en mi caballo de cartón.
Me podrán robar tus días... tus noches no.
Que buena estás corazón, cuando pasas grita el albañil
el obseso del vagón se toca mientras piensa en tí,
la voz de tu jefe brama estas no son horas de llegar
mientras tus manos archivan tu mente empieza a navegar.
Tirso de Molina, Sol, Gran Vía, Tribunal,
¿Dónde queda tu oficina para irte a buscar?
Cuando la ciudad pinte sus labios de neón
subirás en mi caballo de cartón.
Me podrán robar tus días... tus noches no.
Ambiguas horas que mezclan al borracho y al madrugador,
danza de trajes sin cuerpo al obsceno ritmo del vagón,
hace siglos que pensaron: las cosas mañana irán mejor
es pronto para el deseo y muy tarde para el amor.
Tirso de Molina, Sol, Gran Vía, Tribunal,
¿Dónde queda tu oficina para irte a buscar?
Cuando la ciudad pinte sus labios de neón
subirás en mi caballo de cartón.
Me podrán robar tus días... tus noches no.
Cuando la grabé la estación de metro se llamaba José Antonio. Cuando salió a la calle ya se llamaba Gran Vía. Por unos meses mi canción se adelantó a su tiempo sin saberlo.
(J.Sabina)
(J.Sabina)
Como quien viaja a lomos de una yegua sombría,
por la ciudad camino, no preguntéis adónde.
Busco acaso un encuentro que me ilumine el día,
y no hallo más que puertas que niegan lo que esconden.
Las chimeneas vierten su vómito de humo
a un cielo cada vez más lejano y más alto.
Por las paredes ocres se desparrama el zumo
de una fruta de sangre crecida en el asfalto.
Ya el campo estará verde, debe ser Primavera,
cruza por mi mirada un tren interminable,
el barrio donde habito no es ninguna pradera,
desolado paisaje de antenas y de cables.
Vivo en el númeor siete, calle Melancolía.
Quiero mudarme hace años al barrio de la alegría.
Pero siempre que lo intento ha salido ya el tranvía
y en la escalera me siento a silbar mi melodía.
Como quien viaja a bordo de un barco enloquecido,
que viene de la noche y va a ninguna parte,
así mis pies descienden la cuesta del olvido,
fatigados de tanto andar sin encontrarte.
Luego, de vuelta a casa, enciendo un cigarrillo,
ordeno mis papeles, resuelvo un crucigrama;
me enfado con las sombras que pueblan los pasillos
y me abrazo a la ausencia que dejas en mi cama.
Trepo por tu recuerdo como una enredadera
que no encuentra ventanas donde agarrarse, soy
esa absurda epidemia que sufren las aceras,
si quieres encontrarme, ya sabes dónde estoy.
Vivo en el númeor siete, calle Melancolía.
Quiero mudarme hace años al barrio de la alegría.
Pero siempre que lo intento ha salido ya el tranvía
y en la escalera me siento a silbar mi melodía
(J.Sabina / J.Martínez)
Los chavales que te besaban
Nunca se llamaban Alain Delon,
La vida era un pez dormido,
El estribillo insípido de un Rock and Roll.
Así que un buen día dijiste,
Olvidadme, y a Madrid haciendo auto stop,
Con un proyecto en la piel
Y escrita en un papel, mi nueva dirección.
Buscando el tiempo perdido,
Te has ido acostando con media ciudad
Pero el gran amor no deshizo tu cama
Y te aburriste de promiscuidad.
Cada noche un rollo nuevo,
Ayer el yoga, el tarot, la meditación,
Hoy el alcohol y la droga,
Mañana el aerobic y la reencarnación.
Cómo decirte,
Que el cielo esta en el suelo
Que el bien es el espejo del mal,
Cómo contarte,
Que al tren del desconsuelo,
Si subes no es tan fácil bajar.
Cómo decirte,
Que el cuerpo está en el alma,
Que Dios le paga un sueldo a Satán,
Cómo contarte,
Que nadie va a ayudarte
Si no te ayudas tú un poco más.
Qué consejos voy a darte yo
Que ni siquiera se cuidar de mí
Tengo ya tan ocupado el corazón
No queda sitio para ti.
Un amigo me ha contado,
Que el martes pasado te escuchó gritar,
En medio del supermercado,
Quién me vende un poco de autenticidad.
Mañana te vuelves a casa,
Sin pena ni gloria ni príncipe azul
Y contarás tu aventura
Como una locura de la juventud.
Pero no te engañes pensando
Que el redil de vuelta va a seguir igual,
El alquitrán del camino
Embriaga más que el suave vino del hogar.
Cómo decirte,
Que el cielo esta en el suelo
Que el bien es el espejo del mal,
Cómo contarte,
Que al tren del desconsuelo,
Si subes no es tan fácil bajar.
Cómo decirte,
Que el cuerpo está en el alma,
Que Dios le paga un sueldo a Satán,
Cómo contarte,
Que nadie va a ayudarte
Si no te ayudas tú un poco más.
(J.Sabina)
Cuando era más joven viajé en sucios trenes que iban hacia el norte
Y dormí con chicas que lo hacían con hombres por primera vez,
Compraba salchichas y olvidaba luego pagar el importe.
Cuando era más joven me he visto esposado delante del juez.
Cuando era más joven cambiaba de nombre en cada aduana,
Cambiaba de casa, cambiaba de oficio, cambiaba de amor,
Mañana era nunca y nunca llegaba pasado mañana,
Cuando era más joven buscaba el placer engañando al dolor.
Dormía de un tirón cada vez que encontraba una cama,
Había días que tocaba comer, había noches que no,
Fumaba de gorra y sacaba la lengua a las damas
Que andaban del brazo de un tipo que nunca era yo.
Pasaron los años, terminé la mili, me metí en un piso,
Hice algunos discos, senté la cabeza, me instalé en Madrid,
Tuve dos mujeres, pero quise más a la que más me quiso,
Una vez le dije: ¿Te vienes conmigo? Y contestó que sí.
Hoy como caliente, pago mis impuestos, tengo pasaporte,
Pero algunas veces pierdo el apetito y no puedo dormir
Y sueño que viajo en uno de esos trenes que iban hacia el norte.
Cuando era más joven la vida era dura, distinta y feliz.
Dormía de un tirón cada vez que encontraba una cama,
Había días que tocaba comer, había noches que no,
Fumaba de gorra y sacaba la lengua a las damas
Que andaban del brazo de un tipo que nunca era yo.
(J.Krahe)
Tú decir que si te votan
Tú sacarnos de la O.T.A.N.,
Tú convencer mucha gente,
Tú ganar gran elección,
Ahora tú mandar nación,
Ahora tú ser presidente.
Hoy decir que es alianza
Ser de toda confianza
Incluso muy conveniente,
Lo que antes ser muy mal
Permanecer todo igual
Y hoy resultar excelente.
Hombre blanco hablar con lengua de serpiente
Hombre blanco hablar con lengua de serpiente
Cuervo ingenuo no fumar
La pipa de la paz con tú,
¡Por Manitú!
¡Por Manitú!
Tú no tener nada claro
Cómo acabar con el paro,
Tú ser en eso paciente
Pero hacer reconversión
Y aunque haber grave tensión
Tú actuar radicalmente.
Tú detener por diez días
En negras comisarías
Donde mal trato es frecuente,
Ahí tú no ser radical,
No poner punto final,
Ahí tú también ser paciente.
Hombre blanco hablar con lengua de serpiente
Hombre blanco hablar con lengua de serpiente
Cuervo ingenuo no fumar
La pipa de la paz con tú,
¡Por Manitú!
¡Por Manitú!
Tú tirar muchos millones
En comprar tonto aviones
Al otro gran presidente.
En lugar de recortar
Loco gasto militar
Tú ser su mejor cliente.
Tú mujo partido pero
¿Es socialista, es obrero?
¿O es español solamente?
Pues tampoco cien por cien
Si americano también.
Gringo ser muy absorvente.
Hombre blanco hablar con lengua de serpiente
Hombre blanco hablar con lengua de serpiente
Cuervo ingenuo no fumar
La pipa de la paz con tú,
¡Por Manitú!
¡Por Manitú!
(J.Sabina)
Como fumo demasiado
mi voz se empieza a quebrar,
sueno tan desafinado:
si-do-re-mi-fa-sol-la,
Vivo del cáncer a un paso
sin hacerles caso a
los que me dicen eh, Sabina
ten cuidado con la nicotina.
No me des vitaminas, no,
dame fuego
y rock and roll.
Como bebo demasiado
y no me se controlar
del trabajo me han echado
por falta de seriedad.
Que me pongan otro vaso
no pienso hacer caso a
los que me dicen eh, Sabina
ten cuidado con el Paternina.
No más vino de quina, no,
dame tinto
y rock and roll.
Como salgo demasiado
con chicas a vacilar
me he quedado tan delgado
como un papel de fumar.
Gozando las noches paso
sin hacerles caso a
los que me dicen eh, Sabina
ten cuidado con la Josefina.
Leche con aspirinas, no,
dame sexo y
rock and roll.
Todos me dicen eh, Sabina
ten cuidado con la nicotina,
eh, eh, eh, Sabina,
ten cuidado con el paternida.
eh, eh, eh, Sabina,
ten cuidado con la Josefina.
Naranjas de la china, no,
dame sexo y
rock and roll.
(J.Sabina)
El joven aprendiz de pintor que ayer mismo
Juraba que mis cuadros eran su catecismo
Hoy, como ve que el público empieza a hacerme caso,
Ya no dice que pinto tan bien como Picaso.
En cambio la vecina que jamás saludaba
Cada vez que el azar o el ascensor nos juntaba
Vino ayer a decirme que mi última novela
La excita más que todo Camilo José Cela.
¿Y qué decir del manager audaz y decidido
que no me recibió, que siempre estaba reunido?
Hoy, moviendo la cola, se acercó como un perro
A pedir que le diéramos vela en este entierro
Y yo le dije: no,
No, no, no, no, no, no
Ya está marchita
La margarita
Que en el pasado he deshojado yo.
El torpe maletilla que hasta ayer afirmaba,
Que con las banderillas nadie me aventajaba,
Ahora que corto orejas y aplauden los del siete
Ya no dice que cinto tan bien como Antoñete.
La propia Caballé que me negó sus favores,
La dive que pasaba tanto de cantautores
Llamó para decirme: Estoy en deuda contigo,
Mola más tu Madrid que el aranjuez de Rodrigo.
¿Y qué decir del crítico que indignado me acusa
de jugar demasiado a la ruleta rusa?
Si no hubiera arriesgado tal vez me acusaría
De quedarme colgado en calle Melancolía
Y eso sí que no,
No, no, no, no, no, no,
Ya está marchita
La margarita
Que en el pasado he desojado yo.
(J.Sabina / H.Camacho)
Sólo cumplo años los años bisiestos que acaban en dos
Gasto más que gano, vivo con lo puesto menos un botón,
No tengo costumbre de guardar la ropa si voy a nadar,
Nunca le hago ascos a la última copa ni al próximo bar,
Vendí por amores y no por dinero mi alma a Belcebú
Y de las dos majas de Goya prefiero la misma que tú.
¿Qué voy a hacerle yo,
si me gusta el güisqui sin soda,
el sexo sin boda,
las penas con pan?
¿Qué voy a hacerle yo,
si el amor me gusta sin celos,
la muerte sin duelo,
Eva con Adán?
Opino con sade que al deseo los frenos le sientan fatal,
Nunca entiendo el móvil del crimen, a menos que sea pasional;
Si estrené algún himen, si rompí algún plato en mi mocedad,
Hoy, ta retirado, sólo robo y mato por necesidad.
Siempre que la muerte viene tras mi pista me escapo por pies,
Hay que estar al loro si eres trapecista y saltas sin red.
¿Qué voy a hacerle yo,
si me gusta el güisqui sin soda,
el sexo sin boda,
las penas con pan?
¿Qué voy a hacerle yo,
si el amor me gusta sin celos,
la muerte sin duelo,
Eva con Adán?
(J.Sabina / Maestro Armando Llamado)
Hay mujeres que arrastran maletas cargadas de lluvia,
Hay mujeres que nunca reciben postales de amor,
Hay mujeres que sueñan con trenes llenos de soldados,
Hay mujeres que dicen que sí cuando dicen que no.
Hay mujeres que bailan desnudas en cárceles de oro,
Hay mujeres que buscan deseo y encuentran piedad,
Hay mujeres atadas de manos y pies al olvido,
Hay mujeres que huyen perseguidas por su soledad.
Hay mujeres veneno, mujeres imán,
Hay mujeres de fuego y helado metal,
Hay mujeres consuelo, hay mujeres consuelo,
Hay mujeres consuelo, mujeres fatal.
Hay mujeres que tocan y curan, que besan y matan,
Hay mujeres que ni cuando mienten dicen la verdad,
Hay mujeres que exploran secretas estancias del alma,
Hay mujeres que empiezan la guerra firmando la paz.
Hay mujeres envueltas en pieles sin cuerpo debajo,
Hay mujeres en cuyas caderas no se pone el sol,
Hay mujeres que van al amor como van al trabajo,
Hay mujeres capaces de hacerme perder la razón.
(J.Sabina -Basada en una idea de J.L.García Martín-)
Después de toda una vida de oficina y disimulo
Después de toda una vida sin poder mover el culo
Después de toda una vida viendo a la gente decente
Burlarse de los que buscan amor a contra corriente.
Después de toda una vida in un triste devaneo
Coleccionando miradas en el desván del deseo...
De pronto un día
Pasaste de pensar que pensarían
Si lo supieran
Tu mujer, tus hijos, tu portera.
Y te fuiste a la calle
Con tacones y bolso y Felipe el Hermoso por el talle.
Desde que te pintas la boca
En vez de Don Juan te llamamos Juana la loca.
Después de toda una vida sublimando los instintos
Tomando gato por liebre; negando que eres distinto
Después de toda una vida poniendo diques al mar,
Trabajador intachable, esposo y padre ejemplar.
Después de toda una vida sin poder sacar las plumas
Soñando cuerpos desnudos entre sábanas de espuma...
De pronto un día
Pasaste de pensar que pensarían
Si lo supieran
Tu mujer, tus hijos, tu portera
Que en el cine Carretas
Una mano de hombre cada noche busca en tu bragueta.
Desde que te pintas la boca
En vez de Don Juan te llamamos Juana la loca.
(J.Sabina)
Dentro de algún tiempo estarás acabada
Metida en tu casa, haciendo la colada,
Nadie te dirá muñeca ven conmigo
Dónde iras cuando no tengas un amigo,
Tarde ya comprenderás por qué te digo:
Pisa el acelerador... gasta las ruedas
Pisa el acelerador... hasta que puedas
Pisa el acelerador... siéntete viva
Pisa el acelerador... no estés cautiva
Mientras tenga gasolina tu motor
Pisa el acelerador...
Desconfía de quien te diga ten cuidado
Sólo busca que no escapes de su lado,
Antes de que te aniquilen sus reproches
Déjalo que duerma y a la media noche
Sal por la ventana, pon en marcha el coche y
Pisa el acelerador... es estupendo
Pisa el acelerador... salir corriendo
Pisa el acelerador... sal disparada
Pisa el acelerador... de madrugada
Pasa de mirar por el retrovisor
Y pisa el acelerador.
Cuando la ceremonia de vivir se te empiece a repetir,
Si en la película de ser mujer estás harta de tu papel,
Pisa el acelerador... márchate lejos
Pisa el acelerador... es mi consejo
Pisa el acelerador... huye del nido
Pisa el acelerador... qué divertido
Rompe el código de la circulación
Y pisa el acelerador.
De dónde vienes eso qué más da, sólo importa a donde vas,
¿Qué haces ahí, tirada en el arcén?, venga, atrévete a correr
Pisa el acelerador... písalo nena
Pisa el acelerador... vale la pena
Pisa el acelerador...con desenfreno
Pisa el acelerador... es muy ameno
Pisa el acelerador... písalo fuerte
Pisa el acelerador... que tengas suerte
Pisa el acelerador... no te despidas
Pisa el acelerador... vive tu vida
Pisa el acelerador... con entusiasmo
Pisa el acelerador... hasta el orgasmo
Pisa el acelerador... no te resistas
Pisa el acelerador... a la autopista
Pisa el acelerador... ven!, que te espera
Pisa el acelerador... la carretera
Pisa el acelerador... ponte las pilas
Pisa el acelerador... da la barrila
Pisa el acelerador... con osadía
Pisa el acelerador... hoy es tu día.
(L.E.Aute)
Degenerado y mujeriego
Con cierto aire de faquir,
Anda arrastrando su esqueleto
Por las entrañas de Madrid.
Aunque andaluz de fin de siglo
Universal, quiero decir,
No sé qué tiene de rabino
Cuando lo miro de perfil.
Amigo de causas perdidas
Desde aquel mayo de París,
No tiene más filosofía
Que el vive a tope hasta morir.
Medio profeta, medio quinqui,
El lumpen es su pedigrí
Un tinto y una buena titi
Le bastan para resistir.
Tirando a zurdo en sus ideas
Por donde Escora Bakunín
Dice que abajo las banderas
Y arriba la lluvia de abril.
El perdedor es su universo
Aunque pretende ser feliz.
Y aún hay quien dice que está cuerdo.
Pongamos que hablo de Joaquín.
(J.Sabina / A.Sánchez)
Allá donde se cruzan los caminos,
donde el mar no se puede concebir,
donde regresa siempre el fugitivo,
pongamos que hablo de Madrid.
Donde el deseo viaja en ascensores,
un agujero queda para mí,
que me dejo la vida en sus rincones,
pongamos que hablo de Madrid.
Las niñas ya no quieren ser princesas,
y a los niños les da por perseguir
el mar dentro de un vaso de ginebra,
pongamos que hablo de Madrid.
Los pájaros visitan al psiquiatra,
las estrellas se olvidan de salir,
la muerte viaja en ambulancias blancas,
pongamos que hablo de Madrid.
El sol es una estufa de butano,
la vida un metro a punto de partir,
hay una jeringuilla en el lavabo,
pongamos que hablo de Madrid.
Cuando la muerte venga a visitarme,
no me despiertes, déjame dormir
aquí he vivido, aquí quiero quedarme
pongamos que hablo de Madrid
(J.Sabina / J.A.Muriel)
Entre la cirrosis
y la sobredosis
andas siempre, muñeca.
Con tu sucia camisa
y, en lugar de sonrisa,
una especie de mueca.
¿Cómo no imaginarte,
cómo no recordarte
hace apenas dos años?
Cuando eras la princesa
de la boca de fresa,
cuando tenías aún esa forma
de hacerme daño.
Ahora es demasiado tarde, princesa.
Búscate otro perro que te ladre, princesa.
Maldito sea el gurú
que levantó entre tú
y yo un silencio oscuro,
del que ya sólo sales
para decirme, vale,
déjame veinte duros.
Ya no te tengo miedo
nena, pero no puedo
seguirte en tu viaje.
Cúantas veces hubiera dado la vida entera
porque tú me pidieras
llevarte el equipaje.
Ahora es demasiado tarde, princesa...
Tú que sembraste en todas
las islas de la moda
las flores de tu gracia,
¿cómo no ibas a verte
envuelta en una muerte
con asalto a farmacia?
¿Con qué ley condenarte
si somos juez y parte
todos de tus andanzas?
Sigue con tus movidas,
pero no pidas
que me pase la vida
pagándote fianzas.
Ahora es demasiado tarde, princesa
Búscate otro perro que te ladre, princesa
Después de escrita, tardé mucho en cantarla y grabarla porque pensé que se me había ido la mano en el tono agresivo contra la chica. Fue el público quien la impuso. Hoy es insustituible en mis conciertos.
(J.Sabina)
(J.Sabina / J.R. Ripoll)
Una canción para el Jaro
Macarra de ceñido pantalón
Pandillero tatuado y suburbial,
Hijo de la derrota y el alcohol,
Sobrino del dolor,
Primo hermano de la necesidad.
Tuviste por escuela una prisión,
Por maestra una mesa de billar,
Te lo montas de guapo y de matón.
De golfo y de ladrón
Y de darle al canuto cantidad.
Aún no tienes años pa votar
Y ya pasas del rollo de vivir.
Chorizo y delincuente habitual
Contra la propiedad
De los que no te dejan elegir.
Si al fondo del oscuro callejón
Un Bugatti te come la moral.
A punta de navaja y empujón
El coche vacilón
Va cambiando de dueño y de lugar.
Que no se mueva nadie -has ordenao-
Y van ya quince atracos en un mes.
Tu vieja apura el vino que has mercao
Y nunca ha preguntao:
¿De dónde sale todo este parné?
La pasma va pisándote el talón,
Hay bronca por donde quiera que vas,
Las chavalas del barrio sueñan con
Robarte el corazón
Si el sábado las llevas a bailar.
Una noche que andabas desarmao
La muerte en una esquina te esperó,
Te pegaron seis tiros descaraos
Y luego desangrao
Te ingresaron en el piramidón.
Pero antes de palmarla se te oyó
Decir: Que demasiao,
De esta me sacan en televisión.
(J.Sabina / J.Martinez)
Huyendo del frío busqué en las rebajas de enero
Y hallé una morena bajita que no estaba mal,
Cansada de tanto esperar el amor verdadero
Le dio por poner un anuncio en la prensa local.
Absténganse brutos y obsesos en busca de orgasmo,
no soy dado a tales excesos, así que escribí,
Te puedo dar todo -añadía- excepto entusiasmo,
nos vimos tres veces, la cuarta se vino a dormir.
Apenas llegó
Se instaló para siempre en mi vida.
No hay nada mejor
Que encontrar un amor a medida.
Como otras parejas tuvimos historias de celos,
Historias de gritos y besos, de azúcar y sal,
Un piso en Atocha no queda tan cerca del cielo
Y yo, la verdad, nunca he sido un amante ideal.
Y contra pronóstico han ido pasando los años,
Tenemos estufa, dos gatos y tele en color,
Si dos no se engañan, mal pueden tener desengaños...
¿emociones fuertes? Buscadlas en otra canción.
Apenas llegó
Se instaló para siempre en mi vida,
No hay nada mejor
Que encontrar un amor a medida.
(J.Sabina)
Aquella noche no llovió,
ni apareciste disculpándote,
diciendo, mientras te sentabas,
perdóname si llego tarde.
No me abrumaste con preguntas,
ni yo traté de impresionarte
contando tontas aventuras,
falsas historias de viaje.
Ni deambulamos por el barrio
buscando algún tugurio abierto,
ni te besé cuando la luna
me sugirió que era el momento.
Tampoco fuimos a bailar,
ni tembló un pájaro en tu pecho
cuando mi boca fue pasando
de las palabras a los hechos.
Y no acabamos en la cama,
que es donde acaban estas cosas,
ardiendo juntos en la hoguera
de piel, sudor, saliva y sombra.
Así que no andes lamentando
lo que pudo pasar y no pasó.
Aquella noche que fallaste,
tampoco fui a la cita yo
Ahora me alegro del plantón que me dió aquella chica. Si hubiera venido no existiría esta canción que sólo quería se una venganza. También es, para mí, la única de Inventario (mi primer disco) que sigo cantando sin vergüenza.
(J.Sabina)
(J.Sabina / Viceversa)
De pronto alguna tarde
Te pasan calidad y de repente
Los bulevares arden,
La piel recibe un telegrama urgente.
Los bares y los rostros
Fascinan un instante, luego mueren,
Asómate a mis ojos
Si aún no has comprendido lo que quieren.
Los cuerpos que me clavan
Sus codos y su prisa son de hielo,
La noche se derrama
Sin dejarme chupar su caramelo.
Acabo vomitando
En los lavabos de un antro moderno;
Un grupo está tocando
Rock and roll a las puertas del infierno.
Mar donde flotan:
Piruetas de bufón,
Toreros de salón,
Amor de garrafón,
Dame, dame música idiota
Y zumo de neón
Contra la depresión,
Todos se miran
Na-na-nadie se toca.
El club del desengaño
De madrugada está superpoblado,
La sombra de un extraño
Planeta sobrevuela los tejados.
El grueso de la tropa
Se afeita para ir a la oficina,
Los jefes van de coca,
Los curritos de tinto y aspirinas.
Mar donde flotan:
Piruetas de bufón,
Toreros de salón,
Amor de garrafón,
Dame, dame música idiota
Y zumo de neón
Contra la depresión,
Todos se miran
Na-na-nadie se toca.
(J.Sabina)
Desnuda se sentía igual que un pez en el agua,
vestirla era peor que amortajarla;
inocente y perversa como un mundo sin dioses,
alegre y repartida como el pan de los pobres.
No quise retenerla, ¿de qué hubiera servido
deshacer las maletas del olvido?
Pero no sé qué diera por tenerla ahora mismo
mirando por encima de mi hombro lo que escribo.
Le di mis noches y mi pan, mi angustia, mi risa,
a cambio de sus besos y su prisa;
con ella descubrí que hay amores eternos
que duran lo que dura un corto invierno.
Conservo un beso de carmín que sus labios dejaron
impreso en el espejo del lavabo,
una foto amarilla, un corazón oxidado,
y esta sed del que añora la fuente del pecado.
Antes que la carcoma de la vida cotidiana
acabara durmiendo en nuestra cama,
pagana y arbitraria como un lunes sin clase
se fue de madrugada, no quiso ser de nadie.
Le di mis noches y mi pan, mi angustia, mi risa,
a cambio de sus besos y su prisa;
con ella descubrí que hay amores eternos
que duran lo que dura un corto invierno.
(J. Sabina)
Extraño como un pato en el Manzanares,
torpe como un suicida sin vocación,
absurdo como un belga por soleares,
vacío como una isla sin Robinson,
oscuro como un túnel sin tren expreso,
negro como los ángeles de Machín,
febril como la carta de amor de un preso...,
Así estoy yo, así estoy yo, sin ti.
Perdido como un quinto en día de permiso,
como un santo sin paraíso,
como el ojo del maniquí,
huraño como un dandy con lamparones,
como un barco sin polizones...,
así estoy yo, así estoy yo, sin ti.
Más triste que un torero
al otro lado del telón de acero.
Así estoy yo, así estoy yo, sin ti.
Vencido como un viejo que pierde al tute,
lascivo como el beso del coronel,
furtivo como el Lute cuando era el Lute,
inquieto como un párroco en un burdel,
errante como un taxi por el desierto,
quemado como el cielo de Chernovil,
solo como un poeta en el aeropuerto...,
así estoy yo, así estoy yo, sin ti.
Inútil como un sello por triplicado,
como el semen de los ahorcados,
como el libro del porvenir,
violento como un niño sin cumpleaños,
como el perfume del desengaño...,
así estoy yo, así estoy yo, sin ti.
Más triste que un torero
al otro lado del telón de acero.
Así estoy yo, así estoy yo, sin ti.
Amargo como el vino del exiliado,
como el domingo del jubilado,
como una boda por lo civil,
macabro como el vientre de los misiles,
como un pájaro en un desfile...,
así estoy yo, así estoy yo, sin ti.
Más triste que un torero
al otro lado del telón de acero.
Así estoy yo, así estoy yo, sin ti.
(J. Sabina)
No soporta el dolor, le divierte inventar
que vive lejos, en un raro país,
cuando viaja en sueños lo hace sin mí,
cada vez que se aburre de andar
da un salto mortal.
Cuando el sol fatigado se dedica a manchar
de rosa las macetas de mi balcón
juega conmigo al gato y al ratón,
si le pido quédate un poco más
se viste y se va.
Cuanto más le doy ella menos me da
Por eso a veces tengo dudas,
¿no será un tal Judas
el que le enseñó a besar?
Nunca me dice ven, siempre se hace esperar,
de noche como un sueño tarda en venir,
dibuja nubes con saliva y carmín,
cobra caro cada abrazo que da,
no acostumbra a fiar.
Cuando gritos de alarma suenan por la ciudad,
cuando los sabios dicen no hay solución
ella pretende que hagamos el amor
en una cama de cristal
a orillas del mar.
Yo que siempre traté de aprender a barajar
los naipes al estilo del triunfador,
ahora me veo jugando de farol
mientras su manga esconde un as,
sale siempre a ganar.
Cuanto más le doy ella menos me da,
por eso necesito ayuda,
aunque sea de Judas...
bésame un poco más.
(J.Sabina / J.Batanero)
Si como yo eres
de los que prefieren
los placeres que brindan las mujeres
que pasan de los treinta,
entre las casadas
busca tus amadas,
los cuernos le pondrán a tu almohada
su sal y su pimienta.
Tienes que conseguir que su marido
valga para cornudo, el elegido
tendrá que ser civilizado;
huye de la mujer del comisario,
¿qué vas a hacer desnudo en el armario
de un tipo que va armado?
con dos...
Cuernos, cuernos, cuernos,
siempre tan modernos,
cuernos, cuernos, cuernos,
es la solución
pon un par de cuernos
a tu depresión.
En asuntos tales
las clases sociales
compiten pero siempre sobresale
la noble clase alta;
las señoras con
rango y posición
si no adornan la frente del varón
notan que algo les falta.
Pero que no te lleve el desenfreno
a hacer de gallo en el corral ajeno
de alguna Cenicienta obrera,
y menos si el marido es un parado,
aparte de cornudo apaleado
se pone hecho una fiera con los...
Cuernos, cuernos, cuernos,
siempre tan modernos,
cuernos, cuernos, cuernos,
es la solución
pon un par de cuernos
a tu depresión.
Pasa con prudencia
de las apariencias
si quieres seducir a alguna esposa
marchosa y posmoderna;
tiene mala pata
que al tercer cubata
se duerma en el sillón y tu allí con
el rabo entre las piernas.
Nada mejor que un buen ejecutivo,
apóstol de programas intensivos,
almidonado como un traje;
elige de entre todos los maridos
a ese infeliz que siempre está reunido
y siempre de viaje con dos...
Cuernos, cuernos, cuernos,
siempre tan modernos,
cuernos, cuernos, cuernos,
es la solución
pon un par de cuernos
a tu depresión.
(J.Sabina / J.Martínez, Pancho Varona)
Pedí dos camas con ventanas al mar,
mejor que salgas sola del ascensor,
conozco un chino cerca para cenar,
inventa un nombre falso y déjalo en recepción,
le he dicho al camarero que nos suba champán,
un siglo y tres minutos, ¿cuándo vas a llegar?
Prepararé un canuto bien cargado en tu honor,
la llave está en la puerta, cuarto setenta y dos.
Hotel, dulce
hotel,
hogar, triste hogar,
estatuas de sal,
habitación con vistas a tu piel.
Tal vez se deje seducir el azar,
abriga más cuando es furtivo el amor,
con seis ducados arrugados y un par
de botas medio rotas se camina mejor;
te besaré la nuca mientras miras saltar
las olas entre las farolas del malecón,
ponte el liguero que por reyes te regalé,
ven a la cama, nos persigue el amanecer.
Hotel,
dulce hotel,
hogar, triste hogar,
estatuas de sal,
habitación con vistas a tu piel.
Tú sabes que en el purgatorio no hay
amor doméstico con muebles de skay,
no es que no quiera, es que no quiero querer,
echarle leña al fuego del hogar y el deber,
la llama que me quema cada vez que te veo
me dice que es absurdo programar el deseo,
al cabo de unos años estaríamos los dos
adultos y aburridos frente al televisor.
Hotel,
dulce hotel,
hogar, triste hogar,
estatuas de sal,
habitación con vistas a tu piel.
(J.Sabina)
Mira, Mónica, ya estoy harto
de tu maldita indecisión
vivo al borde del infarto
martes sí, miércoles no,
jueves quién sabe;
Por ti quemé mis naves y algo más,
malvendí mi alma a Satanás
a cambio de la llave de tu intimidad.
Mira, Mónica, ten en cuenta,
si se presenta la ocasión,
que en la frontera de los treinta
quema menos el amor
pero aún calienta;
De noche nunca cierres tu balcón,
puede que se anime algún ladrón
a desvalijarte un poco el corazón.
No me digas tal vez, quizás, puede que, mañana,
que de tanto esperarte van a salirme canas,
no me tengas muerto de sed..., no seas inhumana.
Deja, Mónica ya esa historia
de mi mentira y tu verdad,
No me cuentes tus memorias
que no las voy a comprar,
basta de copas
y de palabras vueltas del revés,
¿no ves que ya empieza a amanecer?
Anda, quítate la ropa de una vez.
No me digas tal vez, quizás, puede que, mañana,
que de tanto esperarte van a salirme canas,
no me tengas muerto de sed..., no seas inhumana.
(J.Sabina)
Oiga, doctor,
devuélvame mi depresión,
¿no ve que los amigos se apartan de mí?
dicen que no se puede consentir
esa sonrisa idiota;
Oiga, doctor,
que no escribo una nota
desde que soy feliz.
Oiga, doctor,
devuélvame mi rebeldía,
ahora que a la carta ceno cada día
y viajo con American Express
algunas de las cosas,
oiga, doctor,
que imaginaba odiosas...
¿sabe que están muy bien?
Oiga, doctor,
esta vez le falló la acupuntura,
¿acaso no le pago las facturas?
déjeme como estaba, por favor,
oiga, doctor,
a ver si tengo cura,
solo quiero ser yo
y ahora parezco mi caricatura.
Oiga, doctor,
devuélvame mi fracaso,
¿no ve que yo cantaba a la marginación?
devuélvame mi odio y mi pasión,
doctor, hágame caso,
quiero volver
a ser aquel payaso
con alas en los pies.
Oiga, doctor,
devuélvame mi excitación,
llevo ya cinco meses sin una erección,
incluso en un gimnasio me inscribí
pero no me curaron,
oiga, doctor,
cada miembro me hincharon
menos el viril.
Oiga, doctor,
esta vez le falló la acupuntura,
¿acaso no le pago las facturas?
déjeme como estaba, por favor.
Oiga, doctor,
que ya no se me empina,
desde que me mandó
tener cuidado con la nicotina.
Nada de disimulos,
la cumbre se me está
clavando por momentos en el culo.
(J. Sabina / J. Batanero, P. Varona)
No pasaba de los veinte
el mayor de los tres chicos
que vinieron a atracarme el mes pasado.
Subvenciónanos un pico
y no te hagas el valiente
que me pongo muy nervioso si me enfado.
Me pillaron diez quinientas
y un peluco marca Omega
con un pincho de cocina en la garganta,
pero el bizco se dio cuenta
y me dijo -oye, colega,
te pareces al Sabina ese que canta.
Era un noche cualquiera,
puede ser que fuera trece,
¿qué más da? pudiera ser que fuera martes.
Sólo se que algunas veces
cuando menos te lo esperas
el diablo va y se pone de tu parte.
-Este encuentro hay que mojarlo
con jarabe de litrona,
compañeros antes de que cante el gallo-
-tranquilo, tronco, perdona,
y un trago pa celebrarlo-
los tres iban hasta el culo de caballo.
A una barra americana
me llevaron por la cara,
no dejaron que pagara ni una ronda,
controlaban tres fulanas
pero a mi me reservaban
los encantos de Maruja la cachonda.
Nos pusimos como motos,
con la birra y los canutos
se cortaron de meterse algo más fuerte;
nos hicimos unas fotos
de cabina en tres minutos...,
parecemos la cuadrilla de la muerte.
Protegidos por la luna
cogieron prestado un coche,
me dejaron en mi queli y se borraron
por las venas de la noche
-enróllate y haznos una
copla guapa de la tuyas- me gritaron.
Me devolvieron intacto,
con un guiño mi dinero,
la cadena, la cartera y el reloj;
yo, que siempre cumplo un pacto
cuando es entre caballeros,
les tenía que escribir esta canción.
Hoy venía en el diario
el careto del más alto,
no lo había vuelto a ver desde aquel día;
escapaba del asalto
al chalé de un millonario
y en la puerta le esperó la policía.
Mucha, mucha policía...
Todo el mundo me pregunta si la historia es cierta. A mí sólo me importa si la canción es buena.
(J.Sabina)
(J. Sabina)
Algunas veces vuelo
y otras veces
me arrastro demasiado a ras del suelo,
algunas madrugadas me desvelo
y ando como un gato en celo
patrullando la ciudad
en busca de una gatita,
a esa hora maldita
en que los bares a punto están de cerrar,
cuando el alma necesita
un cuerpo que acariciar.
Algunas veces vivo
y otras veces
la vida se me va con lo que escribo;
algunas veces busco un adjetivo
inspirado y posesivo
que te arañe el corazón;
luego arrojo mi mensaje,
se lo lleva de equipaje
una botella..., al mar de tu incomprensión.
No quiero hacerte chantaje,
sólo quiero regalarte una canción.
Y algunas veces suelo recostar
mi cabeza en el hombro de la luna
y le hablo de esa amante inoportuna
que se llama soledad.
Algunas veces gano
y otras veces
pongo un circo y me crecen los enanos;
algunas veces doy con un gusano
en la fruta del manzano
prohibido del padre Adán;
o duermo y dejo la puerta
de mi habitación abierta
por si acaso se te ocurre regresar;
más raro fue aquel verano
que no paró de nevar.
Y algunas veces suelo recostar
mi cabeza en el hombro de la luna
y le hablo de esa amante inoportuna
que se llama soledad.
(J. Sabina)
Parece, por lo que dicen,
que sigues preparando oposiciones a Carabanchel;
ayer, tu nieta de quince
vio como te sacaban a empujones de un cabaret.
Parece
que no eres más aquel carterista
de guante blanco y alma de artista...
los buenos tiempos no han de volver,
me han dicho
que con la artrosis de los nudillos
se te resiste más de un bolsillo,
que ya ni cumples con la mujer,
me han dicho
que cada bolso es una odisea,
que una señora en una pelea
te ha puesto un ojo a la virulé.
Tú que tenías la más exclusiva clientela,
en cada golpe dejabas tu sello de autor;
mientras a salvo reías y contabas las pelas
alguien pasaba gritando ¡al ladrón, al ladrón!.
¡Si no fuera por los pocos
que, haciéndose los locos, apuntalan tu dignidad...!
fingiendo que no se enteran
te dejan que les guindes la cartera, para cenar.
Me han dicho
que te revienta que los chavales
olviden que los buenos modales
son esenciales para robar;
tú sabes
que para hacer una buena caja
no necesita usar la navaja
un verdadero profesional,
tú siempre
mimaste al pobre a costa del rico;
lo que era un arte -¡mierda de pico!-
está empezando a degenerar.
Tú que tenías la más exclusiva clientela,
en cada golpe dejabas tu sello de autor;
mientras a salvo reías y contabas las pelas
alguien pasaba gritando ¡al ladrón, al ladrón!.
(J.Sabina)
En la posada del fracaso,
donde no hay consuelo ni ascensor,
el desamparo y la humedad
comparten colchón
y cuando, por la calle,
pasa la vida, como un huracán,
el hombre del traje gris
saca un sucio calendario del
bolsillo y grita
¿quién me ha robado el mes de abril?
¿Pero cómo pudo sucederme a mí?
¿Quién me ha robado el mes de abril?
Lo guardaba en el cajón
donde guardo el corazón.
La chica de BUP casi todas
las asignaturas suspendió
el curso en que preñada
aquel chaval la dejó y cuando en la pizarra
pasa lista en profe de latín
lágrimas de desamor
ruedan por la página de un bloc
y en él escribe
¿quién me ha robado el mes de abril?
¿Cómo pudo sucederme a mí?
¿Pero quién me ha robado el mes de abril?
Lo guardaba en el cajón
donde guardo el corazón.
El marido de mi madre
que en el último tren se largó
con una peluquera
veinte años menor
y cuando exiben esas risas
de Instamatic en París,
derrotada en el sillón,
se marchita viendo Falcon Crest
mi vieja y piensa
¿quién me ha robado el mes de abril?
¿Cómo pudo sucederme a mí?
¿Pero quién me ha robado el mes de abril?
Lo guardaba en el cajón
donde guardo el corazón.
(J.Sabina / P.Varona)
Las gafitas de las pecas,
con complejo de muñeca
desconchada
frota su cuerpo desnudo
contra el lino blanco y mudo
de la almohada.
Invisible entre la gente.
Condenada a ser decente,
según fama que del cuello le colgaron
los que nunca la invitaron
a su cama
Cuando agoniza la fiesta
todas encuentran pareja
menos Lola
que se va, sin ser besada,
a dormirse como cada
noche sola
y una lágrima salada
con sabor a mermelada
de ternura
moja el suelo de su alcoba
donde un espejo le roba
la hermosura.
Nadie sabe cómo le queman en la boca
tantos besos que no ha dado,
tiene el corazón tan de par en par y tan oxidado.
Ojos lujuriosos de hombre que en el último metro
buscan y desean
nunca miran dentro del escote de las feas.
Besos en la frente,
besos en la frente le dan;
besos en la frente,
nadie trata de ir más allá...
yo quise probar.
Yo que, en cosas del amor,
nunca me he guiado por
las apariencias,
en su cintura encontré
una mariposa de
concupiscencia.
Las más explosivas damas
me dejaban en la cama
congelado
-ten cuidado al desnudarme,
no vayas a estropearme
mi peinado-
Lola sí que lo ha comprendido, por caminos
escondidos ha buscado
el agua que mana el oscuro manantial del pecado.
Y aunque me ha dejado marcado como un mapa
de arañazos en la espalda
nunca hallé tanto calor como bajo su falda,
y le he pedido vente conmigo aunque la peña
diga tío, que mal te lo montas,
harto como estaba de tanta guapa insípida y tonta.
Paso de la falsa belleza igual que el sabio
que no cambia París por su aldea
y me abrazo a la verdad desnuda de mi fea.
Besos en la frente,
besos en la frente le dan;
besos en la frente,
nadie trata de ir más allá...
yo quise probar
(J. Sabina / B.Prado / P. Varona)
Viajero que regresas a esa ciudad del Norte
donde una dulce nieve empapa la razón,
donde llegan los barcos cargados de preguntas
a muelles laboriosos como mi corazón
háblale de mi vida, las autopistas negras
que atraviesan volando mi terca soledad,
esa gente que pasa por la calle, llevando
mi pensamiento al otro lado de la ciudad.
Cuando de ella y de mí queden sólo estos versos,
los hoteles que un día quisimos compartir,
los coches aparcados sobre nuestro recuerdo,
la Glorieta de Atocha donde la conocí,
dile que estoy parado al final de mí mismo
igual que un aduanero sin nadie a quien multar,
como un autoestopista debajo de la lluvia,
como la menopausia de una mujer fatal.
Y dile que la echo de menos,
cuando aprieta el frio,
cuando nada es mio,
cuando el mundo es sórdido y ajeno,
que no se te olvide,
es de esas que da
siempre un poco más
que todo... y nada piden.
Cuéntale que la extraño y que me siento seco
igual que un presidente dentro del autobús,
como una Kawasaki en un cuadro de El Greco,
igual que un perro a cuadros, igual que un gato azul.
Y dile que la echo de menos
cuando aprieta el frio,
cuando nada es mio,
cuando el mundo es sórdido y ajeno,
que no se te olvide,
es de esas que da
siempre un poco más
que todo... y nada piden.
(J.Sabina / P.Varona)
Todo empezó cuando aquella serpiente
me trajo una manzana y dijo: prueba
Yo me llamaba Adán, seguramente
tú te llamabas Eva.
Vivíamos de squatters en un piso
abandonado de Moratalaz,
si no has estado allí no has visto
el Paraíso Terrenal.
Cogimos un colchón de una basura,
dos sillas y una mesa con tres patas,
mientras yo emborronaba partituras
tú freías las patatas.
Plantamos cañamones de Ketama
y un tiesto nos creció ante el ventanal
con una rama de árbol de la ciencia
del bien y del mal.
A Eva le gustaba estar morena
y se tumbaba cada tarde al sol,
nadie vió nunca una sirena
tan desnuda en un balcón.
Pronto en cada ventana hubo un marido
a la hora en que montaba el show mi chica,
aunque la tele diera en diferido
el Real Madrid-Benfica.
Un día la víbora del entresuelo
en trance a su consorte sorprendió,
formó un revuelo y telefoneó
al cero noventa y dos.
Y como no teníamos apellidos,
ni hohas de parra, ni un tío concejal,
ni más Dios que Cupido
no sirvió de nada protestar.
Eva tomando el sol
bendito descontrol,
besos, cebolla y pan...
¿qué más quieres Adán?
Un juez que se creía Dios dispuso
que precintara un guardia nuestro piso
no quedan plazas para dos intrusos
en el Paraíso.
Estábamos sobre el colchón desnudos
jugando a nuestro juego favorito,
al ver entrar la pasma
Eva no pudo sofocar un grito.
A golpes la bajó por la escalera un
ángel disfrazado de alguacil
sin importarle un pijo que estuviera
encinta de Caín.
Hoy Eva vende en un supermercado
manzanas del pecado original
yo canto en la calle Preciados
todos me llaman Adán.
Eva tomando el sol
bendito descontrol,
besos, cebolla y pan...
¿qué más quieres Adán?
Situé en Moratalaz una historia vivida en Londres. Está escrita en la isla de Madeira, en cinco horas, con Panchito. Me gusta como resolví lo de Adán y Eva.
(J.Sabina)
(J.Sabina / A.Sanchez)
Recordarás la primera vez
que con tu trajín nos juntó la vida,
llamaste al timbre para vender
libros sobre razas desconocidas...
¿qué nos sucedio?
Que acabamos desnudos jugando abrazados sobre el parquet
al juego del amor.
Luego te marchaste sin dejar ni un papel
con tu nombre y tu dirección,
alguien te esperaba donde siempre a las tres
y eran ya más de las dos.
Volví a encontrarte meses después,
la casualidad me cruzó contigo
en el vestíbulo de un hotel
-¿qué demonios andas haciendo en Vigo?-
cuando me desperté
me besabas los párpados: -¿cómo te llamas?- te pregunté
después amaneció.
Y así fue como el tabique de aquel hotel
que nos separaba cayó;
tu tenías el cuarto cientocuarentaitres,
yo el cientocuarentaidos.
Siglos pasaron sin que el azar,
duende juguetón, sus hilos moviera;
casi me había olvidado ya
de tus pies subiendo por mi escalera...
pero antesdeayer
en un cine de barrio una voz me llamó, desde el ambigú,
y supe que eras tú.
Y la rara historia otra vez se repitió
unos cuantos años después,
en taquilla te habían dado la fila dos
y a mí me dieron la tres.
(J.Sabina / M.Rodríguez /J.Martínez)
Estábamos en lo mejor
cuando sonó el despertador
como un jarro de agua fría.
El vino dulce del placer
se avinagró sobre tu piel
y la mía.
De nueve a dos, de cuatro a seis,
yo, que he nacido para rey
trabajando por dinero...
¿Y si te quitas el jersey
y nos sacamos otra ley
del sombrero?
Diles que no
piensas fichar,
pon el reloj
a la hora de los locos
de atar.
El lunes es el día peor,
bailar con un ordenador
el bolero del masoca.
Volviéndole la espalda al mar,
sin un mal beso que leevarse
a la boca.
La fuerza de la gravedad
del cielo nos exiliará
cuando subas la persiana...
¿Por qué no hacemos el amor
y tiras esa ropa por
la ventana?
Diles que no
piensas fichar,
pon el reloj
a la hora de los locos
de atar.
(J.Sabina / P.Varona)
A la hora del atraco y la pensión,
cuando el infierno acecha en la escalera,
cuando pierde los nervios la razón,
y cruza el perseguido la frontera,
a la hora de abrazar,
a la hora de matar.
A la hora en que se afeita el violador,
y duerme el centinela en la garita,
y sueña con la gloria el mal actor,
y deshoja el deseo su margarita,
a la hora de apostar,
a la hora de rezar,
cuando vuelan los pájaros de la ansiedad.
Cuando el olvido tarda en acudir,
cuando diseña el preso el plan de huida,
y el usurero esconde su botín,
y cuenta las pastillas el suicida,
a la hora del desamor,
a la hora del sudor.
A la hora del primer despertador
cuando entra al metro el exhibicionista
y llora el eyaculador precoz,
y se masturba la telefonista,
a la hora del ardor,
a la hora del terror,
cuando cantan los grillos de la depresión.
Cuando los besos saben a alquitran,
cuando las almohadas son de hielo,
cuando el enfermo aprende a blasfemar,
cuando no salen trenes para el cielo,
a la hora de maldecir,
a la hora de mentir.
Cuando marca sus cartas el tahúr
y rompe el músico su partitura
y vuelve Nosferatu al ataud
y pasa el camión de la basura,
a la hora de crecer,
a la hora de perder,
cuando ladran los perros del amanecer.
(J.Sabina / A.Sánchez)
A la memoria de Francisco Correa, que la habría entendido como nadie.
Soy del color de tu porvenir
me dijo el hombre del traje gris
no eres mi tipo le conteste
y aquella tarde aprendí a correr.
Al pisar la estación
le abrí la jaula a mi corazón.
Tras las montañas estaba el mar
la noche, el vértigo, la ciudad,
el mundo a cambio de una canción
me daba un plato, un beso, un colchón.
La única medalla que he ganado en la vida
era de hojalata y decepción.
No tenía salida el callejón del cuartel
para el desertor del batallón
de los nacidos para perder.
Prima del alma desnúdame
del traje gris, de la multitud,
devuélveme al camino del Sur
al país de la niñez
donde uno y uno sumaban tres.
La única medalla que me ha dado la vida
en el escenario la gané.
No tenía salida el callejón del cuartel
para el desertor del batallón
de los nacidos para perder.
DEJAME UN E-MAIL
(J.Sabina / P.Varona)
Hay una espalda que me está mirando,
hay una nuca que se está dejando acariciar por mí,
hay unos ojos que no saben nada,
hay unos labios que, de madrugada, me dirán que sí.
Hay una luna llena en ese escote,
una pupila fija en el capote de la excitación,
hay un reloj que siempre da las cinco,
hay una hormiga que anda dando brincos por mi pantalón.
Hay un imbécil bailando con ella,
hay otra lengua lamiendo la huella que deja su pie,
hay una llave, un hall, una escalera,
hay un pecado que no sé qué diera yo por cometer.
Hay una moto que me están vendiendo,
unas caderas que andan exigiéndome imaginación,
hay un talón, un culo, una rodilla,
hay una risa haciendome cosquillas en el corazón.
Hay un peligro de incendio esta noche
en el asiento trasero de un coche,
se quema una pareja en el tercero,
no seré yo quien llame a los bomberos.
Hay un veneno que se le parece
hay unas medias que ocultan, que ofrecen, que niegan, que dan,
hay un mohín , un tal vez, una pose,
hay una falda mintiéndome: no se la vas a quitar.
Hay una cremallera arrepentida,
¿dónde diablos estará escondida la maldita luz?
hay una mano, un brazo, un hombro, un codo.
Hay una boca que lo dice todo sin decir ni mú.
Hay manchas de carmín en la almohada,
hay un conserje que no ha visto nada si le das dos mil,
hay una copa que se está vaciando,
hay unos dedos que me están quitando la chaqueta gris.
Hay un teléfono recien cortado,
una pintada oscena en el lavabo al lado del bidet,
hay una cruz absurda sobre el lecho,
hay un espejo en cada techo para verse del revés.
Hay una puerta que se está cerrando,
hay unos pechos que se van librando del sujetador,
hay un infierno que me está esperando,
hay una cama que se está empapando con nuestro sudor.
Hay un peligro de incendio esta noche
en el asiento trasero de un coche,
se quema una pareja en el tercero,
no seré yo quien llame a los bomberos.
(J. Sabina)
Era un grupo de esos que ves en un garito por cien pavos;
coca, birra y sexo, cresta de almidón, chupa con clavos.
Eran cuatro mendas de una intensidad provocadora
gritándole al mundo: ¡por fín ha llegado nuestra hora!
Y tocaban rocanrol,
algo inmaduro pero rocanrol,
pelín oscuro pero rocanrol,
bastante duro pero rocanrol,
si no hay futuro ¡viva el rocanrol!.
Hasta que llegó el verano
y les presentaron a un locutor
que tenía un amigo arreglista
que era vecino de un productor
casado con una teclista
muy vanguardista
que era la amante
de un elegante representante
que tiene un socio con mucha vista
pa hacer negocio
con los cantantes.
Y llegó la Visa, con sus chantajes,
y empezó la prisa de los viajes
y se acabó la risa.
Ya no van a bares, montan sus movidas en privado,
saben adaptarse a las exigencias del mercado;
seis galas hicieron con el Duque en las municipales
fueron los terceron de los no-sé-cuántos principales.
Ahora tocan puro pop
intencionado pero puro pop
pelín pesado pero puro pop
Contra el pasado: ¡larga vida al pop!
Desde que llegó el verano
y les presentaron a un asesor
de imagen que estaba enrollado
con la sobrina de un promotor
cuñado de cierta modista
que era la esposa de un columnista
de esa revista tan prestigiosa
por su talento para la cosa
del lanzamiento de los artistas.
Ahora van de yuppies -fotos en Hola-
juran por Snoopy, que es lo que mola,
pasan de las groupies.
Hoy tocan el rap del optimista
en vez del blues de la necesidad,
hasta en la consulta del dentista
suenan por el hilo musical.
Quedaron con el voto portugués
los decimoterceros en Eurovisión,
ellos que juraban comerse la vida
fue la vida y se los merendó.
Y aunque han pisado más de una mierda
sus zapatos de gamuza azul
ahora van con Lottuse sobre las moquetas
y a Solana lo tratan de tú.
Que nadie se sienta aludido, a mí
las moralinas me hacen vomitar
quise hacer un cuento divertido, sin
parecido con la realidad.
Que se quede cojo de las tres piernas
cierto crítico que hay por ahí
si miento cuando digo que nunca pido
consejos y jamás los dí.
A no ser al tipejo ese del espejo
que me vacila cantidad,
a veces me hace un corte de mangas y dice
no hay quien te soporte, chaval
Al fín y al cabo lo único que pasa
es que necesitaba componer (pa comer)
de canción que terminara de una
maldita vez este elepé.
Ya quisiera yo, en lugar de este reggae,
haber escrito Rapsodia en blue
Chelsea
hotel, Guantanamera,
Tatuaje, o
She Loves you (yé, yé, yé).
Pedro
Navaja, Like a rolling stone,
Dos gardenias para ti,
Mira que eres canalla, No hago
otra cosa que pensar en ti,
Marieta, La estatua del jardín botánico,
Moon over Bourbon
street.
Qué culpa tengo si a lo más que llego
es a Pongamos que hablo de...
Pongamos que hablo de...
Pongamos que hablo de... maní
si te quieres con tu novia divertir...
(J.Sabina / P.Varona / A.G.de Diego / J.Mora / E.Cabezos)
Has visto un ciclo en televisión del cine
en tiempos de Franco?
yo soy aquel chaval que creció en la fila
de los mancos.
Si un dedo acariciaba una pierna, un cuello, un sujetador,
bramaba la temible linterna del acomodador.
Ella tenía catorce abriles en canal,
sobre las rodillas rebeca para disimular;
aquel sabor a chocolatina, piel, saliva y sudor...
la carne de gallina me pone en el corazón.
En pantalla Dalila
cortaba el pelo a cero a Sansón
y en la última fila del cine
con calcetines
aprendimos tu y yo.
Juegos de manos
a la sombra de un cine de verano,
Juegos de manos...
siempre daban una de romanos.
Era condición esencial organizar bien el modo
de entrar en la semioscuridad blanca y negra del No-Do
y, mientras en el circo un león se merendaba a un cristiano,
la nena se dejaba besar (que no la pille su hermano).
Si estrenaban Cleopatra y pedían el carnet
yo iba con corbata y pomada que cura el acné
hasta que aquella bici de mi niñez se fue quedando sin frenos
y en la peli que pusieron después nunca ganaban los buenos.
Y mientras en pantalla
prendía fuego a Roma Nerón,
contra la última valla del cine
y en calcetines
aprendimos tu y yo.
Juegos de manos
a la sombra de un cine de verano,
Juegos de manos...
siempre daban una de romanos.
Hoy que todos andan con videos porno-americanos
para ver contigo me alquilo una de romanos.
(J.Sabina / A.G.de Diego)
Tus pies bailan un tango con mi pasado,
tus cejas son las rejas de una prisión,
tus labios son el fuego por duplicado,
tu olvido es un descuido de mi pasión.
Tu cuello es una rama para colgarse,
tu mente un crucigrama sin terminar,
tu ombligo anda buscando donde ocultarse,
tu boca es un milagro de la humedad.
Tus ojos son dos gatos por los tejados,
tu nuca un callejón al oscurecer,
tu pelo es el más negro de los pecados,
tus dientes son agentes de Lucifer.
Hembra y señora
que cada hora
cambia de piel,
golfa y decente
dulce serpiente
de cascabel,
flor de alquitrán,
lluvia que llueve,
besos con sal.
Tu lengua sale en todas mis pesadillas,
tus uñas acribillan mi corazón,
tus pechos dicen que eres una chiquilla,
tus muslos saben que eres mi perdición.
Tu piel es una patria para mis manos,
tu vientre un desañuno con vino y pan
por tu cintura sale el sol más temprano
y se muere el verano cuando te vas.
Tu pubis es un delta de agua salada,
tu falda... la más corta de Chamberí,
tu risa es una lágrima equivocada,
tu cama se inventó para no dormir.
Hembra y señora
que cada hora
cambia de piel,
golfa y decente
dulce serpiente
de cascabel,
flor de alquitrán,
lluvia que llueve,
besos con sal.
(J.Sabina)
Después de tanto tiempo al fin te has ido
y, en vez de lamentarme, he decidido
tomármelo con calma.
De par en par he abierto los balcones,
he sacudido el polvo a todos los rincones
de mi alma.
Me he dicho que la vida no es un valle
de lágrimas... y he salido a la calle
como un explorador.
He vuelto a tropezar con el pasado
y he pedido, en el bar de mis pecados,
otra copa de ron.
Y en otros ojos me olvidé de tu mirada
y en otros labios despiste a la madrugada
y en otro pelo
me curé del desconsuelo
que empapaba tu almohada.
Y en otros puertos he atracado mi velero
y en otros cuartos he colgado mi sombrero,
y una mañana
comprendí que a veces gana
el que pierde a una mujer.
Con el cartel de libre en la solapa
he vuelto a ser un guapo entre las guapas
sólo me pongo triste cuando alguno,
en el momento más inoportuno,
me pregunta por tí.
Y en otros ojos me olvidé de tu mirada
y en otros labios despiste a la madrugada
y en otro pelo
me curé del desconsuelo
que empapaba tu almohada.
Y en otros puertos he atracado mi velero
y en otros cuartos he colgado mi sombrero,
y una mañana
comprendí que a veces gana
el que pierde a una mujer.
(J.Sabina / P.Varona / A.G.de Diego )
El más capullo de mi clase (¡que elemento!)
llegó hasta el Parlamento
y, a sus cuarenta y tantos años,
un escaño
decora, con su terno
azul de diputado del gobierno.
Da fe de que ha triunfado
su tripa, que ha engordado
desde el día
que un ujíer le llamó su señoría
y cambió a su mujer por una arpía
de pechos operados.
Y sin dejar de ser el mismo bruto
aquel que no sabía
ni dibujar la o con un canuto.
El superclase de mi clase (¡que pardillo!)
se pudre en el banquillo
y, a sus cuarenta y cinco abriles
matarile,
y a la cola del paro
por no haber pasado por el aro.
Vencido, calvo y tieso
se quedó en los huesos
aquel día
que pilló a su mujer en plena orgía
con el miembro del miembro (¡que ironía!)
más tonto del Congreso.
Y sin dejar de ser el mismo sabio
que, para hacer poesía,
sólo tenía que mover los labios.
Y yo que no soy más
listo ni tonto que cualquiera,
a mis cuarenta y pocos tacos,
ya ves tú,
igual sogo de flaco
igual de calavera,
igual que antes de loco por cantar
por cantar el blues
de lo que pasa en mi escalera.
La más maciza de mi clase (¡que cintura!)
cotiza la hermusora
y, a sus cuarenta y pico otoños,
hasta el moño
del genio del marido,
huyó con otro menos aburrido.
Tanto ha prosperado que un Jaguar ha estrenado
el mismo día
en que la divorció de la utopía
un talón con seis ceros que le había
firmado un diputado.
Y sin dejar de ser la seductora
bruja que escondía
bajo la falda una calculadora.
Y yo, pobre mortal,
que no he gozado sus caderas,
a mis cuarenta y pocos tacos,
ya ves tú,
igual sogo de flaco
igual de calavera,
igual que antes de loco por cantar
por cantar el blues
de lo que pasa en mi escalera.
Por lo demás ni más
ni menos larga que cualquiera
a mis cuarenta y pocos tacos,
ya ves tú,
igual sogo de flaco
igual de calavera,
igual que antes de loco por cantar
por cantar el blues
de lo que pasa en mi escalera,
por cantar el twist
de las verdades verdaderas.
Por cantar... el bolero que canta mi portera.
Por cantar... una rumba gitana y canastera.
Por cantar... aquel tango de el día que me quieras.
Por cantar... loco por incordiar a los horteras.
Por cantar... bajo la lluvia, sobre las aceras.
Por cantar... el rap del daño que hacen las banderas.
Por cantar... vallenatos que amansen a las fieras.
Por cantar... hasta que salga el sol por Antequera.
Por cantar... con mi primo Rosendo a su manera
de vivir... siempre con gente, siempre solateras.
Por cantar... el rock and roll de las gasolineras.
Por cantar... un merengue pegado a una palmera.
Por cantar... camino de La Habana una habanera.
Por cantar... un mambo con smoking y chistera.
Por tocar... esa guitarra carabanchelera.
Por cantar... hoy en Pekín, mañana en Talavera.
Por cantar... el bugui-bugui de las carreteras.
Por cantar... allá en el rancho grande una ranchera.
Por cantar... como si el almanaque no existiera.
Por seguir... dando el cante hasta el día en que me muera.
Por cantar... un calipso contra la ley Corcuera.
Por cantar... si pones otra ronda, tabernera.
Por cantar... en la calle, en el curro, en la bañera.
Por cantar... menos un bakalao lo que quieras.
Por silbar... al paso de una guapa peluquera.
(J.Sabina / P.Varona)
Más vale que no tengas que elegir
Entre el olvido y la memoria,
Entre la nieve y el sudor.
Será mejor que aprendas a vivir
Sobre la línea divisoria
Que va del tedio a la pasión.
No dejes que te impidan galopar
Ni los ladridos de los perros
Ni la quijada de Caín.
Que no te dé el insomnio por contar
Las gaviotas del destierro,
Las amapolas de París.
Te engañas si me quieres confundir
Esta canción desesperada
No tiene orgullo ni moral
Se trata sólo de poder dormir
Sin discutir con la almohada
Dónde está el bien, dónde está el mal.
La guerra que se acerca estallará
Mañana lunes por la tarde
Y tú en el cine sin saber
Quién es el malo mientras la ciudad
Se llena de árboles que arden
Y el cielo aprende a envejecer.
Y sal ahí
A defender el pan y la alegría.
Y sal ahí
Para que sepan
Que
Esta boca es mía.
(J.Sabina / B.Prado / P.Varona / A.G.de Diego)
Que no arranquen los coches,
que se detengan todas las factorías,
que la ciudad se llene de largas noches
y calles frías.
Que se enciendan las velas,
que cierren los teatros y los hoteles,
que se queden dormidos los centinelas
en los cuarteles.
Que se mojen las balas,
que se borren las fotos de las revistas,
que se coman a besos las colegiales
a los artistas.
Que se toque la gente,
que no lleguen los trenes a la frontera,
que sean cariñosas con los clientes
las camareras.
Porque voy a salir esta noche contigo
se quedaran sin beatos las catedrales
y seremos dos gatos al abrigo
de los portales.
Que se enfaden las flores,
que vuelvan las cigüeñas al calendario,
que sufran por amores los dictadores
y los notarios.
Que se muera el olvido,
que se escondan las llaves de los juzgados,
que se acuerde Cupido de los maridos
abandonados.
Porque voy a salir esta noche contigo
se quedaran sin coartada los criminales
y serás mi invitada en paraisos
artificiales
Cuando llegue por fin mi mensaje
a tus manos en la gasolinera
vieja esperaré;
y tomaremos juntos al abordaje
la carretera
que te conté.
Dejaremos colgada
la caprichosa luna sobre los cines
y las estatuas públicas derribadas
en los jardines.
Porque voy a salir esta noche contigo
se quedaran sin medallas los generales
y seremos los gatos más canallas
de los portales.
(J.Sabina / P.Varona)
Hierven los clubs y los adolescentes
comen pastillas de colores.
Harto de malvivir el siglo veinte
muere de mal de amores.
Los hechiceros de la tribu resucitan
para invertir en mis pecados
y hacen los traficantes de estampitas
su agosto en el supermercado.
Y la mentira vale más que la verdad
y la verdad es un castillo de arena
y por las autopistas de la libertad
nadie se atreve a conducir sin cadenas.
Y yo me muero de
ganas de decirte que
me muero de
ganas de decirte que
te quiero
y que no quiero que venga el destino a vengarse de mí
y que prefiero la guerra contigo al invierno sin tí.
Cada mañana salto de la cama
pisando arenas movedizas,
cuesta vivr cuando lo que se ama
se llena de ceniza
Y por las calles vaga solo el corazón
sin un mal beso que llevarse a la boca
y sopla el viento frío de la humillación
envileciendo cada cuerpo que toca.
Y yo me muero de
ganas de decirte que
me muero de
ganas de decirte que
me muero de
ganas de decirte que
me muero de
ganas de decirte
que te quiero
y que no quiero que venga el destino a vengarse de mí
y que prefiero la guerra contigo al invierno sin tí.
Y yo me muero de
ganas de decirte que
me muero de
ganas de decirte que
me muero de
ganas de decirte que
me muero de
ganas de decirte
que te quiero
y que no quiero que venga el destino a vengarse de mí
y que prefiero la guerra contigo al invierno sin tí.
(J.Sabina / G.Varona / A.G.de Diego)
Incluso en estos tiempos
veloces como un Cadillac sin frenos,
todos los días tienen un minuto
en que cierro los ojos y disfruto
echándote de menos.
Incluso en estos tiempos
en los que soy feliz de otra manera,
todos los días tienen ese instante
en que me jugaría la primavera
por tenerte delante.
Incluso en estos tiempos
de volver a reir con los amigos,
todos los días tienen ese rato
en el que respirar es un ingrato
deber para conmigo.
Y se iría el dolor mucho más lejos
si no estuvieras dentro de mi alma,
si no te parecieras al fantasma
que vive en los espejos.
Incluso en estos tiempos
triviales como un baile de disfraces,
todos los días tienen unas horas
para gritar, al filo de la aurora,
la falta que me haces.
Incluso en estos tiempos
de aprender a vivir sin esperarte,
todos los días tengo recaídas
y aunque quiera olvidar no se me olvida
que no puedo olvidarte.
Y se iría el dolor mucho más lejos
si no estuvieras dentro de mi alma,
si no te parecieras al fantasma
que vive en los espejos.
(J.Sabina / P.Varona / A.G.de Diego)
Quemaron todas las naves
Para iniciar una nueva vida
Pagaron cara la llave
Falsa de la tierra prometida.
Pero, en lugar del Caribe,
Con su bachata, con sus palmeras,
La madre patria recibe
Al inmigrante por peteneras.
Y no es bona Barcelona
Cuando la bolsa, primo, no sona
Y gana el cholo en Madrid
Menos que un perro sin pedigrí,
Y el mestizo, por Sevilla,
Va dando un cante por pesadillas,
Y, si dos vascos atracan
A un farmacéutico en Vigo
Jura el testigo que eran sudacas.
Y cada fin de semana
Tiran la casa por la ventana
Marcándose un agarrado
En El Café del Mercado
Que no es lo mismo que el Tropicana.
Se matan haciendo camas,
Vendiendo besos, lustrando suelos,
Si pica el hambre en la rama
La tortolica levanta el vuelo.
Y, en plazoletas y cines,
Por un jergón y plato de sopa,
Con una alfombra y un Kleenex
Le sacan brillo al culo de Europa.
Y, el cuerpo de policía
Viene con leyes de extranjería
Y, al moro de la patera,
Le corta el rollo una patrullera,
Y, al mulato sabrosón,
Le dan en toda la inquisición,
Y, al gitaníto, la ola
Malaje y paya le quema
El tejadito de la chabola.
Y cada fin de semana
Tiran la casa por la ventana,
Chilabas y desayuno
De kifi con té moruno
Y escriben cartas a su sultana.
Y cada fin de semana
Con sus caderas dominicanas,
Compadre, una guaranchita,
Candombe, samba o rumbita...
¿o es que usted nunca estuvo en La Habana?
Y el coreano currela
Vendiendo lollos de plimavela,
Y en bares porno el paquete
De guineano cuesta un billete,
Y, al almacén del judío,
Van seis niñatos buscando lío,
Y al ingeniero polaco
Que vino huyendo del frío
Ya es mayordomo del tío del saco.
Y cada fin de semana
Tiran la casa por la ventana,
Y, mientras planchan un traje,
Su corazón de viaje
Se va cantando La Varsoviana.
Y cada fin de semana
Queda el negrito
Con la ucraniana,
Y bailan polka y pasito,
Y soplan vodka y mojito
Y vuelven trompas por la mañana.
(J.Sabina / Asúa)
Tenemos memoria, tenemos amigos,
Tenemos los trenes, la risa, los bares,
Tenemos la duda y la fe, sumo y sigo,
Tenemos moteles, garitos, altares.
Tenemos urgencias, amores que matan,
Tenemos silencio, tabaco, razones,
Tenemos Venecia, tenemos Manhattan,
Tenemos cenizas de revoluciones.
Tenemos zapatos, orgullo, presente,
Tenemos costumbres, pudores, jadeos,
Tenemos la boca, la lengua, los dientes,
Saliva, cinismo, locura, deseo.
Tenemos el sexo y el rock y la droga,
Los pies en el barrio y el grito en el cielo,
Tenemos Quintero, León y Quiroga,
Y un bisnes pendiente con Pedro Botero.
Más de cien palabras, más de cien motivos
Para no cortarse de un tajo las venas,
Más de cien pupilas donde vernos vivos,
Más de cien mentiras que valen la pena.
Tenemos un as escondido en la manga,
Tenemos nostalgia, piedad, insolencia,
Monjas de Fellini, curas de Berlanga,
Veneno, resaca, perfume, violencia.
Tenemos un techo con libros y besos,
Tenemos el morbo, los celos, la sangre,
Tenemos la niebla metida en los huesos,
Tenemos el lujo de no tener hambre.
Tenemos talones de Aquiles sin fondos,
Ropa de domingo, ninguna bandera,
Nubes de verano, guerras de Macondo,
Setas en noviembre, fiebre en primavera.
Glorietas, revistas, zaguanes, pistolas,
qué importa, lo siento, hasta siempre, te quiero,
hinchas del Atletí, gangsters de Coppola,
verónica y cuarto de Curro Romero.
Más de cien palabras, más de cien motivos
Para no cortarse de un tajo las venas,
Más de cien pupilas donde vernos vivos,
Más de cien mentiras que valen la pena.
Tenemos el mal de la melancolía,
La sed y la rabia, el ruido y las nueces,
Tenemos el agua y, dos veces al día,
El santo milagro del pan y los peces.
Tenemos Lolítas, tenemos donjuanes;
Lennon y McCartney, Gardel y LePera;
Tenemos horóscopos, Biblias, Coranes,
Ramblas en la luna, vírgenes de cera.
Tenemos naufragios soñados en playas
De islotes sin nombre ni ley ni rutina,
Tenemos heridas, tenemos medallas,
Laureles de gloria, coronas de espinas.
Más de cien palabras, más de cien motivos
Para no cortarse de un tajo las venas,
Más de cien pupilas donde vernos vivos,
Más de cien mentiras que valen la pena.
Tenemos caprichos, muñecas hinchables,
Ángeles caídos, barquitos de vela,
Pobres exquisitos, ricos miserables,
Ratoncitos Pérez, dolores de muelas.
Tenemos proyectos que se marchitaron,
Crímenes perfectos que no cometimos,
Retratos de novias que nos olvidaron
Y un alma en oferta que nunca vendimos.
Tenemos poetas, colgados, canallas,
Quijotes y Sanchos, Babel y Sodoma,
Abuelos que siempre ganaban batallas,
Caminos que nunca llevaban a Roma.
Más de cien palabras, más de cien motivos
Para no cortarse de un tajo las venas,
Más de cien pupilas donde vernos vivos,
Más de cien mentiras que valen la pena.
(J.Sabina / P.Varona / A.G.de Diego / Vargas)
Hay mujeres que arrastran maletas cargadas de lluvia,
hay mujeres que nunca reciben postales de amor,
hay mujeres que sueñan con trenes llenos de soldados,
hay mujeres que dicen que sí cuando dicen que no.
Hay mujeres que bailan desnudas en cárceles de oro,
hay mujeres que buscan deseo y encuentran piedad,
hay mujeres que atadas de manos y pies al olvido,
hay mujeres que huyen perseguidas por su soledad.
Hay mujeres veneno, mujeres imán,
hay mujeres consuelo, mujeres puñal,
hay mujeres de fuego,
hay mujeres de hielo,
mujeres fatal.
Mujeres fatal.
Hay mujeres que tocan y curan, que besan y matan,
hay mujeres que ni cuando mienten dicen la verdad,
hay mujeres que abren agujeros negros en el alma,
hay mujeres que empiezan la guerra firmando la paz.
Hay mujeres envueltas en pieles sin cuerpo debajo,
hay mujeres en cuyas caderas no se pone el sol,
hay mujeres que van al amor como van al trabajo,
hay mujeres capaces de hacerme perder la razón.
Hay mujeres veneno, mujeres imán,
hay mujeres consuelo, mujeres puñal,
hay mujeres de fuego,
hay mujeres de hielo,
mujeres fatal.
Mujeres fatal.
Hay mujeres que compran a plazos un nicho en el cielo,
hay mujeres que cambian abrazos por ramos de azahar.
Hay mujeres veneno, mujeres imán,
hay mujeres consuelo, mujeres puñal,
hay mujeres de fuego,
hay mujeres de hielo,
mujeres fatal.
Mujeres fatal.
(J.Sabina / A.Urquijo)
En el bulevar de los sueños rotos
vive una dama de poncho rojo,
pelo de plata y carne morena.
Mestiza ardiente de lengua libre,
gata valiente de piel de tigre
con voz de rayo de luna llena.
Por el bulevar de los sueños rotos
pasan de largo los terremotos
y hay un tequila por cada duda.
Cuando Agustín se sienta al piano
Diego Rivera, lápiz en mano,
dibuja a Frida Kahlo desnuda.
Se escapó de una cárcel de amor,
de un delirio de alcohol,
de mil noches en vela.
Se dejó el corazón en Madrid
¡quien supiera reir
como llora Chavela!
Por el bulevar de los sueños rotos
desconsolados van los devotos
de San Antonio pidiendo besos
Pónme la mano aquí Macorina
rezan tus fieles por las cantinas,
Paloma Negra de los excesos.
Por el bulevar de los sueños rotos
moja una lágrima antiguas fotos
y una canción se burla del miedo.
Las amarguras no son amargas
cuando las canta Chavela Vargas
y las escribe un tal José Alfredo.
Se escapó de una cárcel de amor,
de un delirio de alcohol,
de mil noches en vela.
Se dejó el corazón en Madrid
¡quien supiera reir
como llora Chavela!
Las amarguras no son amargas
cuando las canta Chavela Vargas
y las escribe un tal José Alfredo.
(J.Sabina / P.M.Guerra / P.Varona)
Ella le pidió que la llevara al fin del mundo,
él puso a su nombre todas las olas del mar.
Se miraron un segundo
como dos desconocidos.
Todas las ciudades eran pocas a sus ojos,
ella quiso barcos y él no supo que pescar.
Y al final números rojos
en la cuenta del olvido,
y hubo tanto ruido
que al final llegó el final.
Mucho, mucho ruido,
ruido de ventanas,
nidos de manzanas
que se acaban por pudrir.
Mucho, mucho ruido,
tanto, tanto ruido,
tanto ruido y al final
por fin el fin.
Tanto ruido y al final...
Hubo un accidente, se perdieron las postales,
quiso Carnavales y encontró fatalidad.
Porque todos los finales
son el mismo repetido
y con tanto ruido
no escucharon el final
Descubrieron que los besos no sabían a nada,
hubo una epidemia de tristeza en la ciudad.
Se borraron las pisadas,
se apagaron los latidos,
y con tanto ruido
no se oyó el ruido del mar.
Mucho, mucho ruido...
Ruido de tenazas,
ruido de estaciones,
ruido de amenazas,
ruido de escorpiones.
Tanto, tanto ruido.
Ruido de abogados,
ruido compartido,
ruido envenenado,
demasiado ruido.
Ruido platos rotos,
ruido años perdidos,
ruido viejas fotos,
ruido empedernido.
Ruido de cristales,
ruido de gemidos,
ruidos animales,
contagioso ruido.
Ruido mentiroso,
ruido entrometido,
ruido escandaloso,
silencioso ruido.
Ruido acomplejado,
ruido introvertido,
ruido del pasado,
descastado ruido.
Ruidos de conjuros,
ruido malnacido,
ruido tan oscuro,
puro y duro ruido.
Ruido qué me has hecho,
ruido yo no he sido,
ruido insatisfecho,
ruido a qué has venido.
Ruido como sables,
ruido enloquecido,
ruido intolerable,
ruido incomprendido.
Ruido de frenazos,
ruido sin sentido,
ruido de arañazos,
ruido, ruido, ruido.
(J.Sabina / A.G.de Diego )
Si alguna vez he dado más de lo que tengo
me han dado algunas veces más de lo que doy,
se me ha olvidado ya el lugar de donde vengo
y puede que no exista el sitio adonde voy.
A las buenas costumbres nunca me he acostumbrado,
del calor de la lumbre del hogar me aburrí,
también ene el infierno llueve sobre mojado,
lo sé porque he pasado más de una noche allí.
En busca de las siete llaves del misterio,
siete versos tristes para una canción,
siete crisantemos en el cementerio,
siete negros signos de interrogación.
En tiempos tan oscuros nacen falsos profetas
y muchas golondrinas huyen de la ciudad,
el asesino sabe más de amor que el poeta
y el cielo cada vez está más lejos del mar.
Lo bueno de los años es que curan heridas,
lo malo de los besos es que crean adicción;
ayer quiso matarme la mujer de mi vida,
apretaba el gatillo... cuando se despertó.
Con siete espinas de la flor del adulterio,
siete carreteras delante de mí,
siete crisantemos en el cementerio,
siete veces no... siete veces sí.
Me enamoro de todo, me conformo con nada;
un aroma, un abrazo, un pedazo de pan
y lo que buenamente me den por la Balada
de la Vida Privada... de Fulano de Tal.
Siete crisantemos en el cementerio,
siete despedidas en una estación,
siete crisantemos en el cementerio,
siete cardenales... en el corazón.
(J.Sabina / A.G.de Diego / P.Varona / J.Nodar / J.Asua)
Puedo ponerme cursi y decir
Que tus labios me saben igual que los labios
Que beso en mis sueños,
Puedo ponerme triste y decir
Que me basta con ser tu enemigo, tu todo,
Tu esclavo, tu fiebre, tu dueño.
Y si quieres tambien
Puedo ser tu estacion y tu tren,
Tu mal y tu bien,
Tu pan y tu vino,
Tu pecado, tu dios, tu asesino...
O tal vez esa sombra
Que se tumba a tu lado en la alfombra
A la orilla de la chimenea
A esperar que suba la marea.
Puedo ponerme humilde y decir
Que no soy el mejor
Que me falta valor para atarte a mi cama,
Puedo ponerme digno y decir
-toma mi direccion cuando te hartes de amores
Baratos de un rato... Me llamas.-
Y si quieres tambien
Puedo ser tu trapecio y tu red,
Tu adios y tu ven,
Tu manta y tu frio,
Tu resaca, tu lunes, tu hastio...
O tal vez ese viento
Que te arranca del aburrimiento
Y te deja abrazada a una duda,
En mitad de la calle y desnuda.
Y si quieres tambien
Puedo ser tu abogado y tu juez,
Tu miedo y tu fe
Tu noche y tu dia.
Tu rencor, tu por que, tu agonia...
O tal vez esa sombra
Que se tumba a tu lado en la alfombra
A la orilla de la chimenea
A esperar que suba la marea.
(J.Sabina)
Hace demasiados meses
Que mis payasadas no provocan tus
Ganas de reir.
No es que ya no me intereses
Pero el tiempo de los besos y el sudor
Es la hora de dormir.
Duele verte removiendo
La cajita de cenizas que el placer
Tras de si dejo.
Mal y tarde estoy cumpliendo
La palabra que te di cuando jure
Escribirte una cancion.
Un dios triste y envidioso
Nos castigo
Por trepar juntos al arbol
Y atracarnos con la flor de la pasion
Por probar aquel sabor.
El agua apaga el fuego
Y al ardor los años,
Amor se llama el juego
En el que un par de ciegos
Juegan a hacerse daño.
Y cada vez peor
Y cada vez mas rotos
Y cada vez mas tu
Y cada vez mas yo
Sin rastro de nosotros.
Ni inocentes ni culpables
Corazones que desbroza el temporal,
Carnes de cañon.
No soy yo, ni tu, ni nadie,
Son los dedos miserables que le dan
Cuerda a mi reloj.
Y no hay lagrimas
Que valgan para volver
A meternos en el coche
Donde aquella noche en pleno carnaval
Te empece a desnudar.
El agua apaga el fuego
Y al ardor los años,
Amor se llama el juego
En el que un par de ciegos
Juegan a hacerse daño.
Y cada vez peor
Y cada vez mas rotos
Y cada vez mas tu
Y cada vez mas yo
Sin rastro de nosotros.
(j.sabina / j.vargas / p.varona)
No voy a negarte que has marcado estilo,
Que has patentado un modo de andar
Sin despeinarte por el agudisimo filo
De la navaja de esta espidica ciudad...
Sabias hacer turismo al borde del abismo
Pero creo que de un tiempo a esta parte
Te has deslizado al lado marron,
Tu que eras un maestro en el dificil arte
De no mojarte bajo un chaparron.
Buscando en la basura un gramo de locura,
Dime que es falso que ya nunca escribes
Que has empeñado el reloj de raquel,
Que tu corazon no halla quien lo motive,
Que has perdido siete quilos en un mes,
¿como te has dejado
Llevar a un callejon sin salida,
El mejor dotado
De los conductores suicidas?
No es asunto tuyo -me diras- y punto
Pero reconoce que es crudo aceptar
Que no hay ser humano que le heche una mano
A quien no se quiere dejar ayudar,
Y buscate la vida, en direccion prohibida,
Pero no impediras que levante mi vaso
A tu mala salud y te invite a brindar,
Muerta la amistad sabe igual que el fracaso
Y a los dos nos gusta el verbo fracasar,
Asi que tu ni caso,
Por no agobiarte paso
De hacerte la cuenta de las papelinas,
De que no te fie ni rafa el del pub,
De que vendas chapas en ciertas esquinas,
De que te conozcan en cada hospital.
¿como te has dejado
Llevar a un callejon sin salida,
El mejor dotado
De los conductores suicidas?
(J.Sabina / P.Varona / A.G.de Diego)
Esta es la canción de las noches perdidas
que se canta al filo de la madrugada
con el aguardiente de la despedida,
por eso suena tan desesperada.
Ven a la canción de las noches perdidas
si sabes que todo sabe a casi nada,
a carrera en los leotardos de la vida,
a bola de alcanfor dormida en la almohada...
Y tiene nombre de mujer
como la soledad como el consuelo,
los fujitivos del deber
no encuentran taxi libre para el cielo.
Esta es la canción de las noches perdidas,
lleva un crisantemo ajado en la solapa,
se sube a la cabeza como ciertas bebidas,
miente como mienten todos los boleros.
Y tiene nombre de mujer
como mi corazón, como tu olvido,
los fugitivos del deber
no tienen más amor que el que han perdido.
Esta es la canción de las noches perdidas
si quieres te la cambio por un rato en tu cama,
hierve como el ruedo en tardes de corrida,
va como los besos en los telegramas.
Y tiene nombre de mujer
como la libertad, como la nieve,
los fujitivos del deber
cogen su maldición y se la beben
Es mi homenaje a Tom Waits. Amo el verso miente como mienten todos los boleros, la guitarra de Antonio, los vientos.
(J.Sabina)
(J.Sabina / P.Varona / A.G. de Diego)
No soy un fulano
con la lágrima fácil,
de esos que se quejan sólo por vicio.
Si la vida se deja yo le meto mano
y si no aún me excita mi oficio,
y como además sale gratis soñar
y no creo en la reencarnación,
con un poco de imaginación
partiré de viaje enseguida
a vivir otras vidas,
a probarme otros nombres,
a colarme en el traje y la piel
de todos los hombres
que nunca seré:
Al Capone en Chicago
legionario en Melilla
pintor en Montparnasse.
Mercenario en Damasco
costalero en Sevilla
negro en Nueva Orleans.
Viejo verde en Sodoma
deportado en Siberia
sultán en un harén.
¿Policía? ni en broma
triunfador de la feria
gitanito en Jerez.
Tahur en Montecarlo
cigarrillo en tu boca
taxista en Nueva York.
El más chulo del barrio
tiro porque me toca
suspenso en religión.
Confesor de la reina
banderillero en Cádiz
tabernero en Dublín.
Billarista a tres bandas
insumiso en el cielo
dueño de un cabaret.
Arañazo en tu espalda
tenor en Rigoletto
pianista de un burdel.
Bongosero en la Habana
casanova en Venecia
anciano en Shangri La.
Polizón en tu cama
vocalista de orquesta
mejor tiempo en Le Mans
Cronista de sucesos
detective en apuros
conservado en alcóhol.
Violador en tus sueños
suicida en el viaducto
guapo en un culebrón.
Morfinómano en China
desertor en la guerra
boxeador en Detroit.
Cazador en la India
marinero en Marsella
fotógrafo en Play Boy.
Pero si me dan a elegir
entre todas las vidas, yo escojo
la del pirata cojo
con pata de palo
con parche en el ojo,
con cara de malo,
el viejo truhán, capitán
de un barco que tuviera
por bandera
un par de tibias y una calavera
Quería ser sólo una perversa canción infantil pero se ha convertido en el himno de los conciertos de esta gira. Se la debo a unas fiebres de mi hija Carmela.
(J.Sabina)
(J.Sabina / A.G.de Diego / P.Varona)
No le ofrecio la luna,
Le dijo solo quedate
Conmigo no hay fortuna
Que valga el corazon que te dare.
Ella dudo un momento
Y luego contesto que si,
Pero sin juramentos
Que no vas a saber despues cumplir
Y si de verdad me amas
No habra casorio ¿para que?
Con dos en una cama
Sobran testigos, cura y juez
Y viviremos lejos
Del trafico y la polucion
Mejor llegar a viejos
A la sombra de algun sauce lloron
Le regalo un anillo
De quita y pon, que unen sin atar,
Y levanto un castillo
De arena fina junto al mar...
Sus dos hijos dudaron
Entre en dinero y el saber
Llamaron al primero
Cain y al benjamin abel.
Lo lei, lo soñe,
Lo vivi, lo invente,
Mi cuento de momento empieza bien.
A abel lo liquidaron
Y el crimen nunca se aclaro
Apenas se quedaron
Solos ya cain y su ambicion
Montaron un negocio
En el terrenito de papa
Menudo par de socios
Cain demoliciones, s.a.
Hicieron del castillo
Un bodrio de urbanizacion,
Aquel eden sencillo
Se llama ahora nueva york.
Los dos viejos se hospedan
En un hogar de la tercera edad
El hijo que les queda
Les manda mazapan por navidad.
Lo conte tal cual fue
¿como hare? Que al final
Los cuentos que yo cuento acaban tan mal
Do re mi, mi fa sol, fa sol la,
Los cuentos que yo cuento acaban fatal.
No soy yo, obladi, oblada,
Los cuentos que yo cuento acaban so bad
Te has pasao, colorin, colorao,
El cuento que yo cuento se ha acabao.
(j.sabina / p.varona / a.g.de diego)
Si lo que quieres es vivir cien años
No pruebes los licores del placer.
Si eres alergico a los desengaños
Olvidate de esa mujer.
Compra una mascara antigas,
Mantente dentro de la ley.
Si lo que quieres es vivir cien años
Haz musculos de 5 a 6.
Y ponte gomina que no te despeine
El vientecillo de la libertad.
Funda un hogar en el que nunca reine
Mas rey que la seguridad,
Evita el humo de los clubs,
Reduce la velocidad,
Si lo que quieres es vivir cien años
Vacunate contra el azar.
Deja pasar la tentacion
Dile a esa chica que no llame mas
Y si protesta el corazon
En la farmacia puedes preguntar:
¿tienen pastillas para no soñar?
Si quieres ser matusalen
Vigila tu colesterol,
Si tu pelicula es vivir cien años
No lo hagas nunca sin condon,
Es peligroso que tu piel desnuda
Roce otra piel sin esterilizar,
Que no se infiltre el virus de la duda
En tu cama matrimonial.
Y si en tus noches falta sal
Para eso esta el televisor.
Si lo que quieres es cumplir cien años
No vivas como vivo yo.
Deja pasar la tentacion
Dile a esa chica que no llame mas
Y si protesta el corazon
En la farmacia puedes preguntar:
¿tienen pastillas para no soñar?
(J.Sabina / J.Nodar / P.Varona / A.G.De Diego)
-¿que adelantas sabiendo mi nombre?
Cada noche tengo uno distinto
Y, siguiendo la voz del instinto,
Me lanzo a buscar...-
-imagino- preciosa -que un hombre-
-algo mas, un amante discreto
Que se atreva a perderme el respeto...
¿no quieres probar?
Vivo justo detras de la esquina,
No me acuerdo si tengo marido,
Si me quitas con arte el vestido
Te invito a champan-
Le solte al barman mil de propina,
Apure la cerveza de un sorbo
(acerto quien el templo del morbo
Le puso a este bar)
Peor para el sol
Que se mete a las siete en la cuna
Del mar a roncar
Mientras un servidor
Le levanta la falda a la luna
Al llegar al portal nos buscamos
Como dos estudiantes en celo,
Un piso antes del septimo cielo
Se abrio el ascensor...
Nos sirvio para el ultimo gramo
El cristal de su foto de boda
No falto ni el desfile de moda
De ropa interior.
-en mi casa no hay nada prohibido
Pero no vayas a enamorarte,
Con el alba tendras que marcharte,
Para no volver
Olvidando que me has conocido
Que una vez estuviste en mi cama...
Hay caprichos de amor que una dama
No debe tener-
Peor para el sol
Que se mete a las siete en la cuna
Del mar a roncar
Mientras un servidor
Le levanta la falda a la luna.
-es mejor- le pedi -que te calles,
No me gusta invertir en quimeras,
Me han traido hasta aqui tus caderas...
No tu corazon-
Y despues... ¿para que mas detalles?
Ya sabeis... Copas, risas, excesos,
¿como ban a caber tantos besos
En una cancion?
Volvi al bar a la noche siguiente
A brindar con su silla vacia,
Me pedi una cerveza bien fria
Y entonces no se
Si soñe o era suya la ardiente
Voz que me iba diciendo al oido:
-me moria de ganas, querido
De verte otra vez
Peor para el sol
Que se mete a las siete en la cuna
Del mar a roncar
Mientras un servidor
Le levanta la falda a la luna.
(J.Sabina / J.Asua/J.Nodar/A.G.De Diego/P.Varona)
Nietos de toreros disfrazados de ciclistas.
Ediles socialistas, putones verbeneros.
Peluqueros de esos que se llaman estilistas.
Musculitos, posturitas, cronistas carroñeros,
Divorciadas calentonas con pelo a lo madonna,
Trotamundos fantasmas, soplones de la pasma
Pintorcillos vanguardistas, genios del diseño
Camellos que te pasan papelinas contra el sueño
Marcadores de paquete en la cola del retrete
Escritores que no escriben, vividores que no viven,
Jet de pacotilla, directores que no ruedan,
Mas chorizos que en revilla con corbatas de seda,
Muera la locura, viva el trapicheo,
Tontopollas sin cura, estrategas del magreo.
Petardeo de terraza, pasarela, escaparate,
Archy, joy, stella, ¿como vais de chocolate?
Tiburones de la noche con telefono en el coche y con fax.
Caballeros en oferta, señoritas que se quieren casar.
Caraduras, obsesos, gualtrapas, lameculos.
Azafatas de congreso del brazo de sus chulos.
Superman en camiseta, y en la pista dando brincos
La coleccion de tetas que hacen bulto en telecinco.
Mulatonas caribeñas que ponen a la peña de pie
Blancanieves en trippie, amor descafeinado.
Cenicienta violando al principe encantado.
Cicerones de la ruta del mal. Mercachifles del vacio total.
Especialistas en nada, inventores del tbo
Julietas demacradas que no encuentran a romeo.
Estaban todos menos tu
Todos menos tu
Y yo marcando el 369 22 30
Como un idiota para oirte repetir
En el contestador que te has largado de madrid.
Y una tribu de repatriados de ibiza,
Que dejaron de ser hippies, pero no de ser palizas,
Filosofos con caspa, venus oxidadas,
Apostoles del sida, lengua envenenada,
Motoristas hitlerianos con guantes en la mano.
Guitarristas de loquillo, kubalas de banquillo.
Doctores en chorradas, triunfadores con mosca,
Yuppies que esta temporada no se comen una rosca.
Equilibristas del tedio, un gorila armando gresca en el bar.
Vampiros al asedio de sangre fresca para chupar.
Paparazzis, reinonas, skins, perdonavidas.
Y un notario de pamplona que viene a la movida,
Muertos que no se suicidan, niñatos, viejos verdes.
Y un cuñado de una querida del marques de villaverde.
Pinchadiscos que te dejan k.o.
Con la cosa del bacalao
Morenazos de balcon y rayos u.v.a.
Futurologos borrachos como cubas
Un tal pepe que te puede contar
Doce mil de lepe sin respirar.
Naricillas de saldo, tabiques de platino
Y un psicologo argentino mostrandote el camino.
Estaban todos menos tu,
Todos menos tu
Y yo marcando el 369 22 30
Sin escuchar lo que me cuentan
Todos menos tu
Todos menos tu
Y yo mas triste que un pingüino en un garaje
Como un borron en el paisaje de la multitud
De todos menos tu
Y yo marcando el 369 22 30
Sin escuchar lo que me cuentan
Todos menos tu
Y yo con manchas de carmin en la memoria
Igual que un perro en el tejado de mi juventud
Entre todos menos tu
Y yo marcando el 369 22 30
Pasando de lo que me cuentan
Todos menos tu.
(J.Sabina)
Fue en un pueblo con mar
una noche despues de un concierto;
tú reinabas detrás
de la barra del único bar que vimos abierto
-Cántame una canción
al oido y te pongo un cubata-
-Con una condición:
que me dejes abierto el balcón de tus ojos de gata-
loco por conocer
los secretos de su dormitorio
esa noche canté
al piano del amanecer todo mi repertorio.
Los clientes del bar
uno a uno se fueron marchando,
tú saliste a cerrar,
yo me dije:
Cuidado, chaval, te estas enamorando,
luego todo pasó
de repente, su dedo en mi espalda
dibujo un corazón
y mi mano le correspondió debajo de tu falda;
caminito al hostal
nos besamos en cada farola,
era un pueblo con mar,
yo quería dormir contigo y tú no querías dormir sola...
Y nos dieron las diez y las once, las doce y la una
y las dos y las tres
y desnudos al amanecer nos encontró la luna.
Nos dijimos adios,
ojalá que volvamos a vernos
el verano acabó
el otoño duró lo que tarda en llegar el invierno,
y a tu pueblo el azar
otra vez el verano siguiente
me llevó, y al final
del concierto me puse a buscar tu cara entre la gente,
y no halle quien de ti
me dijera ni media palabra,
parecia como si
me quisiera gastar el destino una broma macabra.
No había nadie detrás
de la barra del otro verano.
Y en lugar de tu bar
me encontré una sucursal del Banco Hispano Americano,
tu memoria vengué
a pedradas contra los cristales,
-Se que no lo soñé-
protestaba mientras me esposaban los municipales
en mi declaración
alegué que llevaba tres copas
y empecé esta canción
en el cuarto donde aquella vez te quitaba la ropa
Y nos dieron las diez y las once, las doce y la una
y las dos y las tres
y desnudos al amanecer nos encontró la luna.
(J.Sabina / A.G.de Diego / L.E.Aute)
Yo quiero ser una chica almodovar
Como la maura como victoria abril,
Un poco lista, un poquitin boba,
Ir con madonna en una limousine,
Yo quiero ser una chica almodovar
Como bibi, como miguel bose,
Pasar de todo y no pasar de moda,
Bailar contigo el ultimo cuple.
Y no parar de viajar del invierno al verano,
De madrid a new york, del abrazo al olvido,
Dejarte entre tinieblas escuchando un ruido
De tacones lejanos.
Encontrar la salida de este gris laberinto
Sin pasion ni pecado ni locura ni incesto,
Tener en cada puerto un amante distinto,
No gritar ¿que he hecho yo para merecer esto?
Yo quiero ser una chica almodovar
Como pepi, como luci, como boom,
Venderle al garbo mis secretos de alcoba,
Ponerme luto por un matador.
Yo quiero ser una chica almodovar
Que a su chico le suplique: ¡atame!,
No dar el alma sino a quien me la roba,
Desayunar en tiffany's con el.
Y no permitir que me coman el coco
Esas chungas movidas de croatas y servios,
Ir por la vida al borde de un ataque de nervios
Con faldas y a lo loco.
Encontrar la salida de este gris laberinto
Sin pasion ni pecado ni locura ni incesto,
Tener en cada puerto un amante distinto,
No gritar ¿que he hecho yo para merecer esto?
Como patti diphusa escribir mis memorias,
Apuntarme a cualquier clase de bombardeo,
No tener otra fe que la piel ni mas ley
Que la ley del deseo.
Encontrar la salida de este gris laberinto
Sin pasion ni pecado ni locura ni incesto,
Tener en cada puerto un amante distinto,
No gritar ¿que he hecho yo para merecer esto?
(J.Sabina / J.Martínez)
A ti que te lo haces
De baile de disfraces cada dia,
A ti que te lo montas
De niña tonta en medio de una orgia,
A ti que me has ganado
Con un naipe marcado la partida,
A ti que te has colado
En el coto privado de mi vida.
A ti que aun no sabes
Los besos que te caben en la boca,
A ti que has comprendido
Que a veces el olvido se equivoca,
A ti que has comprendido
Que a veces el olvido se equivoca
A ti que has preferido
Vivir como si nada fuera eterno,
A ti que has compartido
Conmigo una almohada en el infierno.
A ti que has decidido no prestar atencion
A frases del tipo ese menda va a ser tu ruina.
A ti que has detenido con un beso el reloj,
A ti que me enfermas,
A ti que eres mi envenenada medicina.
A ti que vas deprisa
Por miedo a que la risa se marchite,
A ti que te diviertes
Jugando con la muerte al escondite.
A ti que has levantado
El arbol de tu nido en mi tejado,
A ti que has dirigido
La flecha de cupido a mi costado.
A ti que has decidido no prestar atencion
A frases del tipo ese menda va a ser tu ruina.
A ti que has detenido con un beso el reloj,
A ti que me enfermas,
A ti que eres mi envenenada medicina.
(j.sabina / j.vargas)
Tendrias que haber visto el careto
Angelical de un servidor
El dia de mi primera comunion.
Disfrazado de contraalmirante
Y repeinado el pelo con fijador
No veas como el cante
Que iba dando yo.
Cuando el parroco se inclino
Hacia mi temble de emocion;
Iba a llegar
A mis labios el dulce manjar...
Pero no
Pude recibir el sacramento,
Me lo impidio un violento
Ataque de tos.
Dieciseis veranos despues
Me vi de pingüino ante el altar otra vez
Decidido a casarme por fin con mari cruz.
Al sonar la marcha nupcial
A mi pobre suegra le dio por llorar,
Me hizo un guiño la novia
Bajo el velo de tul.
Quieres -dijo fray bernabe-
Por esposa a esta mujer?
Raudo y feliz
Iba yo a responder que si...
Pero no
Pude consumar el casamiento,
Me lo impidio un violento
Ataque de tos.
Cuando la parentela que nunca me trago
Supo que me moria
Alrededor del lecho del dolor
Velaron noche y dia;
Pero no soy tan tonto para no advertir
Que al calorcillo de la herencia
Se reconcilian abel y cain
Y el tajo pasa por valencia.
La bruja de mi nuera, papa,
-me dijo- le conviene testar,
Pongase usted
Gafas, le traigo pluma y papel...
Pero no
Consegui firmar el testamento,
Porque me mato un violento
Ataque de tos.
(J.Sabina / P.Varona / S.Castillo / A.G.De Diego)
Sentados en corro
Merendabamos besos y porros
Y las horas pasaban deprisa
Entre el humo y la risa.
Te morias por volver
Con la frente marchita -cantaba gardel-
Y, entre citas de borges, evita bailaba con freud;
Ya llovio desde aquel chaparron hasta hoy.
Iba cada domingo a tu puesto del rastro a comprarte
Carricoches de miga de pan, soldaditos de lata,
Con agüita del mar andaluz quise yo enamorarte
Pero tu no querias mas amor que el del rio de la plata.
Duro la tormenta
Hasta entrados los años ochenta,
Luego el sol fue secando la ropa
De la vieja europa.
No hay nostalgia peor
Que añorar lo que nunca jamas sucedio,
Mandame una postal de san telmo, adios, cuidate
Y sono entre tu y yo el silbato del tren.
Iba cada domingo a tu puesto del rastro a comprarte
Carricoches de miga de pan, soldaditos de lata,
Con agüita del mar andaluz quise yo enamorarte
Pero tu no querias mas amor que el del rio de la plata.
Aquellas banderas
De la patria de la primavera
A decirme que existe el olvido
Esta noche han venido
Te sentaba tan bien
Esa boina calada al estilo del che,
Buenos aires es como contabas, hoy fui a pasear
Y al llegar a la plaza de mayo
Me dio por llorar
Y me puse a gritar: ¿donde estas?.
Y no volvi mas
A tu puesto del rastro a comprarte
Corazones de miga de pan, sombreritos de lata,
Y ya nadie me escribe diciendo no consigo olvidarte,
Ojala que estuvieras conmigo en el rio de la plata.
(J.Sabina / S.Castillo / P.Varona / A.G.De Diego)
Lo primero que hizo el dioni al llegar a rio
Fue brindar con el espejo y decir ¡que tio!.
No veas que pason
De entrada en el restaurant,
Niñas al salon
Que el dioni esta en la ciudad.
Con su buen par de zapatos de cocodrilo
No se le resiste ni la venus de milo
Sobre todo si
Le pagan por un frances
Dos veces lo que en madrid
Ganaba currando un mes.
Porque las mulatas cuando son de bandera
Confunde el corazon con la billetera,
Y la pasma,
Que te ve cara de pringao,
De fantasma
Si encima cortas el bacalao.
Ay dionisio,
Fue total lo del banco, sin un mal tiro,
Mucho visio,
Trincar el paston y pegarse el piro.
La de noches que he dedicado yo a planear
Un golpe como el que diste tu con un par.
Marcandose una lambada en copacabana
Aun flipa rememorando aquella mañana
En que decidio
Jugarsela a cara o cruz,
Para una vez que te sale un ordago claro al mus.
Tumbado al soleton de ipanema sueña
Despierto; ¡como va a alucinar la peña,
Viendo tu foto en la
Portada del interviu!
Poco va a gosar
Tu cuerpo el cambio de look.
Vaya nivelon,
Menudo aprendiz de brujo,
Nariz a lo indiana jones,
Peluquin de lujo,
Pero al loro,
Que el destino es un maricon,
Sin decoro
Te da champan y despues chinchon.
Ay dionisio,
Fue total lo del banco sin un mal tiro,
Mucho visio,
Trincar el paston y pegarse el piro.
La de noches que he dedicado yo a planear
Un golpe como el que diste tu con un par.
Un bocata con lima te llevare
Con esta salsita encima a carabanchel.
Al dia siguiente del robo
Y parecia tan bobo
Comento en el bar
Uno que te conocia
Y el camarero decia
Chapeau porque te lo habias
Sabido montar
Con clase y categoria,
Como un number one
Y un jubileta añadia,
Puestos a incordiar,
Que madrid te deberia
Primo levantar
Un busto en plena gran via
A cargo popular
Y una placa que diria
Al dioni, con un par
Y todo el mundo asentia.
Esta salsita viajera pa ti
Puede bailarla cualquiera.
Un bocata con lima te llevare
Con esta saldita encima a carabanchel.
Destino chungo,
Cruel y canalla,
Te da champan
Y despues cazalla.
Un bocata con lima te llevare
Con esta salsita encima a carabanchel.
Y todo el mundo asentia,
Y yo mientras los oia
Compuse este tumbao,
Que venga la policia
Y nos quite lo bailao,
Que es mas vacilon el ritmo
Cuando es agarrao,
Que suelto pa mi no tiene
Carne ni pescao,
Se baila en andalucia
Con mas son que en bilbao
Y en nueva york los morenos
Lo hacen swingeao,
Y tu sin perjudicar
A nadie y esposao,
Que la ley de extradicion
Te pille confesao.
(J.Sabina / A.G.de Diego)
Corre,dijo la tortuga,
atrévete, dijo el cobarde,
estoy de vuelta, dijo un tipo
que nunca fue a ninguna parte,
sálvame dijo el verdugo,
se que has sido tú,
dijo el culpable.
No me grites, dijo es sordo,
hoy es jueves, dijo el martes,
y tú no te perfumes con
palabras para consolarme,
déjame solo conmigo,
con el íntimo enemigo
que malvive de pensión
en mi corazón.
El receloso, el fugitivo,
el más oscuro de los dos,
el pariente pobre de la duda,
el que nunca se desnuda
si no me desnudo yo,
el caprichoso,
el orgulloso,
el otro, el cómplice, el traidor.
A tí te estoy hablando, a tí
que nunca sigues mis consejos,
a tí te estoy gritando, a tí
que estás metido en mi pellejo,
a tí que estas llorando ahí,
al otro lado del espejo.
A tí, que no te debo
más que el empujón que anoche
me llevó a escribir esta canción.
No me mientas dijo el mentiroso,
buena suerte dijo el gafe,
ocúpate del alma, dijo
el gordo vendedor de carne,
pruébame dijo el veneno,
ámame como odian los amantes,
Drogas no, dijo el camello.
¿Cuánto vales? dijo el gangster,
a punto de rendirme estaba,
a un paso de quemar mis naves,
cuando al borde del camino
por dos veces el destino
me hizo un guiño en forma de
labios de mujer:
-¿Nos invitas a una copa?-
-Yo te secaré el sudor-
-Yo te abrazaré bajo la ropa-
-¿Y quién va a dormir conmigo?-
-Ni lo sueñes- contestó
una indignada,
y otra, encantada,
no dijo nada y sonrió.
A tí te estoy hablando, a tí
que nunca sigues mis consejos,
a tí te estoy gritando, a tí
que estás metido en mi pellejo,
a tí que estas llorando ahí,
al otro lado del espejo.
A tí, que no te debo
más que el empujón que anoche
me llevó a escribir esta canción
Junto con Hay mujeres, es, tal vez, mi texto preferido, por su falta de concreción, por la verdad que ocultan sus explícitas contradicciones, por, como diría un cursi, sus múltiples lecturas.
(J.Sabina)
(J.Sabina / L.E.Aute)
Hoy dice el periodico que ha muerto
Una mujer que conoci,
Que ha perdido en su campo el atletic
Y que ha amanecido nevando en paris.
Que han pillado un alijo de coca,
Que a piscis y acuarios les toca
El vinagre y la hiel.
Que aprobo el parlamento europeo
Una ley a favor de abolir el deseo,
Que fallo la vacuna anti-sida,
Que un golpe de estado ha triunfado
En la luna y movidas asi.
Pero nada decia la prensa de hoy
De esta sucia pasion,
De este lunes marron,
Del obsceno sabor a cubata
De ron de tu piel,
Del olor a colonia barata
Del amanecer.
Hoy, amor, como siempre
El diario no hablaba de ti,
Ni de mi
Hoy dijo la radio que han hallado
Muerto al nino que yo fui,
Que han pagado un pasote de pelas
Por una acuarela falsa de dali
Que ha caido la bolsa en el cielo,
Que siguen las putas en huelga de celo en moscu,
Que subio la marea,
Que fusilan mañana
A jesus de judea.
Que crecio el agujero de ozono,
Que el hombre de hoy es el padre del mono
Del año dos mil.
Pero nada decia el programa de hoy
De este eclipse mar,
De este salto mortal,
De tu voz tiritando en la cinta
Del contestador,
De las manchas que deja el olvido
A traves del colchon.
Hoy, amor, como siempre
El diario no hablaba de ti,
Ni de mi
(J.Sabina / J.Asua / J.Nodar)
Ese tipo que va al club de golf,
Si lo hubieras visto ayer,
Dando gritos de yankie go home
Coreando slogan de fidel.
Hoy tiene un adoquin
En su despacho
Del muro de berlin.
Ese mismo que tanto admiro
La moral estilo soviet,
Por un catorce por ciento cambio
La imaginacion al poder.
Desde que a hollywood
Llega una linea
Del metro de moscu.
Ha vuelto rasputin,
Se acabo la guerra fria,
¡que viva la gastronomia!
Y uno no sabe si reir o si llorar
Viendo a rambo en bucarest fumar
La pipa de la paz.
Ese que al capital goma dos
Con spray pintaba en la pared,
Sufre el exceso de colesterol
Si fluctuan los tipos de interes.
Y tiene un adoquin
En su despacho
Del muro de berlin.
No habra revolucion,
Es el fin de la utopia,
¡que viva la bisuteria!
Y uno no sabe si reir o si llorar
Viendo a
trotssky en wall street fumar
La pipa de la paz
Hasta en sabastopol
Los camaradas
Bailan el
rock and roll.
Ha vuelto rasputin,
Se acabo la guerra fria,
¡que viva la peluqueria!
Y uno no sabe si reir o si llorar,
Por lo menos que le pongan hash
A la pipa de la paz.
Siempre que luchan la kgb contra la cia
Gana al final la policia;
Sobre el rencor de clase
Florecio el amor,
Ayer lenin y zsa zsa gabor
Se casaban en new york.
No habra revolucion,
Se acabo la guerra fria;
Y uno no sabe si reir o si llorar,
Por lo menos que le pongan hash
A la pipa de la paz.
(J.Sabina)
La vi en un paso cebra
Toreando con el bolso a un autobus,
Llevaba medias negras,
Bufanda a cuadros, minifalda azul.
Me dijo: ¿tienes fuego?,
Tranqui, que me lo monto de legal,
Sali ayer del talego,
Que guai si me invitaras a cenar.
Me echo un cable la lluvia,
Yo andaba con paraguas y ella no
-¿a donde vamos rubia?
-a donde tu me lleves-contesto.
Asi que fuimos hasta
Mi casa -que es el polo- le adverti.
-con un colchon nos basta,
De estufa, corazon, te tengo a ti.
Recalente una sopa
Con vino tinto, pan y salchichon;
A la segunda copa,
-¿que hacemos con la ropa?- pregunto.
Y yo que nunca tuve
Mas religion que un cuerpo de mujer,
Del cuello de una nube
Aquella madrugada me colgue.
Estaba solo cuando
Al dia siguiente el sol me desvelo,
Me desperte abrazando
La ausencia de su cuerpo en mi colchon.
Lo malo no es que huyera
Con mi cartera y con mi ordenador,
Peor es que se fuera
Robandome ademas el corazon.
De noche piel de hada,
A plena luz del dia cruella de ville,
Maldita madrugada,
Y yo que me creia steve mc. Queen.
Si en algun paso cebra
La encuentras, dile que le he escrito un blues;
Llevaba medias negras,
Bufanda a cuadros, minifalda azul.
(J. Sabina)
Cuando le dije que la pasion,
Por definicion, no puede durar
¿como iba yo a saber
Que ella se iba a echar a llorar?
No seas absurdo -me regaño-
Esa explicacion nadie te la pidio
Asi que guardatela,
Me pone enferma tanta sinceridad.
Y asi fue como aprendi
Que en historias de dos
Conviene a veces mentir,
Que ciertos engaños son
Narcoticos contra el mal de amor.
Yo le queria decir que el azar
Se parece al deseo
Que un beso es solo un asalto
Y la cama un ring de boxeo,
Que las caricias que mojan la piel
Y la sangre amotinan
Se marchitan cuando las toca
La sucia rutina.
Yo le queria decir la verdad
Por amarga que fuera,
Contarle que el universo era mas
Ancho que sus caderas,
Le dibujaba un mundo real
No uno color de rosa,
Pero ella preferia escuchar
Mentiras piadosas.
Y, cuando por la quinta cerveza, le hable
De esa chica que me hizo perder
La cabeza, estallo:
¿vas a callarte de una vez, por favor?
Y asi fue como aprendi
Que en historias de dos
Conviene a veces mentir,
Que ciertos engaños son
Narcoticos contra el mal de amor.
Yo le queria decir la verdad
Por amarga que fuera,
Contarle que el universo era mas
Ancho que sus caderas,
Le dibujaba un mundo real
No uno color de rosa,
Pero ella preferia escuchar
Mentiras piadosas.
(J.Sabina / A.G.De Diego / P.Varona)
Eran tan pobre
Que no tenia mas que dinero,
Besos de sobre
Herencia de su padre el naviero.
Anfetaminas
Y alcohol desayuno miss onassis,
Pobre cristina,
Que al fin logro quedarse en el chasis.
Solo yo se que dice la pura verdad
Cuando jura que toda su fortuna daria
Por echarse un noviete aburrido y formal
Por entrar de oficiala en una peluqueria.
Cris, cris, cristina,
Suspira y fantasea
Con que la piropea
Un albañil.
Cris, cris, cristina,
Que un botones vea
Si le puede conseguir
Pastillas para dormir.
Corazon tierno,
Los dueños del verano la miman,
Pero el invierno
No se lo saca nunca de encima,
Con su cara de dolar
Ha amortizado varios maridos,
Pero siempre esta sola
Poniendole una vela a cupido.
De la isla de scorpios en yate a new york,
Del gran baile de monaco a cenar en maxim's,
Guardaespaldas armados la sacan del rolls,
Un amante alquilado le calienta la suite.
Cris, cris, cristina
Dirige una oficina
Tumbada en la piscina
De incosol.
Cris, cris, cristina
Aunque se derrita
Empapadita de sudor
No se quita el albornoz.
Mil y un tipejos
Las flechas del amor le disparan,
Solo el espejo
Le escupe la verdad a la cara.
Nadie le advierte
Que al cielo no se va en limusina,
Que mala suerte
Que no acepte la muerte propinas.
Vale mas ser la hija de fulano de tal
Que la niña mimada de los ojos de ari.
Pesa tanto la sombra de papa superman,
Miralo en esa foto organizando un safari.
Cris, cris, cristina,
Suspira y fantasea
Con que la piropea
Un albañil.
Cris, cris, cristina,
Que un botones vea
Si le puede conseguir
Pastillas para dormir.
Cris, cris, cristina
Dirige una oficina
Tumbada en la piscina
De incosol.
Cris, cris, cristina
Aunque se derrita
Empapadita de sudor
No se quita el albornoz.
(J.Sabina / A.G.De Diego)
Se llevo mi sed,
Mis besos, mi pan,
Ahora donde ire
Con un alacran
En lugar de corazon.
La perdi por k.o.,
Con el campeon
Desaparecio del ring,
No me busques, ciao,
Escrito dejo
En el espejo con carmin.
Y los perros del mercado
Ladraron al escuchar
La balada del abandonado
Con un saxofon desafinado,
La cancion que cantan
De bar en bar
Los que beben para olvidar.
Ponme un trago mas
Lo siento señor,
Pero cerramos a las tres.
¿eran cutty
sark?
Dos mil, por favor
Le invitamos al cafe.
Ya le he dicho que
Su chica no esta,
Vino pero se marcho
¿que se yo con quien?
Pagaron y en paz,
No me llamo sherlock holmes.
Y los gatos del mercado
Maullaron al escuchar
La balada del abandonado
Con un guitarron desafinado,
La cancion que cantan
De bar en bar
Los que beben para olvidar.
El radiocassette
De un taxi escupio
Un viejo blues de b.b.king
Sobre un tipo que
Por celos mato,
Beibi, en
memphis (tennesse).
(J.Sabina / S.Castillo / P.Varona)
Y si amanece por fin
Y el sol incendia el capo de los coches
Baja las persianas;
De ti depende y de mi
Que entre los dos siga siendo ayer noche
Hoy por la mañana.
Olvidate del reloj
Nadie se ha muerto por ir sin dormir
Una vez al currelo.
¿por que comerse un marron
Cuando la vida se luce poniendo ante ti
Un caramelo?
Anda, deja que te desabroche un boton;
Que se come con piel la manzana prohibida
Y tal vez no tengamos mas noches
Y tal vez no seas tu
La mujer de mi vida.
El tiempo es un microbus
Que solo cruza una vez esta breve
Y absurda comedia,
Y yo no soy mickey rourke
Ni tu kim bassinguer, ni tengo nueve
Semanas y media.
La buena reputacion
Es conveniente dejarla caer
A los pies de la cama.
Hoy tienes una ocasion
De demostrar que eres una mujer
Ademas de una dama
Anda, deja que te desabroche un boton;
Que se come con piel la manzana prohibida
Y tal vez no tengamos mas noches
Y tal vez no seas tu
La mujer de mi vida.
(J.Sabina / P.Varona / A.G.de Diego)
A las peligrosas rubias de bote
que en relicario de sus escotes
perfumaron mi juventud.
Al milagro de los besos robados
que en el diccionario de mis pecados
guardaron su pétalo azul.
A la impúdica niñera madura
que en el mapamundi de su cintura
al niño que fuí espabiló.
A la flor de lis de las peluqueras
que me trajo el tren de la primavera
y el tren
del invierno me arrebató.
A las flores de un día
que no duraban,
que no dolían,
que te besaban,
que se perdían.
Damas de noche
que en asiento de atrás de un coche
no preguntaban
si las querías.
Aves de paso,
como pañuelos cura-fracasos.
A la misteriosa viuda de luto
que sudó conmigo un minuto
tres pisos en ascensor.
A la intrépida cholula argentina
que en el corazón con tinta china
me tatuó peor para el sol.
A las casquivanas novias de nadie
que coleccionaban canas al aire
burlón de la nit de Sant Joan.
A la reina de los bares del puerto
que una noche depués de un concierto
me abrió
su almacén de besos con sal.
A las flores de un día
que no duraban,
que no dolían,
que te besaban,
que se perdían.
Damas de noche
que en asiento de atrás de un coche
no preguntaban
si las querías.
Aves de paso,
como pañuelos cura-fracasos.
A Justine, a Marylin, a Jimena,
a la Mata-Hari, a la Magdalena,
a Fátima y a Salomé.
A los ojos verdes como aceitunas
que robaban la luz de la luna de miel
de un cuarto de hotel, dulce hotel.
A las flores de un día
que no duraban,
que no dolían,
que te besaban,
que se perdían.
Damas de noche
que en asiento de atrás de un coche
no preguntaban
si las querías.
Aves de paso,
como pañuelos cura-fracasos.
(J.Sabina / A.G.de Diego / P.Varona)
Yo no quiero un amor civilizado,
con recibos y escena del sofá;
yo no quiero que viajes al pasado
y vuelvas del mercado
con ganas de llorar.
Yo no quiero vecínas con pucheros;
yo no quiero sembrar ni compartir;
yo no quiero catorce de febrero
ni cumpleaños feliz.
Yo no quiero cargar con tus maletas;
yo no quiero que elijas mi champú;
yo no quiero mudarme de planeta,
cortarme la coleta,
brindar a tu salud.
Yo no quiero domingos por la tarde;
yo no quiero columpio en el jardin;
lo que yo quiero, corazón cobarde,
es que mueras por mí.
Y morirme contigo si te matas
y matarme contigo si te mueres
porque el amor cuando no muere mata
porque amores que matan nunca mueren.
Yo no quiero juntar para mañana,
no me pidas llegar a fin de mes;
yo no quiero comerme una manzana
dos veces por semana
sin ganas de comer.
Yo no quiero calor de invernadero;
yo no quiero besar tu cicatriz;
yo no quiero París con aguacero
ni Venecia sin tí.
No me esperes a las doce en el juzgado;
no me digas volvamos a empezar;
yo no quiero ni libre ni ocupado,
ni carne ni pecado,
ni orgullo ni piedad.
Yo no quiero saber por qué lo hiciste;
yo no quiero contigo ni sin ti;
lo que yo quiero, muchacha de ojos tristes,
es que mueras por mí.
Y morirme contigo si te matas
y matarme contigo si te mueres
porque el amor cuando no muere mata
porque amores que matan nunca mueren.
(J.Sabina / Pedro Guerra)
Porque no quiso ser estatua de sal
le llamaban todos culo inquieto,
aparentaba ser un tipo normal
pero guardaba un secreto.
Cuando a los cínicos les dió por rezar
él le puso a Satán una vela,
aprendió todo lo que hay que olvidar
y se escapó de la escuela.
Y por llamarle tanto pan al pan
y al vino vino
la gente bien pensaba mal
y decían por la acera del casino
que si tal que si cual
pero a él le daba igual.
Porque gritaba cuando había que callar
le llamaban todos aguafiestas
dormía todo lo que había que soñar
sin perdonar una siesta.
Y, aunque nadie daba un duro por él
se volcaba tanto en los detalles
que sin llegar a nada llegó a ser
el capitán de su calle.
Pero en el barrio había un general
que para colmo
lo vió salir de noche a probar
a buscarle tres patas
a las gatas
y dos peras al olmo
para merendar.
Porque sabía
que la verdad desnuda
guarda oculta detrás de la corteza
el hueso de cereza
de una duda.
Y se reía
con la melancolía
que le da la razón a la tristeza
cuando los labios pierden la cabeza.
Porque no sabía vivir sin besar
le llamaban todos picha brava
pero él besaba para recuperar
los besos que le faltaban.
Y, aunque la muerte le aterraba pensó
que si la pálida dama llegaba
no desperdiciaría la ocasión
de ver qué tal besaba.
Y, por burlarse de lo más sagrado,
los del juzgado
empapelaron al capitán
y le echaron cinco mil años y un día
paque aprenda a cantar
en la mazmorra fría.
Porque sabía
que la verdad desnuda
guarda oculta detrás de la corteza
el hueso de cereza
de una duda.
Y se reía
con la melancolía
que le da la razón a la tristeza
cuando los labios pierden la cabeza.
(J.Sabina / A.G.de Diego / P.Varona)
Yo no tenía ganas de reir,
tú reías para no llorar;
yo le guiñaba un ojo a mi nariz,
tú consolabas a tu soledad.
Yo sin ninguna escoba que vender,
tú con mil y una noches que olvidar;
a mí no me quería una mujer,
a ti se te moría una ciudad.
Tú habías perdido el último autobús,
a mí me habían hechado de otro bar;
los mismos alfileres de vudú,
el mismo cuento que termina mal.
Pero quiso el cielo
bautizar el suelo
con su gota a gota
y con champú de arena
para tu melena
de muñeca rota
y tu mirada azul
me dijo a cara o cruz
y mi alma de tahur
lo puso a doble o nada.
Y los peces de colores de mis botas
y tus marchitos zapatitos de tacón
locos por naufragar
salieron a bailar
al ritmo de la lluvia sobre las capotas
el rocanrol de los idiotas.
Yo no venía de ningún país,
tú ibas camino de cualquier lugar;
conmigo no contaba el porvenir,
de ti no se acordaba el verbo amar.
Yo no jugaba para no perder,
tú hacias trampas para no ganar;
yo no rezaba para no creer,
tú no besabas para no soñar.
Y sin equívocos de vodevil
ni alertas rojas en el corazón
el dios de la tormenta quiso abrir
la caja de los truenos y tronó,
porque quiso el cielo
acariciar el suelo
con su gota a gota
y con champú de arena
para tu melena
de muñeca rota.
Qué disparate de
partida de ajedrez
con un partenaire
adicta al jaque mate.
Y tu bolso como un nido de gaviotas
y mi futuro con pan duro en el cajón
locos por naufragar
salieron a bailar
al ritmo de la lluvia sobre las capotas
el rocanrol de los idiotas.
Capeando el temporal
salieron a bailar
como dos locos bajo el chaparrón de notas
del rocanrol de los idiotas.
El rocanrol,
el rocanrol de los idiotas.
Como tu y como yo.
El rocanrol de los idiotas.
Se marcó la calle
con aquel detalle
de dejarnos solos.
El rocanrol de los idiotas.
Y por casualidad
comenzó a tocar
la flauta de Bartolo.
El rocanrol de los idiotas.
Go Johnny
go, go, go.
El rocanrol de los idiotas.
All you
need is love.
Y bailar
El rocanrol de los idiotas.
A vam ba
baluba balam bam bu.
Tutti frutti.
El rocanrol de los idiotas.
Don't worry.
El rocanrol de los idiotas.
(J.Sabina / P.Varona / A.G.de Diego)
Es mentira que sepa lo que quiero,
es mentira que cante por cantar,
es mentira que que sea mejor torero
con toros de verdad.
Es mentira que no tenga ambiciones,
es mentira que crezca mi nariz,
es mentira que escribo las canciones
de amor pensando en tí.
Te digo que... es mentira que fuí ladrón de bancos,
es mentira que no lo vuelva a ser,
es mentira que nos quisímos tanto
(parece que fue ayer).
Te juro que... es mentira los Reyes son los padres,
es mentira que ha muerto el rocanrol;
es mentira que sepan a vinagre
los besos sin amor.
Para mentiras las de la realidad
promete todo pero nada te da,
yo nunca de mentí
más que por verte reir.
Menos piadosas que las del corazón
son las mentiras de la diosa razón,
yo solo te conté media verdad al revés
(que no es igual que media mentira).
Es mentira que no tenga enemigos,
es mentira que no tengan razón;
es mentira que acepte que el ombligo
del mundo no soy yo.
Es mentira que nunca te he mentido,
es mentira que no te mienta más;
es mentira que un bulo repetido
merezca ser verdad.
Es una gran mentira que mientan los boleros;
non e vero que nos dieran las diez;
es mentira que sea un caballero
cuando nadie me ve.
Repito que... es mentira el cristal con que me miras;
es mentira que dude de dudar;
es mentira que más de cien mentiras
no digan la verdad.
Para mentiras las de la realidad
promete todo pero nada te da,
yo nunca de mentí
más que por verte reir.
Menos piadosas que las del corazón
son las mentiras de la diosa razón,
yo solo te conté media verdad al revés
(que no es igual que media mentira).
Mejor que yo miente la necesidad;
sabe de sobra como hacerte llorar;
mi crimen fue vestir
de azul al príncipe gris.
Mira las piernas de la desolación,
llevan las medias que rompió la pasión;
yo sólo canto en blues
del que perdió el autobús.
Los sueños dicen la verdad corazón;
dímelo todo, miénteme, por favor;
yo sólo pretendí
comer reina con alfil.
Pídele cuentas a la pura verdad
que no se pringa, que no tiene piedad;
yo sólo me colgué
medallas que no gané.
(J.Sabina / Ariel Rot)
Sugiero que el más triste de los presos
tenga derecho a sábanas de seda;
bendita sea la boca que da besos
y no traga monedas.
Propongo corromper al puritano,
espiar en la ducha a las vecinas,
ir a quitarle al dios de los cristianos
su corona de espinas.
Nada de margaritas a los cuerdos,
hay que correr más que la policía
para bailar el vals de los recuerdos
llorando de alegría.
La vida no es un block cuadriculado
sino una golondrina en movimiento
que no vuelve a los nidos del pasado
porque no quiere el viento.
Se aconseja dormir a pierna suelta
lejos de tentaciones de diseño,
que no pase de largo por tu puerta
el hombre de tus sueños.
La rana esconde un príncipe encantado,
tu boca un agridulce de membrillo
¡qué ganas de un cursillo acelerado
de besos de tornillo!
Y jugar por jugar
sin tener que morir o matar,
y vivir al revés
que bailar es soñar con los pies.
Conviene entrar penúltimo en la meta
de la vuelta a la infancia en patinete
y fusilar al rey de los poetas
con balas de juguete.
Por qué no doctorarse en cremalleras
como hace la hormiguita por tu espalda
e hilvanar con jirones de banderas
braguitas rojigualdas.
Hacen falta cosquillas para serios,
pensar despacio para andar deprisa,
dar serenatas en los cementerio
muriéndose de risa.
(J.Sabina)
Tengo yo un primo que es todo un maestro
de lo mio, de lo tuyo, de lo nuestro;
un lujo para el alma y el oido,
un modo de vengarse del olvido.
Boca que mira,
vacino de Estambul, rey de Algeciras.
Viene del Poble Sec ese atorrante
universal, charnego y trashumante,
que saca, cuando menos te lo esperas,
palomas de la paz de su chistera.
Y, cuando canta,
le tiembla el corazón en la garganta.
Harto ya de estar harto de las fronteras
va pidiendo escaleras para subir
de tu falda a tu blusa, toca madera:
tendría que estar prohibido un fulano así.
Detrás esta la gente que necesita
su música bendita más que comer
y el siglo que deshoja su margarita.
Yo, de joven, quisiera ser como él.
Tengo yo un primo que es primo de todos
cada cual a su forma y a su modo;
loco hidalgo con yelmo de Mambrino
que no teme a gigantes ni a molinos
y cuando gana
el Barça cree que hay Dios y es azulgrana.
Qué poca seriedad, qué mal ejemplo
para los mercaderes de los templos
ese alquimista de las emociones
que cura las heridas con canciones.
Mi primo el Nano,
que no me toca nada y es mi hermano.
Harto ya de estar harto de las fronteras
va pidiendo escaleras para subir
de tu falda a tu blusa, toca madera:
tendría que esta prohibido un fulano así.
Detrás esta la gente que necesita
su música bendita más que comer
y el siglo que deshoja su margarita.
Yo, de joven, quisiera ser como es
mi primo Joan Manuel.
(J.Sabina / Manu Chao)
Hoy me he levantado con el pie contrario:
demasiada sangre en el telediario,
una sola carta tengo en el buzón,
la remite mi banco, ME DICE QUE NO;
mi mujer se ha largado con un abogado
que le paga los vicios, QUE TE GANA LOS JUICIOS.
Y tú, ¿de qué vas? ¿a quién le llamas viejo?,
le digo al capullo de detrás del espejo;
yo soy un tipo duro con voluntad de hierro
que sale a la calle provocando al futuro.
Y piso en la acera una cagada de perro,
y llego al trabajo pelín tarde y, el baranda,
con una patada en el culo me manda al carajo.
Y dice el coro: M'ALEGRO, P'ALANTE
LA COLA DEL PARO NO ES PARA CANTANTES.
Así que me dirijo a la consulta del foniatra
que me dice que nunca seré Frank Sinatra.
Y salgo vencido otra vez a la noche
y la puta grúa se ha llevado mi coche;
para celebrarlo me pido otra copa
y una coleguita vomita en mi ropa;
y llueve, y un taxi que parece un barco
me arrolla y me deja sentado en un charco.
Y a trancas y barrancas llego hasta el casino
a tentar al destino en forma de ruleta,
y el destino me lo paga dejándome en bragas
apestando a vino y con catorce pesetas.
Y viendo que el planeta me tiene en jaque mate
decido montármelo solito en el váter
y, mientras me alivio de aquella manera,
me cojo tremendo pellizco en un huevo
con el cierre nuevo de la cremallera,
y noto de pronto unas molestas cosquillas
desde la bragueta hasta la coronilla:
¡y descubro que tengo ladillas!
y me rasco, y me afeito, y me corto
-solo me faltaba ya tener un aborto.
Coro de pringados: ESTO ES DEMASIADO,
NO SOLO CORNUDO SINO APALEADO.
Y cuando decido terminar con esta mierda
a puntito de ahorcarme, me se rompe la cuerda
y, en lugar de alegrarme, me quedo con las ganas
de viajar al infierno por aquella ventana;
y dicen los del coro: TODO UN CABALLERO
NO SALTA AL VACIO DESDE UN PISO PRIMERO
Y a patita desemboco en la plaza de Santa Ana
para hacer barra fija en otra discoteca
infestada de guiris, bolingas, taquimecas,
y e arrima a mi vera una petarda faltona
diciendo que es amiga de Panchito Varona:
Tienes pinta de buena persona
en busca de un poco de rollito canalla
¿VERDAD QUE ME VAS A INVITAR A UNA RAYA?
Ojalá tuviera, preciosa, te juro
por la gloria de mi madre que vengo sin un duro.
Pero anima esa carita tan seria
que estás en tu noche de suerte, chaval.
Y, en mitad de un histérico ataque de histeria,
aterrizo en la pista sin poder escapar
del olor de los cuerpos
-SUDANDO, SUDANDO-
del calor de las luces
-GIRANDO, GIRANDO-
de mis piernas temblando,
de mi boca gritando: Eso no,
eso no, por favor, ten piedad,
¿no comprendes que yo no sopor...,
no sopor...,
no soporto el rap,
no soporto el rap,
no sopor...,
no sopor...,
no soporto el rap?.
(J.Sabina / Caco Senante / P.Varona)
Desde el balcón
que daba al malecón
veía cada mañana
los peces de La Habana
bailando con la historia un guaguancón.
Y en el hotel
el mundo iba al revés,
y el siglo en camiseta
regaba las macetas,
y en cada bicicleta caben tres.
Y la noche insensata
con sus ojos de fuego
negros, como dos perlas de carbón,
provocándome al juego
tropical y pirata
de la gata mulata y el ratón.
Y en vez de las respuestas que buscaba
un ciclón de preguntas me esperaba,
y en el desván del alma de la gente,
dormía Silvio soñando con serpientes.
Y a las barbas de la revolución
les salían más canas cada día,
y el mañana era un niño que mentía,
y todos se llamaban Robinsón.
Y el cuerpo al sóngoro cosongo.
Songo de Changó, songo de Martí.
Que no pare el sóngoro cosongo.
Con el corazón yoruba lucumí.
¡Que siga el sóngoro cosongo!
Sígueme, sígueme.
Me pone negro el sóngoro cosongo.
Para que lo baile el negro Milanés.
Mire usté.
Desde el balcón
la calle era un danzón
y el cielo una acuarela
manchada por las velas
de las tres carabelas de Colón.
Y en este hotel tocó Beny Moré
la noche que Al Capone
perdió los pantalones
a la ruleta rusa con Fidel.
Y las viejas banderas
llamando a las trincheras
desde el mural añil de la pared
donde una mano ha escrito
Haydée, te necesito
sobre la boina mítica del Ché.
Y nos bebimos todas las cervezas,
y besamos a todas las cubanas,
y el chulo de las musas de La Habana
llevaba una manzana en la cabeza.
Y el Caribe embestía contra el hotel,
y demasiados sueños dependían
de la buena o la mala puntería
que tuviera aquel día Guillermo Tell.
Mamita al sóngoro cosongo.
Va pa Varadero, viene de Madrid.
Que no se duerma el sóngoro cosongo.
Sol Portocarrero, luna de marfil.
Que siga el sóngoro cosongo.
Sígueme, sígueme.
Para gozar el sóngoro cosongo.
Para mi compadre Pablo Milanés.
Pablito, el sóngoro cosongo.
Sírvase con sal del mar de las Antillas.
Abrazadito al sóngoro cosongo.
Pa' que la mulata mueva la rodilla.
Bendito sóngoro cosongo.
Songo de Cotán, songo de Compay.
Con un mojito el sóngoro cosongo.
Nunca se la aprende el gringo Hemingway.
Qué rico el sóngoro cosongo.
Yo soy un hombre sincero,
sincero y sin infinito,
y antes de morirme quiero
vivir la vida un poquito.
Sí señor, cómo no. Asúcar, sóngoro cosongo.
Manos arriba, alto, ¿quién vive?.
Dale candela al sóngoro cosongo.
Amo esta isla, soy del Caribe.
Me sube el sóngoro cosongo.
Un chicharrero gordo, un flaco de Jaén.
Carajo el sóngoro cosongo.
Songo de Lezama, songo de Guillén.
Fandango sóngoro cosongo.
Sígueme, sígueme.
(J.Sabina / P.Varona / A.G.de Diego)
Son casi las 6
como cada mañana
y la cabeza me da vueltas de campana.
La vida huele a serrin
y a sueldo de camarero
y las demás blasfemias me las dejo en el tintero.
Y desafina
un nido de ruiseñores,
pero tu tranquila, ya vendrán tiempos peores.
Y se deshace la cuartada de la noche, señor juez;
y lloran las recién casadas condenadas a saber,
y en callejones sin salida se suicida un acordeón.
Y la mecánica del rocanrol del despertador
llamando a cumplir la ley,
y yo poniéndome el jersey
con ganas de perder el tren
de las 6 de la mañana
(no pienso levantarme esta semana).
Ding-dong, las seis de la mañana;
(el astro rey nos ha salido rana).
Otro domingo y otro
lunes más que agoniza,
y otro martes y otro miércoles de ceniza;
así que si te cruzas,
guapa, por mi camino
no pises mis zapatos de gamuza azul marino.
Y las ovejas descarriadas trasquiladas al redil;
y el virus de la madrugada corta como un bisturí;
y en hospitales sin memoria escayolan un corazón
en el quirófano del rocanrol del despertador
llamando a cumplir la ley,
y yo quitándome el jersey
sin demasiadas ganas de vivir
a las 6 de la mañana
(no pienso levantarme esta semana).
Malditas 6 de la mañana
(el astro rey nos ha salido rana).
Padre nuestro que estás
en los hoteles de paso,
en las ojeras, en las sabanas y en los vasos.
Son las 6 y nunca de la mañana:
cuando se pican los que ya no tienen nada que rascar
(a las 6 de la mañana);
y se desvelan los que lo han soñado casi todo ya
(a las 6 de la mañana);
y las ovejas descarriadas trasquiladas al redil
(a las 6 de la mañana);
y el beso de la madrugada escuece como un bisturí
(a las 6 de la mañana);
y los carteros sólo dejan propaganda en el buzón
(a las 6 de la mañana);
y los políticos estrenan la sonrisa de almidón
(a las 6 de la mañana);
y se desdice la coartada de la noche, señor juez
(a las 6 de la mañana);
y las esposas engañadas se acostumbran a perder
(a las 6 de la mañana);
y el sol cobarde de las tardes tarda siglos en morir
(a las 6 de la mañana);
y los semáforos al rojo mal de ojo de Madrid
(a las 6 de la mañana);
y se afeitan los que nunca tienen nada que soñar
(a las 6 de la mañana).
(J.Sabina / Carlos Varela)
Lo primero que quise fue marcharme bien lejos;
en el álbum de cromos de la resignación
pegábamos los niños que odiaban los espejos
guantes de Rita Hayworth, calles de Nueva York.
Apenas vi que un ojo me guiñaba la vida
le pedí que a su antojo dispusiera de mí,
ella me dió las llaves de la ciudad prohibida
yo, todo lo que tengo, que es nada, se lo dí.
Así crecí volando y volé tan deprisa
que hasta mi propia sombra de vista me perdió,
para borrar mis huellas destrocé mi camisa,
confundí con estrellas las luces de neón.
Hice trampas al póker, defraudé a mis amigos,
sobre el banco de un parque dormí como un lirón;
por decir lo que pienso sin pensar lo que digo
más de un beso me dieron (y más de un bofetón).
Lo que sé del olvido lo aprendí de la luna,
lo que sé del pecado lo tuve que buscar
como un ladrón debajo de la falda de alguna
de cuyo nombre ahora no me quiero acordar.
Así que, de momento, nada de adiós muchachos,
me duermo en los entierros de mi generación;
cada noche me invento, todavía me emborracho;
tan joven y tan viejo, like a rolling stone.
(J.Sabina / Ariel Rot)
En Tijuana, tres noches por semana,
se trabajaba en México la nuit.
¿Qui'hubo, señor?. Me llamo Viridiana
y me apellido veinticinco mil.
Yo no buscaba amores mercenarios
y ella no era la venus de Buñuel,
pero el tequila de los solitarios
sabe mejor contigo, mademoiselle.
Y dos rondas más tarde la besaba
y tres besos después me convenció,
y en un meublé por horas que alquilaba
ahorita les diré lo que pasó.
Tantas cosas me dió que no me daban,
tantas caricias casi de verdad,
que a mí se me olvidó que trabajaba
y ella no se acordó de trabajar.
Por eso, sin faltar una semana,
cuando me ven entrar al cabaré
los mariachis, mirando a Viridiana,
le cantan Y volver, volver, volver.
Y, aunque en mi cumpleaños dé una cena
y no vengan mis hijos a cenar,
con ella cada noche es Nochebuena
y nunca se termina el carnaval.
Porque no hay bajo la luna mexicana
mejor menú para un perro andaluz
ni manos que hagan como Viridiana
la tarta de manzana de amour fou.
Con el corrido de la bella Malinche
y el pinche gachupín
¡que viva México la nuit! Que sí
(Mais oui)
(J.Sabina / P.Varona,A.G.de Diego,Sabina)
De sobras sabes que eres la primera,
que no miento si juro que daría
por ti la vida entera,
por ti la vida entera;
y, sin embargo, un rato, cada día,
ya ves, te engañaría
con cualquiera,
te cambiaría por cualquiera.
Ni tan arrepentido ni encantado
de haberme conocido, lo confieso.
Tú que tanto has besado
tú que me has enseñado,
sabes mejor que yo que hasta los huesos
sólo calan los besos
que no has dado,
los labios del pecado.
Porque una casa sin ti es una emboscada,
el pasillo de un tren de madrugada,
un laberinto
sin luz ni vino tinto,
un velo de alquitrán en la mirada.
Y me envenenan los besos que voy dando
y, sin embargo, cuando
duermo sin ti contigo sueño,
y con todas si duermes a mi lado,
y si te vas me voy por los tejados
como un gato sin dueño
perdido en el pañuelo de amargura
que empaña sin mancharla tu hermosura.
No debería contarloy, sin embargo,
cuando pido la llave de un hotel
y a media noche encargo
un buen champán francés
y cena con velitas para dos,
siempre es con otra, amor,
nunca contigo,
bien sabes lo que digo.
Porque una casa sin ti es una oficina,
un teléfono ardiendo en la cabina,
una palmera
en el museo de cera,
un éxodo de oscuras golondrinas.
Y cuando vuelves hay fiesta
en la cocina
y bailes sin orquesta
y ramos de rosas con espinas,
pero dos no es igual que uno más uno
y el lunes al café del desayuno
vuelve la guerra fría
y al cielo de tu boca el purgatorio
y al dormitorio
el pan de cada día.
Una gota de sangre en MTV, un cadáver conectado a Internet, Mona lisa llorando en el jardín, un licor de cianuro, muera el futuro, pasado mañana es ayer. La enfermedad del corazón tan mortal, tan eterna, tiñe de amargura la aventura del yo, peligros de la vida moderna. Una secta de hermanos de Cain, una lágrima por ordenador, aguafuertes del muro de Berlín, pasarelas de hielo, para modelos violadas por Christian-Dios. Tragicomedia musical, cementerio de besos, hoy, a la deriva por la General Paz, naufraga el galeón de os excesos. Filosofías de arrabal, mártires del rock and roll discutiendo, entre las piernas del dolor el álgebra de la vida moderna. Y al final nunca sé como empezar a decirte a gritos que necesit más que respirar, que necesito escapar del purgatorio de sobrevivir, hasta el año dos, hasta el año tres hasta el año diez hasta el año cien mil. La soledad es la ecuación de la vida moderna.
Lázaro, levántate y anda, ponte el apellido, vuelve del olvido, engánchate a la oferta y la demanda. Eh, flaco, esto es un atraco, págale a la vida más de lo que pida, eh, viejo, jugate el pellejo. Aquí te esperan las ojeras del mar, el recibo del gas, la gorda de la esquina, y el Clarín y el Prozac y crecer y subir y bajar y el otoño, el cabé, la rutina y Tom Waits y Edith Piaf... Y volver a volver a empezar a volver a empezar, a volver a empezar. Eh, loco, contrólate un poco, mira que las musas no aceptan excusas, eh, pibe, despiértate y vive. Eh, socio, que esto es un negocio, échame una mano, siéntate al piano, eh, Fito, que te necesito. Aquí te esperan las tijeras del sol el asfalto, el smog el perfume más caro y el jazmín y el caviar y el reloj y el granizo la ley, los disparos y el azul y el carbón. Y el amor después del amor, después del amor, después del amor. Eh, Lázaro, levántate y anda.
Hay una lágrima en el fondo del río de los desesperados, Adán y Eva no se adaptan al frío, llueva sobre mojado. Bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla, ya no sabe a pecado, bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla, llueve sobre mojado. Al asesino de la cola del cine el Padridno Dos le ha decepcionado, los violadores huyen de los jardines, lluve sore mojado. Bla bla, bla, bla, bla, bla, bla, sueños equivocados, bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla, llueve sobre mojado. Y, después de llover, un relámpago va deshaciendo la oscuridad con besos, que antes de nacer, morirán. Ayer Julieta denunciaba a Romero, por malos tratos, en el juzgado, cuando se acuestan la razón y el deseo llueve sobre mojado. Bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla, cosas de enamorados. bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla, llueve sobre mojado. La última guerra fue con mando a distancia, el dormitorio era un vagón de soldados, por más que llueva y valga la redundancia, llueve sobre mojado. Bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla, uno y uno son demasiados, bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla, llueve sobvre mojado. Y, al final, sale un sol incapaz de curar las heridas de la ciudad, y se acostumbre el corazón a olvidar. Dormir contigo es estar solo dos veces, es la soledad al cuadrado, todos los sábados son martes y trece, todo el año llueve sobre mojado. Bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla, Cada cual por su lado, bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla, llueve sobre mojado Y... colorín colorado, este cuento se ha terminado.
Tengo una canción, una habitación, tengo una muñeca que regala besos. Nada en especial, una emotival no sé cuántos huesos y una foto de pá y mamá... ¡qué jóvenes están! Tengo que aprender uno y uno: tres, ya se que la vida es una herida absurda. Ganas de matar, dos copas de más, una risa curda, un libreo viejo de Roberto Arlt que no me deja en paz. Tengo una cruz de estrellas en el sur. Y, además, hoy por hoy, donde voy? loco, mareado por los focos de azucar y de sal, de miedo y vanidad. Del siglo que cumpli, del pibe que no fui, de todo lo que deja cicatriz. Y no hay manera de evitar el salto mortal de vivir. Miércoles... jugo de ceniza, lunes... pétalos de tiza en el cristal Y... en fin, tengo todo lo que perdí, fumo Parisiennes, toco con Chopin, cultivo mi jardín, me pone triste el mar, y, cuanto tardas en venir, mi cama es una cama de hospital. Y, además, tengo una muñeca que regala besos.
Si la angusstia no tuviera tantos meses, si pudiera huir de esta ciudad, si el milagro de los panes y los peces consiguiera darnos de cenar. Si tuvieran corazón las autopistas, si alguien me esperara en la estación, si bajaran de la luna los artistas, si acabara bien esta canción. Si aprendiéramos a amar como animales, si quedara tiempo que perder, si bailaran rock and roll los generales, si cantara el gallo rojo del amanecer y los sentidos olvidaran la razón y las golondrinas supieran volver a hacer su nido cada otoño en el reloj de las oficinas, si el huracán del porvenir arrasara las fronteras rotas las banderas por la pasión, si reinara en el dos mil la imaginación. Si el silencio cotizara más que el oro, si encontrara hotel en Shangri-Lá, si la muerte hiciera mutis por el foro, si pudiera yo quererte hsta el final y naufragar en la isla del tesoro, si los mercenarios de la soledad incendiaran con un blues todo el cono sur. Si en los escombros de la revolción creciera el árbol verde del placer, y las catedrales se cansaran de ser ruinas del fracaso de Dios. Si volvieran los dragones a poblar las avenidas de un planeta que se suicida. Si volvieran los dragones, Robin Hood, las amazonas, Marco Polo, Nosferatu, Garcilaso, Casanova, Buster Keaton, Mata Hari, Don Quijote, Macedonio, Moby Dick, Los Bucaneros, Nostradamus, Celedonio, Sargent Pepper, Goyeneche, Sitting Bull, La Violetera, Janis Joplin, Doctor Jeckyll, D'artagnan, la primavera, el Cantar de los Cantares, Greta Garbo, el Tempranillo, Babilonia, Julio Verne, Camaron, los conventillos, Gulliver, Sierra Maestra, Bonny and Clyde, La Magdalena, Camelot, los alguimistas, Atahualpa, Bonavena, la tetona de Felini, Bakunin, las ilusiones, Espartaco, Mesalina, las cigueñas, los bufones, si volvieran los dragones.
Cecilia dice siempre lo que piensa y casi nunca piensa como yo, si tengo hambre busca en la despensa y me guisa unos besos con arroz. Cecilia duerme bien acompañada porque a menudo la acompaño yo, cuando se harta de estar enamorada le regalo un vestido y un amor, migozo, mi veneno, mi pasión. Cecilia tiene algunas fantasías y algunas fantasías tengo yo, le cambio las suyas por las mías y se hacen realidad entre los dos. Cecilia sabe tanto de la vida porque ha vivido tanto como yo, cada sábado bronca y despedida, cada domingo reconciliación. Me gusta hablar con ella sin hablar... Tengo una novia de buena familia con filias y fobias, cristal y vereda. Tengo en mi cama una Venus en llamas, una duda desnuda, una mina de seda. Pupele mía, rayito de sobra, gatito de alfombra, Palermo y Gran Vía. Mi sueño, mi vigilia, mi adicción... Cecilia. Cecilia busca amores imposibles, por eso fue posible nuestro amor, Cecilia, tan altiva y tan sensible, tan diva y tan de nadie como yo. Mi gozo, mi veneno, mi pasión... Tengo una novia de buena familia con fobias y filias, cristal y vereda. Tengo en mi cama una Venus en llamas, una duda desnuda, una mina de seda. Púpele mía, rayito de sobra, gatito de alfombra, Palermo y Gran Vía. Mi sueño, mi vigilia mi adicción... Cecilia.
Y ya que me preguntas te diré que sé lo que es tener catorce años y estar muerto, lobo de mar anclado en la ciudad, cansado de olvidar una mujer en cada puerto. Impúdico animal sin pedigrí, adicto al elixir del corazón de las botellas, misógino aprendiz de seductor que canta rock and roll para exigirle a las estrellas: ojos que aprendan a mirar, labios que quemen, sabios que enseñen a besar, delirium tremens. Hijos de la necesidad, lluvia de semen, maltrátame por caridad, delirium tremens. Y ya que insites dé:jame añadir que sé lo que es dormir desnudo, en cana y esposado, a la intemperie de la multitud clavado en una cruz con un ladrón a cada lado, viajando del jamás al qué sé yo, como un Indiana Jones por los suburbios de la luna, conserje de la Torre de Babel rapsoda de burdel que busca en todas y en ninguna ojos que aprendan a mirar, labios que quemen, sabios que enseñen a besar, delirium tremens. Maltrátame por caridad, lluvia de semen, ¿en qué otros brazos hallarás delirium tremens? Telarañas en la ropa, tigres en el balcón, alacranes en la boca miedo en el corazón. Maldito seas, Satanás, quítate el antifaz, en ese espejo no cabemos los dos. Ojos que aprendan a mirar, labios que quemen, hijos de la necesidad, delirium tremens, Sabios que enseñen a besar, lluvia de semen, ¿en qué otros brazos hallaras delirium tremens? Delirium tremens. Ya me sé todos los cuentos, rechacé los sacramentos, renegué del Viejo Bob. Vagué por cientos de ciudades, me conocen en los bares, pero no saben quién soy. Hay un palacio en el infierno construido sobre el fuego donde reina el rey de los que temen. Cae rodando un niño por las escaleras del delirium tremensa. Un dos tremens Delirium tremens.
Con su boina calada, con sus guantes de seda, su sirena varada, sus fiestas de guardar, su vuelva usted mañana, su salvese quien pueda, su partidita de mus, su fulanita de tal. Con su todo es ahora, con su nada es eterno, con su rap y su schotis, con su okupa y su skin, aunque muera el verano y tenga prisa el invierno la primavera sabe que la espero en Madrid. Con su otoño Velázquez, con su Torre Picasso, su santo y su torero, su Atleti, su Borbón, sus gordas de Botero, sus hoteles de paso, su taleguito de hash, sus abuelitos al sol. Con su hoguera de nieve, su verbena y su duelo, su dieciocho de julio, su catorce de abril. A mitad de camino entre el infierno y el cielo... yo me bajo en Atocha, yo me quedo en Madrid. Aunque la noche delire como un pájaro en llamas, aunque no dé a la gloria la Puerta de Alcalá, aunque la maja desnuda cobre quince y la cama, aunque la maja vestida no se deje besar. Pasarelas Cibeles, cárcel de Yeserías, Puente de los Franceses, tascas de Chamberí ya no sueña aquel niño que soñó que escribía, Corazó:n de María, no me dejes así... Corte de los Malagros, Vírgen de la Almudena, chabolas de uralita, Palacio de Cristal, con su no pasarán, con su vivan las caenas, su cementerio civil, su banda municipal. He llorado en Venecia, me he perdido en Manhattan, he crecido en La Habana, he sido un paria en París, México me atormenta, Buenos Aires me mata, pero siempre hay un tren que desemboca en Madrid. Pero siempre hay un niño que envejece en Madrid, Pero siempre hay un coche que derrapa en Madrid, Pero siempre hay un fuego que se enciende en Madrid, Pero siempre hay un barco que naufraga en Madrid Pero siempre hay un sueño que despierta en Madrid, Pero siempre hay un vuelo de regreso a Madrid.
En Buenos Aires todo vuela, la alegría, la anarquía, la bondad, la desesperación. Y Buenos Aires es un bicho que camina, ensortijado entre los sueños y la confusión. En Buenos Aires descubrí que el día hace la guerra, la noche el amor. En Buenos Aires leo, fumo, toco el piano y me emborracho solo en una habitación. En Buenos Aires casi todo ya ha pasado de generación en degeneración. Y Buenos Aires come todo lo que encuentra como todo buen Narciso, nadie como yo. Pero el espejo le devuelve una mirada de misterio, de terror y de fascinación. Buenos Aires, buenos aires, buenos aires para vos. En Buenos Aires toca Charly en un boliche planetario, es alto y voluptuoso. En Buenos Aires nos acechan los fantasmas del pasado y cada tango es una confesión. Cuando en el mundo ya no quede nada, en Buenos Aires la imaginación. Es una playa macedónica tan cierta y tan absurda viven Borges, Dios y el rock and roll. En buenos aires viven muertos, muertos viven y no quiero más tanta resignación. Yo quiero un barrio bien canalla, bien sutil y bien despierto, supersexy, quiero una oración que nos ayude a descorrer el velo y que termine la desolación. Buenos Aires, malos tiempos para hecerte una canción. En Buenos Aires los amigos acarician y los enemigos tiran a matar. En Buenos Aires, la política... que falta de respeto, que atropello a la razón. En Buenos Aires , el fantasma de la ópera camina solo por Constitución. En Buenos Aires tengo más de lo que quiero pero lo que quiero nadie me lo da. En Buenos Aires hay un Falcon pesadilla en el museo de cera de la atrocidad. En Buenos Aires falta guita pero sobran corazones condenados a latir. En Buenos Aires amanezco, resucito, me defiendo a gritos, quiero ser feliz. En Buenos Aires cuando hablamos de la luna solo hay una luna: la del Luna Park. En Buenos Aires he perdido mil batallas pero hay una guerra que pienso ganar. Buenos Aires. En Buenos Aires brilla el sol y un par de pibes, en la esquina, inventan una solución. (cuando en el mundo ya no quede nada) en Buenos Aires todo vuela, la alegría, la anarquía, la bondad la desesperación. Todas las noches sale el sol todos los días vuelve el sol.
Se llamaba Soledad y estaba sola como un puerto maltratado por las olas, coleccionaba mariposas tristes, direcciones de calles que no existen. Pero tuvo el antojo de jugar a hacer conmigo una excepción y, primero, nos fuimos a bailar y, en mitad de un te quiero me olvidó. De Esperanza no tenía más que el nombre la que no esperaba nada de los hombres, coleccionaba amores desgraciados, soldaditos de plomo mutilados. Pero quiso una noche comprobar para qué sirve un corazón y prendió un cigarrillo y otro más, como toda esperanza se esfumó. Por eso, cuando el tiempo hace resumen y los sueños parecen pesadillas, regresa aquel perfume de fotos amarillas. Y, aunque sé que no era la más guapa del mundo... juro que era más guapa que cualquiera. Se llamaba inmaculada aquella puta que curaba el sarampión de los reclutas, coleccionaba nuves de verano, velos de tul roídos por gusanos. Pero quiso quererse enamorar como una rubia del montón y que yo la sacara de la calle de los besos sin amor. Y, mil años después, cuando otros gatos desordenan mis noches de locura, evoco aquellos ratos de torpes calenturas. Y, aunque sé que no era la más guapa del mundo, juro que era más guapa, más guapa que cualquiera.
Excepto las de la imaginación había perdido todas las batallas. Un domingo sin fútbol nos contó, vencido, que tiraba la toalla y nadie lo creyó. Pero, esta vez, no iba de farol; al día siguiente se afanó una cuerda y, en lugar de rezar una oración, mandó el mundo a la mierda y de un palo borracho se cogó. Debía luca y media de alquiler dejó en herencia un verso de Neruda, un tazón con pestañas de papel flotando en el café y una guitarra tísica y viuda. Lo poco que tenía lo invirtió en un hueso de lujo para el perro y en pagar al contado la mejor corona que encontroacute;... para que hubiera flores en su entierro. Veinte años atrás lo conocí en Londres, conspirando contra Franco, era el rey del aceite de hashís y le excitaba más robar un banco que el mayo de París. Por Florida lo vi la úlima vez con su traje anacrónico y marchito; estudiando el menú de un cabaret -¡Hay comida, mi plato favorito! gritó para joder. Debía luca y media de alquiler, dejó en herencia un verso de Neruda, una lágrima de Lilí Marlen flotando en el café y una guitarra tísica y viuda. Lo poco que tenía lo invirtió en un hueso de lujo para el perro y en pagar al contado la mejor corona que encontró... para que hubiera flores en su entierro. Parece que fue ayer cuando se fué al barrio que hay detrás de las estrellas, la muerte, que es celosa y es mujer, se encaprichó con él y lo llevóa dormir siempre con ella.
Un año cualquiera, al norte del sur, Aytor y Carmela, deciden en una taberna gudari de San Juan de Luz, que, en vez de guitarras, dentro del fly case, la pólvora etarra imponga su ley. Estrategias del destino, luto y nieve en la ruleta del camino. Salida de misa, viernes de pasión, un yonki agoniza en technicolor. Península histérica, borracha de sol, heridas de guerra que nadie ganó. Y todo el mundo sigue hablando, compitiendo, adulterando, desmintiendo, puteando. y todo el mundo alucinando, reprimiendo, sospechando, malviviendo, conspirando. Vamos a matar la muerte, vamos a inventar una canción por la gente sin voz que no quiere olvidar. Entierros en Cádiz, comando Madrid, soñando un euskai con una frontera en Toulouse y otra en Valladolid. Sobre un cielo helado de víscera y nata, tormanta escarlata, sangre en el tejado y tripas de cualquiera junto a la cartera de un guardia jurado. Y Maitetxu mía que murió aquel día y resucitó y don Nadie Pérez pisando un alférez bajo un camión buscando un pedazo de vida y un brazo que se le perdió. Y todo el mundo sigue hablando compitiendo, adulterando, desmintiendo, puteando, y todo el mundo alucinando, confundiendo, sospechando, malviviendo, conspirando. Y todo el mundo sigue andando, padeciendo, despertando, repitiendo, imaginando. Y todo el mundo, blasfemando, maldiciendo, apstando a cara ó cruz, improvisando. Desesperados y hasta cuándo y hasta cuándo y hasta cuándo y hasta cuándo y hasta cuándo y hasta cuándo y hasta cuándo.
Cuatro gotas de alquitrán en la voz, siete notas empapadas de alcohol, campanadas en el fondo del mar, carcajadas que me hicieron llorar... Con un loro que blasfema en latín, le hacen coro los sultanes del swing y una big band con trombón y bombin de Nueva Orleans en mi funeral. Y ese tango compadrito del sur y un fandango de gitano andaluz y un piano con dos copas de más, y unas manos que lo sepan tocar. Oraciones para gente sin fe, tantaciones de volver a beber el veneno que tus labios me dan, el obsceno beso de la verdad. La balada de la casada infiel, demasiadas cosas por aprender, el portero de la Puerta del Sol, el cartero de tus cartas de amor, el primero en sacarte a bailar un vals. El vals de la tristeza más triste del mundo, la belleza que dilapidé, la pereza de los vagabundos, el rompecabezas que no terminé. La palabra secreta, la mano que planta violetas en el hormigón, la maldita canción del verano, la casa de citas de mi corazón. Y el milagro del abecedario, la tortuga que rompe a volar, la ternura de los dinosaurios, el aniversario de la soledad. La liturgia de las despedidas la bala perdida que viene por mi, la nostalgia que amarga la huida, la banda sonora de lo que viví. La canción de los buenos borrachos que, de madrugada, vuelven al hogar, la canción que atropella los tachos llenos de basura de la Capital. La canción que se canta al oido, la canción que no quieres oir, la cantamos los malos maridos cuando, en el olvido, pensamos en ti. La canción de los buenos borrachos, que, de madrugada, vuelven al hogar, la canción que atropella los tachos llenos de basura de la Capital. La canción que se canta al oido, la canción que no supe es cribir, la cantamos los malos maridos cuando, en el olvido, pensamos en ti.
Prohibido prohibir, celebramos una fiesta, tompan copas que la orquesta se ha ensayado todos los hits. Joaquín no sabe cantar yo sí que soy un cantante, pero en rimas consonanter si me extrañas mandame un fax. Enemigos íntimos del cálculo y la norma usureros del peligro y el azar, vamos a invitarlos a escaparnos de las sombras y, si no lo conseguimos, nos da igual. La jet no sabe bailar la esquina es más elegante los de atrás vengan pa'lante vamos a quemar la ciudad. Prueban mi cocktail de gin, desilusión y bohemia, no hay constroles de alcoholemia y está prohibido prohibir. Nos da igual, no somos más que dos canallas, que no tiramos la toalla, si nos pasamos de la raya nos echan a trompadas cada noche los gorilas de algún bar. Nos da igual estar colgados de la luna o enamorándonos de alguna mademoiselle, excuse moi. Enemigos íntimos del cálculo y la norma usureros del peligro y el azar, vamos a invitarlos a escaparnos de las sombras y, si no lo conseguimos, nos da igual. Prohibido prohibir celebramos una fiesta hay barra libre, yerba y la orquesta que se sabe todos los hits: Ne me quitte pas, Circo Beat, Y jugar por jugar Let it be. Prohibido progibir, prohibido prohibir, prohibir nos da igual proibido prohibir prohibir prohibido.
Producido por Antonio García de Diego y Pancho Varona
Músicos CD Acústico:
Joaquín Sabina, Antonio García de Diego, Pancho Varona, Pedro Barceló y Olga Román.
Músicos CD Eléctrico:
Joaquín Sabina, Antonio García de Diego, Pancho Varona, Pedro Barceló, Olga Román, Toni Carmona, Bob Sands, José Antonio Romero y Mariachi Temempa.
(Introducción)
Este adiós, no maquilla un hasta luego,
Este nunca, no esconde un ojalá,
Estas cenizas, no juegan con fuego,
Este ciego, no mira para atrás.
Este notario firma lo que escribo,
Esta letra no la protestaré,
Ahórrate el acuse de recibo
Estas vísperas, son las de después
A este ruído, tan huérfano de padre
No voy a permitirle que taladre
Un corazón, podrido de latir
Este pez ya no muere por tu boca
Este loco se va con otra loca
Estos ojos no lloran mas por ti.
Esta sala de espera sin esperanza,
Estas pilas de un timbre que se secó
Este helado de fresa de la venganza
Esta empresa de mudanza
Con los muebles del amor
Esta campana mora en el campanario,
Esta mitad partida por la mitad,
Estos besos de Judas, este calvario,
Este look de presidiario,
Esta cura de humildad.
Este cambio de acera de tus caderas,
Estas ganas de nada menos de ti
Este arrabal sin grillos en primavera,
Ni espaldas con cremalleras,
Ni anillos de presumir.
Esta casita de muñecas de alterne
Este racimo de pétalos de sal
Este huracán sin ojos que lo gobierne
Este jueves, este viernes
Y el miércoles que vendrá
No abuses de mi inspiración,
No acuses a mi corazón
Tan maltrecho y ajado
Que está cerrado por derribo.
Por las arrugas de mi voz
Se filtra la desolación
De saber que estos son
Los últimos versos que te escribo,
Para decir condios a los dos
Nos sobran los motivos.
Este nido de pájaro disecado
Este perro andaluz sin domesticar
Este trono de príncipe destronado
Esta espina de pescado
Esta ruina de Don Juan.
Esta lágrima de hombre de las cavernas,
Esta horma del zapato de Barba Azúl,
Qué poco rato dura la vida eterna
Por el túnel de tus piernas,
Entre Córdoba y Maipú.
Esta guitarra cínica y dolorida
Con su
terco knock knocking´in heaven´s door,
Estos labios que saben a despedida
A vinagre en las heridas
A pañuelo de estación
Este ladrón aparcado en tu toga
La rueca de Penélope en Luna Park
Estos celos que sueñan que te desnudan
Esta caracola viuda
Sin la pianola del mar
No abuses de mi inspiración,
No acuses a mi corazón
Tan maltrecho y ajado
Que está cerrado por derribo.
Por las arrugas de mi voz
Se filtra la desolación
De saber que estos son
Los últimos versos que te escribo,
Para decir condios a los dos
Nos sobran los motivos.
Lo primero que quise fue marcharme bien lejos;
en el álbum de cromos de la resignación
pegábamos los niños que odiaban los espejos
guantes de Rita Hayworth, calles de Nueva York.
Apenas vi que un ojo me guiñaba la vida
le pedí que a su antojo dispusiera de mí,
ella me dió las llaves de la ciudad prohibida
yo, todo lo que tengo, que es nada, se lo dí.
Así crecí volando y volé tan deprisa
que hasta mi propia sombra de vista me perdió,
para borrar mis huellas destrocé mi camisa,
confundí con estrellas las luces de neón.
Hice trampas al póker, defraudé a mis amigos,
sobre el banco de un parque dormí como un lirón;
por decir lo que pienso sin pensar lo que digo
más de un beso me dieron (y más de un bofetón).
Lo que sé del olvido lo aprendí de la luna,
lo que sé del pecado lo tuve que buscar
como un ladrón debajo de la falda de alguna
de cuyo nombre ahora no me quiero acordar.
Así que, de momento, nada de adiós muchachos,
me duermo en los entierros de mi generación;
cada noche me invento, todavía me emborracho;
tan joven y tan viejo, like a rolling stone.
Si, a media noche, por la carretera
que te conté,
detrás de una gasolinera
donde llené,
te hacen un guiño esas bombillas
azules, rojas y amarillas,
pórtate bien
y frena.
Y, si la Magdalena
pide un trago,
tú la invitas a cien
que yo los pago.
Acércate a su puerta y llama
si te mueres de sed,
si ya no juegas a las damas
ni con tu mujer.
Sólo te pido que me escribas,
contándome si sigue viva
la virgen del pecado,
la novia de la flor de la saliva,
el sexo con amor de los casados.
Dueña de un corazón,
tan cinco estrellas,
que, hasta el hijo de un Dios,
una vez que la vio,
se fue con ella.
Y nunca le cobró
la Magdalena.
Si estás más solo que la luna,
déjate convencer,
brindando a mi salud, con una
que yo me sé.
Y, cuando suban las bebidas,
el doble de lo que te pida
dale por sus favores,
que, en casa de María de Magdala,
las malas compañías son las mejores.
Si llevas grasa en la guantera
y un alma que perder,
aparca, junto a sus caderas
de leche y miel.
Entre dos curvas redentoras
la más prohibida de las frutas
te espera hasta la aurora,
la más señora de todas las putas,
la más puta de todas las señoras.
Con ese corazón,
tan cinco estrellas,
que, hasta el hijo de un Dios,
una vez que la vio,
se fue con ella,
Y nunca le cobró
la Magdalena.
Ella le pidió que la llevara al fin del mundo,
él puso a su nombre todas las olas del mar.
Se miraron un segundo
como dos desconocidos.
Todas las ciudades eran pocas a sus ojos,
ella quiso barcos y él no supo que pescar.
Y al final números rojos
en la cuenta del olvido,
y hubo tanto ruido
que al final llegó el final.
Mucho, mucho ruido,
ruido de ventanas,
nidos de manzanas
que se acaban por pudrir.
Mucho, mucho ruido,
tanto, tanto ruido,
tanto ruido y al final
por fin el fin.
Tanto ruido y al final...
Hubo un accidente, se perdieron las postales,
quiso Carnavales y encontró fatalidad.
Porque todos los finales
son el mismo repetido
y con tanto ruido
no escucharon el final
Descubrieron que los besos no sabían a nada,
hubo una epidemia de tristeza en la ciudad.
Se borraron las pisadas,
se apagaron los latidos,
y con tanto ruido
no se oyó el ruido del mar.
Mucho, mucho ruido...
Ruido de tenazas,
ruido de estaciones,
ruido de amenazas,
ruido de escorpiones.
Tanto, tanto ruido.
Ruido de abogados,
ruido compartido,
ruido envenenado,
demasiado ruido.
Ruido platos rotos,
ruido años perdidos,
ruido viejas fotos,
ruido empedernido.
Ruido de cristales,
ruido de gemidos,
ruidos animales,
contagioso ruido.
Ruido mentiroso,
ruid